For Honor es un hack and slash con muchas variantes, que lo alejan de lo común. | Fuente: Ubisoft

¿Quién ganaría en un enfrentamiento entre vikingos, caballeros medievales y samuráis? La nueva IP de Ubisoft acoge esta interrogante y la plasma en un videojuego fresco, novedoso, una nueva franquicia que vale la pena tener en el radar.

For Honor (PlayStation 4, Xbox One y PC) fue presentado en el E3 2015, y desde ahí ha generado bastante expectativa no solo por ser una nueva saga sino por su enfoque online. Si bien esto puede alejar a algunos gamers, es innegable que las nuevas generaciones buscan esto.

Con el juego ya en el mercado (llegó el 14 de febrero pasado), es momento de analizarlo. ¿Valdrá la pena la inversión? Los invito a seguir leyendo.

En el nuevo juego de Ubisoft podrás encarnar a vikingos, caballeros medievales y samuráis, y enfrentarlos en batalla. | Fuente: Ubisoft

Lo bueno
Definitivamente el universo creado por Ubisoft Montreal (estudio a cargo) para For Honor es más que interesante. La imposible pugna entre vikingos, caballeros y samuráis es el telón de fondo de un videojuego cargado de emoción, acción y sangre... mucha sangre.

Uno de los puntos llamativos de For Honor es lo bien que luce. El motor AnvilNext -pese a tener una década a cuestas- cumple, presentándonos gráficos bien definidos, ambientes detallados y modelados acertados. La iluminación también destaca, haciendo especialmente notables las fases en exteriores.

El apartado jugable de For Honor es excelente. No es un hack and slash al uso. El juego nos demandará sus buenas horas para poder conocerlo y varias más para dominarlo. Así, tenemos los ataques básicos y fuertes, que podremos asestarlos en tres direcciones (arriba, izquierda y derecha). Pero no todo es tan simple.

For Honor no consiste en machacar a lo loco los botones, ya que debemos ver los movimientos del enemigo, ver en qué dirección se está defendiendo, para atacar su punto débil. Pero tampoco podemos ensañarnos con un solo flanco, ya que hay varias formas de contragolpear y romper la guardia, además de que en todo momento tenemos que estar pendientes de nuestra barra de resistencia.

Destacan también las eliminaciones finales, cuando tienes al enemigo derrotado a tu merced. Estos ‘fatalities’ (si me permiten el término) son realmente brutales y sanguinarios, acorde con el enfoque del juego en general.

La música y los efectos de sonido también sobresalen. La banda sonora es atractiva, sólida, un buen acompañante de la acción en pantalla. En tanto, los efectos de sonido son realistas, impactantes.

El juego está enfocado al multijugador competitivo. Tenemos hasta cuatro modos de juego, con algunas variantes entre ellas. Desde un principio, For Honor nos invita a jugar el modo Dominación, que es realmente divertido, ya que no solo enfrentamos a otros jugadores, sino a ejércitos de guerreros controlados por la IA que -si bien no revierten demasiado peligro- sí nos pueden retrasar, convirtiéndose en un detalle estratégico a tener en cuenta durante las partidas.

Pero donde más destaca el multiplayer es en los modos uno contra uno y en equipos. Aquí debemos coordinar muy bien nuestros movimientos y estar muy concentrados, para salir victoriosos. Un error define al ganador y apuesto que al perder terminarás recriminándote a ti mismo por haber fallado un ataque o no haber ejecutado una defensa a tiempo. Genial.

La campaña de For Honor es una suerte de gran tutorial, que nos entrenará para la batalla online. | Fuente: Ubisoft

Lo malo
Lamentablemente, el multijugador de For Honor dista de ser perfecto, y esto debido esencialmente a decisiones puntuales durante el proceso de desarrollo. Es inexplicable que estando frente a un videojuego enfocado al online, se haya decidido prescindir de servidores dedicados (en todas sus versiones).

Con ello, un jugador funciona como host de la partida, al que se conectan los demás. Esto trae un problema: si este jugador se desconecta, la partida se pausa (por varios segundos) hasta que se elige a un nuevo host. Esto no solo corta la acción, la inmersión en el juego, sino que en la mayoría de los casos significa que la partida termina, ya que los usuarios abandonan.

He tenido algunos problemas para conectarme, pasando varios minutos hasta que puedo acceder a una partida. Y no pocas veces he terminado emparejado con jugadores con un nivel groseramente mayor (hablo de experiencia ganada, no de pericia al mando), lo cual era prácticamente una sentencia de muerte.

En foros y en redes sociales, he comprobado que no es un problema que se limite a Perú y a su paupérrima conexión, sino que está extendido a otras regiones. Se reportan otras falencias, como que el sistema suele botar al jugador porque la partida está llena (pese a que a priori no lo estaba) o porque se presentan “problemas de conexión con el servidor”. Sin duda, urgen parches que corrijan estos errores.

El juego tiene un Modo Historia que nos cuenta el porqué del enfrentamiento entre vikingos, caballeros y samuráis. A priori, me llamó la atención poder jugarlo, pero a medida que avanzaban las misiones, este hype fue decayendo.

Si bien no es una campaña colocada por poner, se nota que la gente de Ubisoft Montreal buscaba la forma de ‘entrenarnos’ (si cabe la expresión) para poder acceder el multijugador. He escuchado al algunos calificar la campaña como un “tutorial de seis horas”, y valgan verdades no están mintiendo.

En esta modalidad, vamos a jugar con todos los personajes y sus variantes, y en todo momento tendremos indicaciones y consejos de cómo jugar, aprendiendo a esquivar, contragolpear y hasta hacer combos.

La IA enemiga no es particularmente elevada, por lo que recomiendo jugar en el nivel de dificultad más elevado. Lo bueno es que se puede pasar la campaña en cooperativo online, haciendo más divertida la experiencia.

Casi no he encontrado fallas técnicas en For Honor, pero sí me he topado con elementos flotantes o personajes que atravesaban objetos. Nada grave, nada que malogre la experiencia de juego, pero lo menciono para ser lo más justo posible en este análisis.

El tráiler de For Honor es realmente notable. | Fuente: Ubisoft

Lo feo
Entiendo que estemos ante un juego enfocado al online, pero no entiendo por qué exigirme estar siempre conectado a internet para jugar la campaña, así sea en solitario. Como dije líneas arriba, sé que corren tiempos distintos, pero particularmente me resisto a creer que esto será el estándar en el futuro.

Conclusión: For Honor es una grata sorpresa, una nueva IP con ideas novedosas y frescas dentro de un mercado saturado con “más de lo mismo”. Si uno se involucra en el juego, es imposible no engancharse y quedarse jugando por horas. Lo malo es que se necesitan corregir con urgencia los errores de conectividad detallados en el post y, de ser posible, instalar servidores dedicados para hacer más llevadera la experiencia online. Ubisoft empieza con buen pie una nueva saga. For Honor es un juego que no debe pasar desapercibido.

Y ustedes, ¿ya jugaron For Honor?, ¿qué opinan de la nueva franquicia de Ubisoft?

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