El remake de Shadow of the Colossus se estrenó este 6 de febrero de 2018 en exclusiva para PlayStation 4. | Fuente: PlayStation

Doce años después de su estreno en PlayStation 2, Sony decidió relanzar Shadow of the Colossus, la obra maestra de Fumito Ueda. Sobre el estudio norteamericano Bluepoint Games recayó la doble responsabilidad de rehacer este juego, producción que no solo debe cumplir los estándares de la época, sino que debe mantener intacta la esencia de este auténtico clásico, considerado por muchos como uno de los mejores videojuegos jamás hecho.

El remake de Shadow of the Colossus -exclusivo para PlayStation 4- se anunció en el pasado E3 y debo reconocer que desde ese momento he mantenido ciertas dudas, ya que soy fanático de la obra de Ueda y hubiera preferido que el juego de 2005 se mantenga inalterable. Sin embargo, los tiempos cambian y las nuevas generaciones también merecen probar una obra de este calibre. Sin más, los invito a leer mi análisis.

El remake de Shadow of the Colossus estuvo a cargo del estudio norteamericano Bluepoint Games. | Fuente: PlayStation

Lo bueno

En su desesperación por revivir a Mono, Wander decide ir a la Tierra Prohibida. Llevando el cuerpo inerte de la chica, el joven guerrero llega ante el dios Dormin y le pide el milagro. La deidad acepta, pero le impone como condición acabar con los 16 colosos que habitan sus dominios. Así empieza Shadow of the Colossus.

Puede decirse mucho sobre la obra de Fumito Ueda, de toda la simbología a la que apela o de cómo cada jugador interpreta a su modo qué significa cada pelea contra los colosos. Pero lo único cierto es que Shadow of the Colossus no pasará inadvertido para todo aquel que lo juegue.

El juego me dejó con un nudo en la garganta, con esa sensación de que estoy obrando mal. Tengo una misión que cumplir, obviamente, y mi fin supremo es salvar a Mono. Pero, para hacerlo, estoy yendo a la caza de criaturas que no han hecho nada en mi contra. Soy yo el que irrumpe en sus dominios, soy yo el que las ataca, soy yo el que da la estocada final. ¿Cuál es mi papel en esta historia? Cada uno tendrá su propia respuesta.

Lo remarcable de este remake es que la esencia de la obra de Fumito Ueda se mantiene. Se ha respetado la ambientación, la música, los (sabios) silencios, y el diseño y programación de los colosos, algo que saludo sobremanera.

Bluepoint Games ha hecho un trabajo soberbio a nivel gráfico. Shadow of the Colossus fue rehecho desde cero y el resultado es abrumador. Los desiertos, bosques, lagos, valles, toda la Tierra Prohibida tiene un nivel de detalle altísimo. Y los colosos hacen gala de un realismo que asusta.

Con el remake, se pudo haber incluido más fauna y elementos al escenario, pero eso hubiera complotado terriblemente con la sensación de soledad que transmitía el original. Somos un pequeño hombre enfrentando no solo a inmensos colosos sino también a una tierra hostil que nos recuerda en todo momento lo insignificante que somos.

La banda sonora es el perfecto acompañamiento a nuestras batallas. Las piezas son variadas y son muy relevantes en todo el desarrollo. A veces son un mero acompañamiento, en otras, protagonistas de nuestras hazañas.

Bluepoint Games ha querido homenajear a otras obras de Fumito Ueda con este remake. No solo se mantienen los guiños a ICO que ya aparecieron en el juego original, sino también se ha incluido un easter egg de The Last Guardian, el más reciente trabajo de Ueda. No daré detalles para no estropearles la experiencia, pero les adelanto que es una referencia muy fina y bien implementada.

Los cambios incluidos en el remake hacen más amplia la experiencia del juego. Por ejemplo, desde el arranque, tenemos la opción de elegir el nivel de dificultad, con la inclusión de un inédito nivel Easy. Pero también se han incluido detalles como monedas sueltas en todo el mapa. No he logrado conseguir todas (dicen en las redes que son más de 40), pero su inclusión (y la de un sospechoso contador en el mapa) hace pensar en que desbloquean algo. Un coloso extra, tal vez.

El remake de Shadow of the Colossus llegó 12 años después del título original, considerado como uno de los mejores videojuegos jamás hecho. | Fuente: PlayStation

Lo malo

El juego original tenía un control algo defectuoso, no solo al momento de escalar a los colosos sino también cuando estamos al lomo de nuestro fiel caballo Agro. Si bien en el remake se han implementado tenues mejoras, aún el control es algo torpe y no del todo preciso.

De igual modo, cuando trepamos los colosos, la cámara no siempre se ubica en la mejor posición. Así, algunas veces deberemos moverla manualmente para poder seguir subiendo.

El remake de Shadow of the Colossus no está exento de algunos errores. En las casi ocho horas de campaña me encontré con algunos glitches, mayormente cosas flotantes o elementos que se traspasan. Nada grave, aunque vale la pena mencionarse.

El objetivo del videojuego es enfrentar a 16 colosos, cada uno de distinto tamaño. | Fuente: PlayStation

Lo feo

Desierto. No encontré nada como para colocar en esta sección.

Conclusión: Reconozco que Shadow of the Colossus no es un videojuego para todos, pero sí es un título que todos deberían probar, ya que muestra el potencial del videojuego como medio de expresión. Muestra la madurez de un medio encasillado injustamente. La obra de Fumito Ueda se ha respetado en este remake, y eso es lo importante. Lo recomiendo, aún si ya jugaste el original (o su reedición HD de PlayStation 3).

Y ustedes, ¿ya jugaron el remake de Shadow of the Colossus?, ¿probaron el original?, ¿qué sensación les dejó?

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