En pleno siglo XXI: sigue existiendo la desigualdad de género

¿Por qué los estereotipos y la discriminación de género generan desigualdad entre los hombres y las mujeres? Descúbrelo aquí.

Estas experiencias aprendidas por las mujeres y hombres en las relaciones de pareja, generan desencuentros que pueden convertirse en situaciones de riesgo de violencia. | Fuente: www.shutterstock.com

En nuestra sociedad existen ideas, valores o creencias que se socializan y aprenden en la familia, la escuela, la comunidad y los medios de comunicación, y que son naturalizados y asumidos como “verdaderos”. Estos imaginarios determinan cómo deben comportarse los “hombres” y las “mujeres” en las relaciones de pareja.

Las mujeres están condicionadas por las restricciones impuestas por su condición de género en los diferentes espacios de socialización. La familia, por ejemplo, le restringe las salidas y las creen seres indefensos, apareciendo a partir de ello mecanismos de control como el cuidado por parte de los hermanos, las restricciones en los horarios de llegada a casa, de una fiesta, etc. Restricción que se extiende a sus comportamientos, mientras que los hombres – condicionados por los estereotipos y la presión social – son impulsados a demostrar que son capaces de arriesgarse, de tomar la iniciativa, de enamorar y elegir, y de invitar y proponer, ya que se les concibe como dominantes, decididos y conquistadores.

En la Encuesta Nacional de Relaciones Sociales (ENARES), encontramos algunas cifras que, sorprendentemente, reflejan cómo estos estereotipos ya están interiorizados tanto en hombres como en mujeres. El 20.8% de las personas mayores de 18 años de edad está de acuerdo que en ninguna situación, la mujer debe contradecir las decisiones de su pareja. Asimismo, el 49.9% está de acuerdo en que la mujer es quien debe ceder a fin de evitar discusiones en el hogar, y el 34.9% está de acuerdo en que la mujer no puede tomar decisiones sin el permiso de su pareja. Estas cifran son el reflejo de los estereotipos que ubican a las mujeres en una posición sumisa, frágil y dependiente frente al hombre, en nuestra sociedad.

La familia y otros grupos sociales tienen un efecto notable en la manera de pensar, sentir y actuar de las personas. Es más común de lo que crees escuchar a las mujeres decir frases como: “no sé si salir con él porque a mis papás no les gusta” o “mis amigas me dijeron que tenía que dar el siguiente paso, por eso lo hice”.

Las mujeres están condicionadas por las restricciones impuestas por su condición de género en los diferentes espacios de socialización. | Fuente: www.shutterstock.com

Lamentablemente, estas experiencias aprendidas por las mujeres y hombres en las relaciones de pareja, y condicionadas por nuestra cultura y sociedad, generan desencuentros que pueden convertirse en situaciones de riesgo de violencia. Es por esta razón, que debes estar alerta y hacer valer tus decisiones y puntos de vista, así como hacer respetar tu derecho a la igualdad. En una relación, donde hay una persona que se cree superior a la otra, es casi imposible poder mantener y construir una relación de respeto, confianza y compañerismo.

Si tienes dudas sobre el estado de tu relación ingresa al toxímetro o al Chat 100, allí recibirán la orientación de un especialista del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables.

Estas y otras informaciones las compartimos en el marco de la campaña “La violencia se pinta de amor. ¡Date cuenta!”, por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) y RPP. Para más información visita www.laviolenciasepintadeamor.com

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