Vargas Llosa, Marías y Pérez-Reverte en una charla monumental

La revista XL Semanal juntó a los tres escritores, quien conversaron sobre la literatura y la vida. Aquí algunos de los mejores momentos.

De izquierda a derecha: Javier Marías, Mario Vargas Llosa y Arturo Pérez-Reverte | Fuente: XL Semanal

La revista XL Semanal de España logró lo que pocas veces se logra: juntar a tres inmensos escritores en una mesa para que conversen sobre todo. El Nobel peruano Mario Vargas Llosa y sus colegas españoles Arturo Péres Reverte y Javier Marías tuvieron una charla extensa entre vinos y comida, con la editora de Alfaguara, la colombiana Pilar Reyes, como anfitriona y guía. La conversación completa está en este enlace. RPP Noticias te presenta algunos de los momentos más brillantes de una encuentro brillante.

 

1. LA VITAMINA DEL ESCRITOR

Pérez-Reverte. Así está como está el tío [se ríen]. Por cierto, Mario, de Javier ya lo sé, pero tú, cuando estás con una novela, ¿te vitaminas con libros, con autores que te crean estado de ánimo?

Marías. ¿Te refieres a lo que dijo Faulkner en aquella entrevista a la Paris Review, que lo primero que hacía era leer unas páginas de la Biblia para ponerse a tono?

Pérez-Reverte. Sí. A mí me pasa con Conrad. Cuando estoy que necesito, no inspiración: vitaminas, energía, ganas de trabajar, por la tarde leo una o dos horas de Conrad y me dan ganas de seguir siendo escritor.

Vargas Llosa. Dirás que es algo un poco perverso, pero ¿tú sabes qué me levanta el ánimo? Cuando estoy desmoralizado leo el suicidio de Madame Bovary, que se toma el arsénico en el cafarnaum y hay esa descripción absolutamente genial donde se le va descomponiendo la cara, ¡hasta que le salta la lengua! La perfección de esa escena atroz, la belleza de la descripción tan precisa…

 

2. LOS TRES MOSQUETEROS

Vargas Llosa. Yo nunca he podido releer la trilogía de Los tres mosqueteros. No me he atrevido, fíjate, porque fue una lectura tan fundamental que tengo miedo de que no sea ya lo que fue para mí. ¡Me cambió la vida!

Marías. Pues es tan buena que, incluso literariamente, es mejor de lo que probablemente crees que es.

Pérez-Reverte. Para un joven lector es EL libro. Lo he leído varias veces. La última hará unos cinco años. Aún me emociono y se me moja el lagrimal con la muerte de Portos en la gruta de Locmaria, cuando dice: «Es demasiado peso».

 

3. LA DOBLE MEMORIA DEL LECTOR

Pilar Reyes. Recuerdo el artículo por tu 80 cumpleaños donde decías que, de tu infancia, te acordabas más de personajes de ficción que de personas reales…

Vargas Llosa. Sí, claro. Esos personajes están mucho más vivos en la memoria que mis compañeros de colegio.

Marías. Pero es natural, porque en las novelas asistes a la vida de alguien…

Pilar Reyes. Esa es la riqueza del niño lector, que vive dos vidas: la de su día a día y la de los libros, que es tener otra memoria.

Pérez-Reverte. Sí, multiplicas la vida por todos los libros que lees. Por eso la infancia de un niño lector es tan rica, porque vive mil vidas, hace mil viajes y llega a la adolescencia con mil mundos visitados y con mil amigos con los cuales ha vivido, ha luchado y ha viajado. Un niño lector tiene una riqueza que…

 

4. EL AMOR ROMÁNTICO

Vargas Llosa. A propósito, anoche estuve con Fernando Savater y contó una cosa que me dejó muy intrigado. Había dado una vuelta por la universidad en San Sebastián y se había quedado impresionado con la cantidad de carteles que había contra el amor romántico…

Pérez-Reverte. Porque es machista…

Vargas Llosa. Sí, el amor romántico como ingrediente fundamental de la explotación, la discriminación y la violencia de género; la fuente de todo lo que anda mal en la sociedad. Pero si el amor no es romántico, ¿qué cosa es? Es que sin amor romántico, simplemente, ¡ya no hay amor!

Marías. Ortega decía: «El español se caracteriza por tomar al rábano por las hojas» [se ríen a carcajadas].

Vargas Llosa. Pero es que el mundo entero está tomando el rábano por las hojas. Es francamente inquietante.

 

5. LOS CONSEJOS

Pilar Reyes. ¿Y les ha pasado de gente que se acerque y les cuente historias de vida para que ustedes las escriban?

Marías. Sí, sí. A esos les digo: «Bueno, ¡pero escríbala usted!» [se ríe].

Pérez-Reverte. Escribí un artículo sobre eso, ¿te acuerdas, Javier? De una vez que me vino uno que me dijo: «Ah, don Arturo tal y tal. Pues es que yo quiero escribir una novela». «¿Sobre qué?», le pregunté. «Ah, no sé, quiero escribir una novela» [empiezan a reírse]. Y le dije: «¿Y por qué no compone usted una canción?». «No, no, una canción es muy difícil» [se ríen más]. En fin…

Marías. ¡Con lo difícil que es escribir una novela!

 

6. LA INFLUENCIA DEL CINE

Vargas Llosa. Yo aprendí una cosa del cine: la velocidad. En la novela antes había descripciones muy largas. La novela moderna ha cambiado totalmente por la influencia del cine.

Pérez-Reverte. Sí, el cine nos ahorra mucho trabajo, porque apelas a esa memoria audiovisual del lector y no tienes que describir tanto. En mi caso, John Ford es fundamental en mi vida como escritor. Con él aprendí que un secundario sólido te garantiza un buen hilo narrativo. Esos sargentos de Ford fueron decisivos para mí. Y hay escenas que aún me ponen la piel… En Fort Apache, que sale la caballería y las esposas ven irse a los héroes; en mis tiempos de reportero, yo vi salir a los hombres a luchar y a las mujeres mirándolos, como en aquella película que vi de niño… «No puedo verle. Solo veo las banderas». ¿Te acuerdas? O cuando John Wayne le quita del cuello el pañuelo a Constance Towers [en Misión de audaces]…

Marías. Son detalles mínimos, pero te enseñan que los detalles en las novelas son sumamente importantes. A veces, es una sola línea la que provoca la emoción. Yo del que más he aprendido para la narración es de Hitchcock. Tiene una técnica narrativa extraordinaria. Hay una escena de Marnie la ladrona en que la protagonista abre una caja fuerte mientras, en planos alternos, hay una señora de la limpieza en el pasillo que se va acercando hacia donde está ella. No la ve. Y se acerca y se acerca… La va a pillar. Y, de pronto, a Tippi Hedren se le cae el bolso, hace ruido y, entonces, resulta que la mujer es sorda [se ríen].

 

7. EL PESIMISMO

Vargas Llosa. Yo creo que es imposible que una persona como Arturo tenga pesimismo. Tú eres la negación del pesimismo. El trabajo que tienes, cómo enfrentas tu vocación…, hay una postura optimista en la base de todo eso.

Pérez-Reverte. Sí, pero desconfío de la condición humana. Todo se estrella en el mismo escollo.

Vargas Llosa. Ah, bueno. Está bien, esa vigilancia me parece justa, pero que no creas en este mundo…

Pérez-Reverte. Ahora te lo digo al revés. Lo raro es que un tío con tu experiencia, tu cultura y con lo que sabes del ser humano y del mundo en que vivimos siga siendo optimista [se ríen].

Vargas Llosa. No hay alternativa, viejo. Si no, te mueres.

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