Lo bueno, lo malo y lo feo de Tales of Berseria

El blog Más Consolas analiza el nuevo JRPG de Bandai Namco. ¿Ya lo jugaste?

Tales of Berseria está disponible para PlayStation 3 (solo en Japón), PlayStation 4 y PC. | Fuente: Bandai Namco

Antes de que llegue a mis manos Tales of Berseria, era un completo ignorante de esta saga. Haciendo algo de investigación, me enteré que Tales of es una de las franquicias más longevas -con más de 20 años a cuestas- y queridas de Japón. De hecho, Berseria es el decimosexto título principal de la saga, que cuenta con múltiples spin-offs y muchas producciones afines, como mangas, animes, etc.

Tales of Berseria salió originalmente en Japón en agosto de 2016, pero recién a inicios de este año hizo su aparición en América y Europa, tanto para PlayStation 4 como para PC (en Japón hay versión para PlayStation 3). Desde ya les digo que no es necesario haber jugado los títulos anteriores para entender este, aunque está plagado de referencias y detalles que solo los fanáticos de la saga sabrán valorar.

Tales of Berseria pasó algo desapercibido por la vorágine que videojuegos que salieron a inicios de año. Pero déjenme decirles que el juego de Bandai Namco no tiene nada que envidiarle a ‘pesos pesados’ como Horizon, Nier: Automata o el cacareado Persona 5. Desde ya lo coloco como uno de mis títulos favoritos del año.

Este es el tráiler de Tales of Berseria, el nuevo JRPG de Bandai Namco. | Fuente: Bandai Namco

Lo bueno
Una de las cosas que más he disfrutado de Tales of Berseria es su historia: oscura, profunda, impactante. Me es imposible hablar mucho sobre este apartado sin revelarles detalles que pueden malograrle la experiencia a quienes no han jugado o están jugando aún.

Velvet Crowe, la protagonista (me abstengo de usar el término ‘heroína’), busca venganza por la muerte de un ser querido. Pero esa búsqueda nos plantea un dilema moral más que interesante: ¿estamos haciendo lo correcto?, ¿el fin justifica los medios? En este camino, vamos encontrándonos a varios compañeros que, por uno u otro motivo, se suman a nuestra causa. Todos tienen cuentas que saldar.

Nuestros compañeros tienen su propia historia, sus motivaciones. No son una mera comparsa ni marionetas que siguen nuestras órdenes sin cuestionar. Y esto hace muy rico el argumento, ya que iremos conociendo muy bien a todos, generándose mucha empatía (o antipatía) con cada uno de ellos.

La historia nos depara varias sorpresas, giros argumentales bien trabajados, momentos emotivos y tristes. Pero también risas, muchas risas. Tales of Berseria tiene diálogos realmente graciosos, con situaciones jocosas que inevitablemente nos dejarán con una sonrisa en los labios.

Tales of Berseria es básicamente un action-JRPG: estamos ante un mundo abierto inmenso en el que recorreremos ciudades, fortalezas, montes, pueblos, bosques, mares, ganando experiencia y mejorando nuestro equipo/armadura enfrentándonos a todo tipo de enemigos. En los combates, el juego se convierte en un hack and slash bastante accesible y vistoso. Se disfrutan bastante estas peleas.

Para combatir, podremos editar los combos que realizamos (mi única referencia a un juego así es Remember Me). A lo largo de la campaña, iremos ganando tipos de golpes, que podremos colocar en cadenas de ataques. Hay de todo tipo, y el truco está en tener un set de ataques para cada tipo de enemigo (teniendo en cuenta sus debilidades).

Ahora, no se trata de machacar botones a lo loco, ya que tendremos un límite de almas, que esencialmente es como nuestra resistencia. Si la cantidad de almas se agota, no podremos realizar ningún ataque y quedaremos vendidos ante nuestro enemigo. En nuestro arsenal, también tendremos un ataque poderoso que nos permitirá encadenar más combos. Y también están los especiales, ataques demoledores que pueden definir el curso de un combate. Como en todo JRPG que se respete, estos movimientos vienen acompañados de vistosas animaciones.

Aparte de la campaña principal, tenemos algunas las misiones secundarias. No son muchas y básicamente están ceñidas en cerrar las historias de cada acompañante. Sin embargo, eso no quiere decir que hay poco por hacer. Todo lo contrario, hay gran variedad de actividades y retos que nos tendrán ocupados por horas, como cacerías de monstruos y curiosos minijuegos. También hay su buena dosis de coleccionables, entre tesoros y cofres.

Las cinemáticas de anime que explican la campaña son simplemente geniales. Lástima nomás que sean tan pocas. Todo lo demás se cuenta con gráficos in-game que, como ya explicaré en la siguiente sección del análisis, no son del todo atractivos. La banda sonora (¡la canción de la intro es magnífica!) es muy buena, con temas acertados para la ocasión. Tal vez algo de variedad hubiera sido mejor, pero lo que hay cumple.

Cada vez que iniciamos el juego nos dan la opción de elegir el idioma de los diálogos (inglés o japonés). Y en ambos casos he quedado más que satisfecho. Para los subtítulos, los menús y los textos in-game, sí tenemos la opción de tenerlos en español. Gran trabajo de Bandai Namco en este apartado.

Tales of Berseria tiene una ambientación muy vistosa y preciosista que ocultan las deficiencias a nivel gráfico y técnico. | Fuente: Bandai Namco

Lo malo
En Japón, el juego salió originalmente para PlayStation 3 y 4. Y creo que a nivel gráfico se nota que la versión de la pasada generación fue un lastre para no ahondar en una mejor resolución, en un modelado de personajes más profundo, en mejores efectos o en más detalles en la ambientación.

A esto le podemos sumar texturas muy toscas, popping (elementos que aparecen de sorpresa en el horizonte) más que evidente y ciertos bajones en el framerate. Así es, por momentos, el juego luce desfasado en el apartado gráfico y técnico.

La pasada generación se ve incluso en el diseño de niveles, con escenarios cerrados -donde la exploración es casi anecdótica-, con mazmorras que básicamente son pasillos en forma de laberintos, con ciudades pequeñas y poco detalladas. No es condenable ni descalifica a Tales of Berseria, pero si comparamos este aparado con, por ejemplo, el de Final Fantasy XV, el juego de Bandai Namco queda mal parado.

Terminar Tales of Berseria me tomó casi 60 horas, sacando un buen porcentaje de secretos y cerrando las historias secundarias. No es una duración nada deleznable, pero tal vez los fanáticos de los RPG esperaban un juego que les demande más tiempo. Eso sí, si buscan sacar el Platino, vayan separando unas 100 horas de su vida.

El nivel de dificultad es bastante bajo, al punto que en toda la campaña solo perdí una sola vez. Ni los jefes finales terminaron siendo un reto mayúsculo, por lo que mi recomendación para los más experimentados es iniciar la campaña en Hard.

El mapa del juego es algo complicado de entender, en especial cuando queremos ir a un destino alternativo al de la misión principal. Además, para realizar viajes rápidos, hay parámetros que entorpecen nuestro objetivo. El manejo del inventario tampoco es muy intuitivo, no teniendo del todo claro cuando tenemos una nueva arma/armadura para un personaje. Si el juego nos facilita las cosas en muchos aspectos, en estos casos en particular nos complican la existencia.

Una de las actividades alternativas del juego es visitar las Zonas Administrativas de Clase 4, que son islas infestadas de enemigos que debemos liberar. Si bien la descripción es interesante, la realidad es distinta: estos encargos son enfrentamientos sosos con enemigos ya antes vistos en la campaña.

Un aspecto que particularmente no me gustó fue la cantidad extenuante de diálogos. Sé que esta es una característica imperante en todos los JRPG, y Tales of Berseria no es la excepción, pero particularmente creo que hay varios diálogos de mero relleno que simplemente no aportan nada a la campaña ni a la historia de los personajes.

Si bien el juego está plagado de diálogos muy divertidos, también hay varios que están de mero relleno y no aportan nada a la historia. | Fuente: Bandai Namco

Lo feo
Son pocos los juegos como Tales of Berseria, con una política tan restrictiva al momento de querer compartir alguna captura o video a través del botón Share de la PlayStation 4 (que es la versión que jugué). Desde el inicio, se bloquea esta opción y no se puede compartir absolutamente nada, ni menús ni gameplay, mucho menos las cinemáticas.

Avanzada la campaña, cuando tenemos acceso a las Zonas Administrativas de Clase 4, sí nos permiten hacer capturas y grabar videos, pero solo de estas pequeñas secciones. Lamentablemente, como ya dije en la anterior sección del análisis, estas fases no son precisamente lo mejor del juego.

Conclusión: Lamento que Tales of Berseria haya llegado en un mal momento del año, al inicio de una vorágine de títulos con más publicidad y marketing que inevitablemente opacó su estrella. Sirva este análisis para reivindicar a uno de los juegos más entrañables que he probado, un juego con una historia oscura, cruda... madura, una experiencia que todo amante de los RPG debería probar.

Y ustedes, ¿ya han jugado Tales of Berseria?, ¿qué les parece el nuevo RPG de Bandai Namco?

¿Qué opinas?