Project CARS 2 salió el pasado 22 de septiembre para PlayStation 4, Xbox One y PC. | Fuente: Bandai Namco

En mayo de 2015 llegó al mercado un nuevo e interesante competidor en el siempre exigente género de los simuladores de carreras. Se llamaba Project CARS, a cargo de los londinenses de Slightly Mad Studios.

La filosofía de Project CARS era otorgarle al usuario mucha libertad al momento de configurar el juego, al punto que -en teoría- uno podía estar frente a un simulador fidedigno, pero también -si quería- ante una experiencia arcade más amigable.

Dos años han pasado y el estudio británico presenta la secuela de aquel juego, una entrega mucho más enfocada a la simulación, cargada de innumerables opciones para los jugadores más exigentes.

Slightly Mad Studios deberá bregar duro, ya que este 2017 la competencia es inusualmente dura, con lanzamientos de la talla de Gran Turismo Sport y Forza Motorsport 7. ¿Tendrá lo que se necesita para llegar primero a la meta? Los invito a seguir leyendo.

El detalle de la consola de los coches es sobresaliente. | Fuente: Bandai Namco

Lo bueno
Tal como dije en la introducción de este análisis, Project CARS 2 ya no es aquel juego que podía ser simulador y arcade a la vez. Ahora el enfoque es la simulación, y debo decir que el trabajo alcanzado es más que notable.

Y no solo hablo de la respuesta del vehículo a nuestros movimientos, sino en especial a cómo influyen factores externos a nosotros. Ahora los cambios medioambientales así como el desgaste de los neumáticos cobran inusual importancia y pueden cambiar las reglas de juego a nuestro favor o en perjuicio nuestro.

La pista se vuelve jabonosa cuando llueve o nieva, y cada curva será un suplicio. Pero a esto súmale el desgaste de los neumáticos y los cambios en el trazado ocasionados por el pase de los coches. En cada vuelta sentiremos los cambios y deberemos saber afrontarlos.

Huelga decir que para disfrutar más de todo este apartado es obligatorio tener un timón y pedal, ya que mucho de esto se pierde con el joystick. Lo bueno es que Project CARS 2 es compatible con los más populares periféricos actualmente en el mercado.

El juego te exige compromiso, horas de juego para poder dominar el volante y ser un buen conductor. No es un título para el jugador casual. Así edites el control para tener muchas asistencias, hay parámetros que solo la pericia otorga.

A nivel sonoro, estamos ante una maravilla. Me encanta cómo suenan los motores, todos diferenciados. Además, el sonido se adapta según el enfoque de la cámara, ya sea cuando está dentro de la cabina o desde afuera.

Sobre los gráficos y el nivel técnico el juego, hablaré más adelante, pero sí quisiera destacar entre lo positivo los reducidos tiempos de carga. Esto ayuda sobremanera para que el juego fluya entre carrera y carrera.

Project CARS 2 cuenta con un modo campaña completísimo. Iniciamos como un novato y tendremos que ir escalando desde las categorías inferiores hasta las élites del automovilismo. Esta modalidad es variada y no solo tenemos competiciones oficiales, sino también eventos de fabricantes y hasta retos históricos. Podemos pasar horas en esta modalidad.

Algo que caracterizó al primer Project CARS era la posibilidad de modificar nuestros coches a nuestro libre albedrío. En la secuela no solo tenemos esta opción, sino que se ha profundizado con muchas más variantes. Eso sí, si no somos duchos en cuestión de componentes, tenemos la asistencia de un ingeniero que nos sugerirá las mejores alternativas.

En Project CARS 2, tenemos desde el inicio una amplia gama de coches, que superan los 180, así como 60 pistas (con muchas variantes) a nuestra disposición. Sé que hay títulos que hacen gala de muchos más automóviles, pero creo que la cifra es más que aceptable.

Finalmente, y no por ello menos importante, hay que hablar del multijugador online. Slightly Mad Studios acierta al otorgar a los conductores calificaciones según nuestra deportividad y competitividad. Esto está evidentemente destinado a evitar a estos jugadores que entran a las partidas simplemente a malograr la experiencia de los demás.

En esta modalidad, la versión de PC es la que sale más beneficiada, ya que se pueden organizar carreras con hasta 32 competidores, mientras que en PlayStation 4 y Xbox One la cifra se reduce a la mitad. Eso sí, al menos en las horas que probé el online, no tuve mayores problemas en encontrar una partida y todo fluyó sin mayores inconvenientes.

Los efectos ambientales en Project CARS 2 están muy bien conseguidos. | Fuente: Bandai Namco

Lo malo
A nivel gráfico, Project CARS 2 se ve muy bien a primera vista, pero empieza a mostrar sus falencias cuando uno empieza a ver los detalles con detenimiento. El trazado y los coches tienen un excelente nivel, pero eso no ocurre con las imágenes de fondo, algo básicas y hasta irreales. Igual pasa por los espectadores, meros maniquíes colocados a lo largo del recorrido.

En ciertos momentos me he topado con efectos extraños en las ruedas, y en los coches contrarios. Esto se ve más evidenciado cuando hay muchos elementos en pantalla. También hay dientes de sierra algo evidentes. Hago hincapié en que jugué Project CARS 2 en mi ya veterana PlayStation 4, por lo que muchas de estas características pueden estar atenuadas en una PC de alta gama o en una PlayStation 4 Pro.

Todo el realismo que trata de mostrar el juego choca de bruces con las físicas de los coches al momento de los accidentes. Me he topado con karts que vuelan por los aires como si estuvieran hechos de helio o algunos automóviles que rebotan tipo ‘carros chocones’ cuando impactan contra los muros laterales o con otros coches. Además, los daños causados en las carrocerías cuando hay un choque se ven irreales, generados casi mágicamente.

Project CARS 2 es compatible con las gafas de realidad virtual HTC Vive y Oculus Rift, aunque el desempeño del juego no es el mismo que en condiciones normales. Lo que sí es cuestionable es que al menos en su lanzamiento el juego no es compatible con las PlayStation VR.

El juego viene en inglés con subtítulos en español. Mi recomendación es desactivar los subtítulos, ya que en plena carrera tenemos siempre a un ingeniero que nos va dando consejos o ánimos. Todo lo que diga aparecerá en pantalla, convirtiéndose esto es un elemento distractor que nos puede sacar de la carrera.

Project CARS 2 es compatible con las gafas de realidad virtual HTC Vive y Oculus Rift. | Fuente: Bandai Namco

Lo feo
A estas alturas no podemos escapar de las cuestionadas políticas de las compañías, como los pases de temporada. En este caso, desde su lanzamiento tenemos un season pass que incluirá cinco packs de coches, pistas y eventos para quienes pasen por caja.

Conclusión: Project CARS 2 es una sólida apuesta para quienes gustan de los simuladores de coches. Tiene bastantes opciones, tanto offline como online, como para estar enganchados por meses. Hay detalles por mejorar y cosas por implementar, pero el producto en líneas generales me ha dejado más que satisfecho. Si te gustó el primero, no dudes en apostar por la secuela.

Y ustedes, ¿ya jugaron Project CARS 2?, ¿qué opinan del nuevo juego de Slightly Mad Studios?

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