Crítica | '¡Huye!': la mirada del hombre blanco

Uno de los fenómenos taquilleros del año es también una película de terror incómoda y que tiene como telón de fondo al racismo.

Título original: Get Out| Director: Jordan Peele | Año: 2017 | Duración: 103 minutos | Fuente: Universal Pictures/UIP

¡Huye! (Get Out) ha sido una de las películas más comentadas del año en Estados Unidos. Se trata de una producción  que costó 4 millones de dólares y generó más de 200 millones en taquilla, pero además es un buen ejemplo para mostrar que una película de un género comercial (en este caso de suspenso y terror) sí puede ser un medio poderoso para  exponer un problema vigente en la estructura social: el racismo.

En esta historia, Chris (Daniel Kaluuya) es un fotógrafo que va a conocer a la familia de su novia Rose (Allison William).  Pero tiene dudas sobre si la relación será bien recibida: ella es una mujer blanca y él un hombre negro. Ella le dice que su familia no es racista. Los padres reaccionan muy bien, el papá lo pasea por la casa y le dice a Chris que sin duda hubiera votado una tercera vez por Obama y la madre que es terapeuta se muestra muy interesada en ayudarlo a que deje de fumar con un tratamiento de hipnosis.

Es un pueblo en apariencia tranquilo y en la casa viven además el jardinero y la sirvienta -ambos negros-que actúan de manera muy extraña, como si no tuvieran control de sus actos.  Una fiesta masiva a la que acudirán parientes, amigos y vecinos del pueblo ocasionará que Chris se dé cuenta del peligro que corre.  El miedo nace de no saber qué está sucediendo y el relato funciona porque deja ver pistas y va revelando poco a poco qué misterio oculta este lugar.

¡Huye! cuestiona cómo se comporta la gente frente al racismo y cómo se han asimilado como normales actitudes y pensamientos que son muy discriminadores. Y toca estos temas de la manera más natural, como cuando los familiares y amigos de la novia de Chris le preguntan a él sobre su procedencia , sobre qué deportes practica, o cuando sienten una excesiva curiosidad  sobre su condición física o le dicen que "el color negro está de moda".

Todo el tiempo se vive en la historia un clima opresivo, muy incómodo para el protagonista, aunque parece que lo están halagando en verdad lo están viendo como un ser distinto, como quien analiza un elemento extraño en un laboratorio o alguien a quien le apostarían en una carrera de caballos. El director y guionista Jordan Peele coloca esa mirada superior del hombre blanco en el centro del relato.

Hay en la película una crítica punzante a ese mundo de apariencias, pero muy hostil,  que es el Estados Unidos de la era Trump.Es un mundo en el que el color de la piel o la nacionalidad te convierten en sospechoso, donde el discurso oficial de los poderosos se enfrenta a las minorías y donde un policia puede disparar a un joven negro sin sentirse culpable por ello. ¡Huye! traslada de una forma muy creativa toda esa preocupación y miedo social a una historia de suspenso y ese es su gran mérito.

Y aunque su tramo final es más cercano al de un película de horror convencional, ¡Huye! no deja de sumar revelaciones que obligan a recapitular la historia contada.

La película fue estrenada a comienzos de año en el Festival de Sundance y desde entonces ha convencido a los críticos y al público. | Fuente: Universal Pictures
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