Los actores Ethan Hawke y Greta Gerwig personifican a John y Maggie Harding en 'El plan de Maggie'. | Fuente: Sony

Nunca antes el mundo intelectual me había resultado tan cercano y simpático. Rebecca Miller ha dirigido y escrito una comedia romántica que se infiltra en el ámbito de las universidades y conferencias académicas para narrar la historia de El plan de Maggie. No es extraño entonces que escuchemos menciones a prestigiosas casas de estudio o que hayan conversaciones sobre filosofía o antropología en distintas escenas.

Debo advertirles que El plan de Maggie está lejos de ser considerada como un burdo intento por querer retratar el mundillo de los intelectuales de Nueva York. Esta es una historia que avanza limpia, con diálogos bien estructurados y una actuación destacada. Es casi un placer dejarse llevar por sus escenas salpicadas con toques de drama y comedia.

Maggie (Greta Gerwig) es una millennial que planea convertirse en madre a su manera, y recurre a la inseminación artificial utilizando el semen de Guy (Travis Fimmel), un viejo amigo de su escuela que se dedica a vender pepinillos artesanales. A menudo se le ve indecisa y es calificada de “muy ética”, al no tener el coraje para poner en su sitio a quiénes se aprovechan de su bondad y paciencia.

John (Ethan Hawke) es un profesor universitario de medio tiempo que le pide a Maggie leer el primer capítulo de la novela que prepara con el objetivo de acercarse más a ella y recurre al viejo truco utilizado por mucho escritores cuando se sienten enamorados y están en medio de un proceso creativo. ¡Típico!

Esta desesperación se manifiesta debido a que John quiere escapar de su matrimonio, el cual lo ha dejado al borde de la indigencia. Georgette (Julianne Moore) es la esposa de John y también una profesora de Columbia con un gran éxito académico y editorial. Sus logros eclipsan cualquier intento de su marido por sobresalir y su acento danés acrecienta la frialdad de su mirada. Pese la seguridad del personaje, se siente desplazada por Maggie al aceptar que perdió a su marido por alguien mucho menor que ella.

El plot principal de la película surge cuando Maggie decide devolverle el marido a Goergette. Ambas urden un plan para que la danesa y su ex esposo se encuentren en una conferencia en Quebec (Canadá), en donde hablará Slavoj Žižek, el famoso filósofo esloveno quien (alerta spoiler) no aparece en la película. Aunque el plan de Maggie (hablo del plan propiamente dicho, no de la película entera) sea ciertamente predecible para el espectador, el filme no deja de ser acogedor, dulce aunque no empalagoso, entretenido y digerible para cualquier público.

Recomendación:

Esta es una película que puedes presenciar en pareja o con un grupo de amigos. Sobre todo si eres de los que no concuerda con tu novio(a) sobre qué ver en el cine, El plan de Maggie es una buena opción para que ambos la pasen bien. 

Calificación: 8 sobre 10.

John (Ethan Hawke) empieza a prestarle menos atención a Maggie (Greta Gerwig) y esto afecta seriamente el matrimonio de ambos | Fuente: Sony
Julianne Moore interpreta a una mujer con una erudición y un comportamiento que intimidan | Fuente: Sony
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