El sexo en el espacio podría ser una experiencia desagradable. | Fuente: NASA

(Agencia N+1/ Beatriz de Vera) Es indiscutible que la idea de crear asentamientos sostenibles en la Luna o en Marte, pasa por tener en cuenta el tema del sexo. Aunque después de casi 50 años de viajes espaciales no parece que haya habido fuera de las fronteras de nuestro planeta ningún movimiento de este tipo (al menos eso mantiene la NASA), los viajes espaciales turísticos que se planean para el próximo año, las pretensiones de crear asentamientos tanto en el planeta vecino como en nuestro satélite, y las travesías espaciales cada vez más largas de los astronautas pone el tema ineludiblemente sobre la mesa.

Según cuenta el periódico británico Daily Mail, la NASA no prohíbe la actividad sexual durante los viajes espaciales, aunque apunta a que los altos estándares profesionales, los horarios rigurosos, los cuartos apretados y el monitoreo constante desde el control del terreno son los culpables de reducir la tensión entre los astronautas. Para la agencia espacial aún hay que resolver cómo mantener a los tripulantes físicamente sanos en un viaje interplanetario, ya que aún no se conoce con certeza cómo afectan, entre otros factores, la exposición prolongada a una gravedad diferente a la de la Tierra.

Una experiencia no tan grata. "El sexo es muy difícil en gravedad cero, aparentemente, porque no tienes tracción y sigues chocando contra las paredes", contaba a Space.com la bióloga Athena Andreadis, de la Universidad de Massachusetts (EE.UU.). "Piénsalo: no tienes fricción, no tienes resistencia”. "Hay que estar asegurándose constantemente de que no se separan y puedan llegar al clímax sin que se convierta en una auténtica pesadilla. Podría ser mucho más difícil y menos satisfactorio de lo que la gente piensa", explica aquí el biólogo de la NASA Paul Wolpe.

Otro inconveniente (al menos si alguno de los integrantes es un hombre) es la erección: la sangre no fluye muy bien en gravedad cero, como cuenta este artículo de Quo, lo que complica bastante el asunto. Y no olvidemos el sudor: no hay gravedad para que este se libere del cuerpo, por lo que se acumula en capas y se aferra a la piel convirtiendo los cuerpos en una suerte de burbujas flotantes, algo que no parece especialmente cómodo.

La gravedad afectaría la concepción. Laura Woodmansee, periodista estadounidense autora de los libros Mujeres del espacio: Carreras frescas en la frontera final y Sexo en el espacio cuenta a Space.com que, aunque hemos estado estudiando la salud de los astronautas en órbita durante medio siglo, nunca se ha investigado cómo responde el sistema reproductivo humano a la microgravedad de la órbita de la Tierra, la baja gravedad de la Luna o Marte o la hipergravedad de un planeta gigante. Un estudio publicado en la revista PLOS One, afirma que la concepción en gravedad cero podría provocar problemas tanto en bebés, como en sus madres.

A falta de datos humanos, los investigadores trabajaron con células vegetales que, al crecer en baja gravedad, vieron dañado el transporte intracelular, dificultando así la comunicación entre ellos y obstaculizando el crecimiento celular normal. El transporte intracelular es clave para el desarrollo saludable de muchas células humanas, especialmente neuronas en el cerebro. Si el crecimiento de estas células es similar al de las células de plantas observadas en este estudio, este problema podría causar cáncer y enfermedades neuronales, como la de Huntington, Parkinson y Alzheimer, que implican deficiencias en la comunicación celular.

El 2suit o Twosuit es un traje doble con unas tiras de velcro que se convierte en un saco único, este fue diseñado por Vanna Bonta con el fin de que las personas en el espacio puedan tener acto sexual. | Fuente: 2Suit
0 Comentarios
Valora la nota:¿Cómo es tener relaciones sexuales en el espacio?
¡Excelente!
Valoración Total
5/5
¿Qué opinas?