Mario + Rabbids Kingdom Battle salió al mercado el 29 de agosto en exclusiva para la Nintendo Switch. | Fuente: Ubisoft

Una de las postales del E3 2017 fue la presentación de Mario + Rabbids Kingdom Battle, con Yves Guillemot y Shigeru Miyamoto posando con las armas del juego. Pero también lo fueron las lágrimas de su director creativo, Davide Soliani, emocionado por las palabras de reconocimiento de su ídolo máximo. Fue una jornada inolvidable.

Desde su anuncio, Mario + Rabbids despertó bastante interés, no solo por la unión de dos universos a priori distintos, sino por su género, bastante alejado de lo que la mayoría concibe como “un juego de Mario”. Nintendo cedió todo el desarrollo del juego a Ubisoft, cuyo estudio en Milán tuvo absoluta libertad para trabajar con los clásicos personajes de la compañía japonesa. Solo con el juego en el mercado podemos saber si fue una decisión acertada.

El juego está desarrollado exclusivamente por Ubisoft. | Fuente: Ubisoft

Lo bueno
Mario + Rabbids Kingdom Battle es un juego de rol de estrategia táctica. Acaso la única referencia que se me ocurre es la saga X-COM, pero el título de Ubisoft no es una mera copia, sino que utiliza las bases del juego en mención y les da su propio toque.

Los enfrentamientos son pausados, metódicos, bastante tácticos. Con los tres héroes que disponemos (iremos desbloqueando más, pero los equipos siempre son de tres), tendremos que tomar las decisiones adecuadas para salir bien librado de las docenas de peleas que haremos frente en la campaña.

En el campo de batalla, las opciones son muchísimas: podemos movernos, atacar, invocar algún poder y hasta utilizar atajos. Pero a medida que vamos desbloqueando habilidades y armas, las opciones se multiplican. Salir bien librado de una batalla dependerá de nuestra capacidad de utilizar sabiamente las opciones que tenemos.

La campaña es bastante larga. Terminar el juego principal nos puede demandar mínimo 20 horas, y eso que no hablo de todo el tiempo que nos tomará buscar los tesoros, desbloquear zonas secretas o cumplir las misiones cooperativas (otro de los aciertos del juego).

Los juegos de Mario no hacen gala de argumentos memorables, aunque en este título resalto que ya no estamos ante el cansino rescate de la Princesa Peach. Acá Mario y compañía deberán solucionar la distorsión que causó que los Rabbids invadan el Reino Champiñón, hecho que ha afectado tanto a héroes como a enemigos, aunque durante la campaña veremos que estos últimos han utilizado esta situación a su favor.

Algo muy positivo es que la invasión del reino ha permitido al equipo desarrollador diseñar distintos enemigos, tanto los básicos como mid-bosses y los jefes finales, cada uno más interesante que el anterior.

El juego de Ubisoft sobresale a nivel artístico: la representación del Reino Champiñón invadido por los Rabbids está muy bien lograda, con edificaciones inverosímiles, mutaciones extravagantes y los clásicos personajes de Nintendo haciendo gala de todo su carisma. Los Rabbids no desentonan, presentándose como un contrapeso irreverente, una pieza que encaja muy bien en este crossover.

Mario + Rabbids luce más en el televisor, pero la experiencia portátil no es deleznable. Todo lo contrario, es un golazo poder continuar la partida en la pantallita de la Switch sin perder un ápice de las características del juego principal, si cabe la expresión.

La música también es notable, con piezas muy bien logradas y que le dan una identidad propia al juego. Se utilizan sí voces y sonidos clásicos de la saga de Mario, pero el balance está bien logrado, sin opacar el trabajo propio de este nuevo universo.

Un párrafo aparte se merece el nivel de dificultad. Pasadas las dos primeras horas de la campaña (de las que hablaré en la siguiente parte del análisis), el juego se convierte en un buen reto. Hay enfrentamientos en los que deberemos ser muy metódicos y tener cuidado de mover bien nuestras fichas o perderemos. Además, la vida no se restablece al 100% tras un enfrentamiento. Esto se traduce en llegar a peleas con la vida reducida, complicando aún más las cosas.

Particularmente coloco el nivel de dificultad como algo positivo, pero admito que esto puede alejar a los jugadores casuales o a los más pequeños, que por ver a Mario en la portada pueden verse atraídos por el juego. Al final, podrían terminar frustrados.

Mario + Rabbids Kingdom Battle es un crossover entre las franquicias de Nintendo y Ubisoft. | Fuente: Ubisoft

Lo malo
Hay ciertos detalles en el apartado jugable que no me terminaron de gustar y que merecen una revisión. Por ejemplo, entre pelea y pelea, tenemos fases de exploración (mínima, pero exploración al fin y al cabo), en las que podremos desbloquear tesoros, habilidades y hasta zonas vírgenes. Hasta ahí todo bien.

El problema es que para acceder a estas partes hay puzles bastante básicos o simplemente tendremos que esperar a tener la habilidad necesaria para poder solucionarlos. Es un tema de paciencia más que de habilidad o pericia.

Otro problema es que el juego es demasiado accesible al inicio, al punto de volverse algo aburrido. Creo que tomar dos horas de la campaña para explicar las mecánicas y las distintas combinaciones es contraproducente. De igual forma, tenemos que jugar regular para desbloquear los árboles de habilidades de nuestros personajes y así ganar habilidades y movimientos.

La cámara también es un lío, con un campo de visión limitado. Podemos moverlas (cuando el juego nos lo permite), pero las opciones son bastante limitadas. En las peleas, a veces la cámara se ubica en el lugar menos adecuado, pero al menos acá tenemos más libertad de movimiento y tiempo para ver todo el panorama.

Debido a la ubicación de la cámara, el control de los personajes no es del todo preciso. Y esto se siente más en los minijuegos en los que tenemos que recolectar monedas en un corto periodo de tiempo. En las batallas, una que otra vez he fallado en posicionar a los personajes, pero admito que acá podemos tomarnos nuestro tiempo y ser más pacientes para realizar los movimientos.

Creo que tenemos pocos héroes a nuestra disposición. Debió haber más variedad, teniendo en cuenta que tener más luchadores nos daría más alternativas en el campo de batalla, claro, si es que cada uno tiene características únicas. Esta falta de personajes se evidencia en el modo cooperativo, que si lo probamos ni bien lo desbloqueamos -jugando la campaña-, apenas tendremos cuatro (dos para cada jugador).

De igual modo, he notado que no todos los amiibos son compatibles con el juego. Un amigo sacó de la caja su amiibo de Mega Man, pero ingrata fue su sorpresa al ver el mensaje de que su muñeco no era compatible.

El juego puede jugarse tanto en el televisor como en la pequeña pantalla de la Nintendo Switch. | Fuente: Ubisoft

Lo feo
Cuando compartí capturas del juego en el fanpage de Más Consolas, aparecieron algunos fanáticos incómodos por la política de DLC impuesta, debido a que desde antes de su lanzamiento se anunció un season pass con contenido extra.

Entiendo la molestia de los fanáticos, a mí tampoco me gusta pasar por caja para recibir contenido extra que antes era completamente gratis, acaso un premio por dedicarle más tiempo al juego. Pero los tiempos han cambiado y ahora esto es moneda corriente en la industria.

Conclusión: Mario + Rabbids Kingdom Battle terminó siendo una gratísima sorpresa, por su apartado jugable, por su música, por sus gráficos, por las ocurrencias de los conejos, por el reto que te plantea. Sí, es una experiencia alejada de los que muchos conciben como “un juego de Mario”, pero esto no necesariamente tiene que ser algo malo. Lo disfruté mucho y lo recomiendo, pero definitivamente no para todos los públicos.

Y ustedes, ¿ya jugaron Mario + Rabbids Kingdom Battle?, ¿qué opinan de este crossover?

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