Crítica | Guardianes de la Galaxia Vol.2: La familia elegida

La nueva película de Marvel nos trae un universo conocido pero que sigue funcionando gracias al encanto de sus personajes y al ritmo de su banda sonora.

Título original: Guardians of the Galaxy Vol.2 | Director: James Gunn | Año: 2017 | Duración: 137 minutos. | Fuente: Marvel Studios

Guardianes de la Galaxia (2014) ha sido la película más entretenida y buena onda de las producidas por Marvel. Se podría decir incluso que en este corto tiempo ha sido una influencia para otras cintas de superhéroes que suponen que el uso de clásicos del rock pueden salvar cualquier escena. Pero no les ha funcionado porque más que solo la música bien puesta, el director y guionista James Gunn ha logrado integrar de gran forma el humor a la acción, construir personajes conflictivos que a pesar de sus diferencias funcionan mejor en equipo, y sobre la base de una época y de referencias a la cultura popular ha impuesto un estilo, "el estilo Guardianes de la Galaxia".

Esta secuela se centra en las relaciones afectivas de sus personajes  y en la idea de consolidar una familia. Star Lord conocerá a Ego, quien se presenta como el padre ausente que quiere recuperar el tiempo perdido; las hermanas Gamora y Nébula seguirán enfrentadas por hechos del pasado que hicieron que su relación se quiebre, Drax y Mantis se acercarán sin poder decir lo que sienten, los egoístas y díscolos Rocket y Yondu se unirán para evadir a sus perseguidores, mientras que el pequeño Baby Groot solo quiere bailar y que lo tomen más en serio. El mensaje principal es claro: la verdadera familia son los amigos que uno elige.

Guardianes de la Galaxia Vol.2 avanza durante buena parte de su historia sin tener ni una misión ni un villano principal y lo que vemos es a sus protagonistas peleando contra sí mismos, escapando o tratando de adaptarse a un nuevo escenario. Por momentos parece que no va a pasar nada y eso perjudica la narración. El foco está puesto en el carisma de sus personajes y en el desarrollo de cada uno de sus dilemas, en la velocidad de la acción -en la cual los efectos especiales siempre están al servicio de la historia- y en el humor de sus diálogos. Son elementos que juntos consiguen que la película mantenga el interés hasta cuando tardíamente el misterio es revelado. Entonces, mirando hacia atrás, toma mayor sentido que la historia haya sido contada de esa manera. A unos les convencerá, a otros no tanto.

El protagonismo está más compartido en esta película. Aunque la historia principal es sobre cómo Star Lord (Chris Pratt) y Ego (Kurt Russell) construyen su relación filial, los otros personajes no se quedan al margen. Destaca Dave Bautista, quien interpreta a Drax, un tipo sin filtros para decir lo primero que piensa y eso ocasiona varios de los momentos más divertidos.

Con una tercera parte ya anunciada, se puede ver a esta película como una historia de tránsito, de maduración del equipo y que sirve para seguir expandiendo el universo de Guardianes, quizá tan grande ya como el de los Avengers.  Por ahora, esta secuela se mantiene fiel a su esencia: ser una comedia de superhéroes extravagantes y sentimentales, que suena y se ve como una película fantástica de los ochentas.

La película tiene cinco escenas adicionales que aparecen durante los créditos finales. No se vayan tan pronto de la sala. | Fuente: Marvel Studios/Cinecolor
¿Qué opinas?