Esta enfermedad podría causar un paro al corazón a quienes incrementan su ritmo cardíaco de manera súbita. | Fuente: Shutterstock

Miocardiopatía hipertrófica: la enfermedad al corazón que preocupa a los médicos

La miocardiopatía hipertrófica afecta a 1 de cada 500 personas en el mundo, es hereditaria y podría ocasionar paros cardíacos sin síntomas que pongan en aviso a la persona.

Las enfermedades asociadas al corazón que pueden tener resultados fatales, casi siempre se relacionan con personas de la tercera edad o con quienes tienen un estilo de vida poco saludable. Sin embargo, la miocardiopatía hipertrófica es todo lo contrario a ello.

La Fundación Española del Corazón la describe como una enfermedad del corazón identificada por el aumento del grosor de sus paredes, lo que genera una obstrucción dañina de la sangre. A diferencia de enfermedades como la hipertensión arterial o las valvulares, este aumento no se debe a causas fuera del músculo.

Afecta a 1 de cada 500 personas en el mundo y no depende de una mala dieta, estilo de vida, excesos, etc., sino que es hereditaria. Lo que más preocupa a los médicos es la ausencia de síntomas y que podría causar un infarto en cualquier momento a la persona que la padece y aún no lo sabe. La forma de diagnosticarla es a través de un electrocardiograma o una exploración rutinaria.

Esta enfermedad podría causar un paro al corazón a quienes incrementan su ritmo cardíaco de manera súbita, o bien aumentan sus niveles de adrenalina. Por ello, aquellos jóvenes deportistas que la padecen están en riesgo de sufrir las consecuencias, sin importar que tengan un estilo de vida saludable.

Pese a que es hereditaria, no puede detectarse hasta en la adolescencia. Una vez identificada, la vida del paciente cambia y se ve limitada, pues requiere tratamientos –algunos más fuertes que otros– para reducir el riesgo.

Cabe resaltar que la miocardiopatía hipertrófica es una de las causas más comunes de muerte súbita en personas jóvenes. Por ello, como parte del tratamiento, es importante evitar esfuerzos físicos muy grandes que desencadenen arritmias.

En caso el paciente necesite un tratamiento más intensivo, se recurren a fármacos para la relajación del músculo cardiaco. Además, también está la posibilidad de una cirugía, colocar marcapasos, implantar un desfibrilador automático, entre otras salidas.

Es por ello la importancia de realizarte chequeos continuos en un centro de salud especializado. Así podrás detectar males que a corto o largo plazo podrían causarte problemas considerables.

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