Dragon Ball FighterZ está disponible para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Bandai Namco

Los videojuegos basados en alguna famosa saga afrontan dos problemas: ser fieles a la franquicia y, a la vez, ser un buen producto. Es algo realmente complicado, ya que no necesariamente las adaptaciones cumplen ambos requisitos. Dragon Ball FighterZ es un nuevo intento.

El videojuego está desarrollado por Arc System Works, y publicado por Bandai Namco, y desde su anuncio -en el pasado E3- ha despertado muchas expectativas entre fanáticos y la prensa especializada. ¿Será el videojuego de Dragon Ball definitivo?

En Dragon Ball FighterZ, podemos editar los colores del uniforme de nuestros personajes. | Fuente: Bandai Namco

Lo bueno

Dragon Ball FighterZ se presenta como un videojuego bastante accesible, demasiado diría yo. Apretando repetidamente un solo botón se pueden encadenar combos e, incluso, hacer vistosos ataques que terminan con un especial.

Pero Dragon Ball FighterZ oculta en esta aparente simplicidad un profundo sistema de combate. Cada personaje tiene su propio set de ataques y combos, cada uno diferenciado y con distinto efecto. Estas combinaciones requieren bastante práctica para ser dominadas y para saber adecuadamente. Asestar estos golpes en el momento adecuado puede definir una batalla.

En Dragon Ball FighterZ, tendremos que armar equipos de tres peleadores. En combate, se pueden combinar ataques entre tus personajes, que también pueden aparecer brevemente para asistirte. Y también puedes convocarlos para realizar especiales combinados: todo un espectáculo.

La gente de Arc System Works ha realizado un trabajo realmente fiel al manga/anime creado por Akira Toriyama. Los movimientos de los personajes, sus poderes, los diálogos in-game, todo parece extraído directamente de la obra del mangaka japonés (de hecho, ha estado muy involucrado en el proyecto, al punto de crear un personaje exclusivo para el videojuego: Androide 21).

Hay dos detalles que marcan este respeto por la saga original. Primero, la posibilidad de ir ganando las famosas ‘Esferas del Dragón’ durante la pelea. Una vez que completemos las siete, podremos invocar a Shenlong y -tal como en la serie- pedir un deseo, que van desde resucitar a un aliado caído, restablecer tu salud, incrementar tu poder o ser inmortal (por un periodo de tiempo).

Pero también están los Dramatic Finishes, que son básicamente escenas cinemáticas extraídas directamente de la serie. Se disparan dependiendo de los personajes involucrados y en base a los poderes que utilicemos para ultimar al enemigo. Esto, sin duda, es un gran agregado que los fanáticos de Dragon Ball sabrán valorar.

A nivel gráfico, Arc System Works ha realizado un trabajo soberbio. El diseño de personajes, los escenarios, los cambios que ocurren durante los combates (destrucciones, transiciones). Y todo correo fluido, sin ralentizaciones ni bajones en la tasa de fotogramas. El estudio japonés le ha sacado petróleo al ya manido Unreal Engine 4.

La banda sonora, poderosa e impactante, me ha gustado. Desde esa intro metalera, hasta los temas para los combates, me parece una selección harto satisfactoria. Los efectos de sonido también son de gran factura, acompañados de un trabajo notable de los actores de doblaje (en japonés e inglés).

En la siguiente sección del análisis hablaré del roster de Dragon Ball FighterZ, aunque antes quisiera destacar que hay tres peleadores que desbloquearemos jugando, como antaño. Androide 21, Super Saiyajin Blue Goku y Super Saiyajin Blue Vegeta están dentro del juego y solo tendremos que cumplir ciertos requisitos para tenerlos en la plantilla.

El año pasado las loot boxes causaron gran polémica por su uso y abuso. En Dragon Ball FighterZ, las cajitas están presentes, pero ceñidas absolutamente a aspectos estéticos. Además, todo se gana con dinero del juego (o sea, jugando) y no hay que pasar por caja para comprar algo, salvo los ya anunciados DLC.

Tenemos varios modos de juego disponibles, ya que aparte de los clásicos arcade (en este caso divididos en varias clases) y combates individuales, tenemos una extensa campaña, una detallada sección de entrenamiento y el indispensable modo online.

Tras jugar varias horas del modo online de Dragon Ball FighterZ, puedo decir que los problemas presentados durante la beta abierta del mes pasado son, valga la redundancia, cosa del pasado. Todo fluye bien, sin mayores problemas de conexión, y conseguir un retador es cosa de segundos. Eso sí, el sistema para pactar peleas con algún amigo creo que podría ser menos engorroso.

Lo malo

El modo historia de Dragon Ball FighterZ inicia con una premisa interesante. Por razones desconocidas, terminamos dentro del cuerpo de Goku y lo podemos controlar. Él es consciente de esto y se crea una suerte de alianza para hacer frente a una serie de clones que han aparecido en el mundo.

Sin embargo, la ejecución de la historia es harto deficiente. El argumento es aburrido, el nivel de dificultad es anecdótico y nada fluye con naturalidad. Las cinemáticas y los diálogos avanzan sí y solo sí apretamos un botón, y las peleas frente a los enemigos (incluso los que tienen un nivel elevado) son demasiado sencillas. Pareciera que estamos ante un largo tutorial de unas 10 horas de duración.

El roster inicial de Dragon Ball FighterZ consta de 21 peleadores -que se eleva a 24 si contamos los que desbloqueamos jugando-, aunque en algunos casos estamos ante variantes de un mismo personaje, como Goku y Gohan.

Sé que este tema ha causado gran polémica y no han faltado las críticas y las (abusivas) comparaciones con Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3, cuya plantilla bordeaba el centenar. Yo opino que la selección de Dragon Ball FighterZ es acertada y variada. Además, como ya expliqué líneas arriba, cada personaje tiene su propio set de combos y variantes, con lo cual doy por zanjado este debate bizantino.

Lo que sí cuestiono es que este roster inicial se va a completar con ocho personajes que llegarán vía DLC de pago a lo largo de los meses posteriores al estreno del juego. Esta política definitivamente aleja a muchos posibles compradores, que prefieren esperar a que tiempo después salga la ‘versión completa’.

No se puede elegir un nivel de dificultad en el modo arcade, teniendo que jugar obligatoriamente una primera ronda de un rango realmente sencillo. Luego, se desbloquea el mismo modo con una dificultad más elevada. Creo que simplemente se está buscando que invirtamos más tiempo en vano.

Si cumplimos una serie de parámetros en batalla, podemos invocar a Shenlong. | Fuente: Bandai Namco

Lo feo

La ausencia de doblaje localizado a español latinoamericano. Esta inclusión hubiera sido la cereza en la torta para un videojuego que ronda la perfección en varios de sus apartados.

Hace unos meses hablé con Mario Castañeda, la voz de Goku para Latinoamérica, y me confesó que nunca hubo un acercamiento por parte de Bandai Namco para concretar el doblaje latino en Dragon Ball FighterZ. En la entrevista, me dijo que todo el equipo de dobladores estaba dispuesto a hacerlo y que dependía de iniciar las conversaciones.

Lamentablemente, esto nunca se concretó, y Dragon Ball FighterZ llegó al mercado con voces en inglés y japonés, y con subtítulos en nuestro idioma.

Conclusión: Digan lo que digan, Dragon Ball FighterZ es el videojuego de Dragon Ball definitivo. No solo es un excelente juego de peleas, balanceado y con bastante potencial para el circuito profesional, sino que es un producto fiel a las líneas directrices de Toriyama san. Todo fanático de Dragon Ball debe tener este videojuego en su colección.

Y ustedes, ¿qué opinan de Dragon Ball FighterZ?, ¿lo comprarán?

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