Semana Santa: conoce más sobre 7 históricas iglesias de Barrios Altos

Recorre con nosotros 7 iglesias que fueron construidas durante el Virreinato y aún permanecen en el corazón de Barrios Altos.

Conoce más sobre estos monumentos que son parte del Centro Histórico de Lima, Patrimonio de la Humanidad. | Fuente: RPP / Liz Huillca

En Jueves Santo, miles de peruanos cumplen con la tradición de recorrer las 7 iglesias por Semana Santa.

RPP Noticias te invita a conocer la historia de siete templos, construidos durante el Virreinato, y que aún permanecen en el corazón de Barrios Altos, en el Cercado de Lima.

Primera parada. En la cuadra nueve del Jirón Huánuco se encuentra la Iglesia Nuestra Señora de Cocharcas. Según registros históricos, fue construida en 1684, año en el que se levantaron las murallas de Lima para proteger a la ciudad de los piratas.  

Este espacio ocupa unos 1200 metros cuadrados, según Google Earth Pro, inicialmente fue una capilla donde se les enseñó el catolicismo a las hijas de caciques o curacas.

El amarillo y blanco son los colores que reinan en la renovada fachada barroca, pero restaurada, que ocupa unos 15 metros. En su interior alberga valiosas imágenes originales como la de la Señora de Cocharcas, que data del siglo XVII, así como el Nazareno en tamaño real y una almeja de unos 70 centímetros de largo que hace de pila bautismal, ambos elementos del siglo XVIII.

 

Segunda parada. Continuamos nuestra ruta y llegamos hasta el cruce de jirón Junín y jirón Huánuco. En esta esquina se construyó la Iglesia Nuestra Señora del Carmen en 1643, cuatro años después de la muerte de San Martín de Porres.

Este santuario está establecido en unos 800 metros cuadrados. Aquí reposa la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Barrios Altos y de la música criolla. El estilo de este templo tiene influencias italianas, pero tanto en el exterior como en el interior sufrió modificaciones.

Además de los retablos, los visitantes también podrán observar altares con santos peruanos como San Martín de Porres y Santa Rosa de Lima, así como pinturas antiguas que retratan la Crucifixión de Jesús y la Adoración de los Reyes Magos.  

Otra buena razón para visitar esta iglesia son los exquisitos postres coloniales que todos los sábados ofrecen las religiosas. Por ejemplo, los limones confitados  o rellenos de manjar.

Tercera parada. La Iglesia de las Descalzas de San José: ubicada en la intersección del jirón Junín y el jirón Huanta, a un lado de la Plaza Italia. Este es uno de los pocos recintos religiosos que tiene su portal principal en un extremo de su frontis y no en el centro porque su otro portal fue derrumbado por el terremoto de 1940.

Este monumento fue fundado en 1603, seis años antes de la publicación del libro Comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega, considerado el primer literato peruano.

La Iglesia de las Descalzas de San José ocupa unos 700 metros cuadrados. La edificación anteriormente fue afectada por el terremoto de 1746 y, tras su restauración, perdió el hermoso diseño original con influencias del estilo barroco, que se caracteriza por los recargados detalles.

Las paredes exteriores, de color ladrillo y blanco, en la actualidad lucen descascaradas, sucias y pintarrajeadas, pero protegen la imagen en tamaño real del Señor de Muruhuay, un Cristo yacente, así como una bella pila bautismal en forma de venera o concha.

 

Cuarta parada. Al otro lado de la Plaza Italia, en el cruce de los jirones Huanta y Huallaga, se encuentra nuestro siguiente destino: la Iglesia de Santa Ana, una de las más antiguas porque fue fundada aproximadamente en 1552, un año antes de la constitución de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la más antigua de América.

Por el momento no se puede ingresar a esta iglesia, que está construida en un espacio aproximado de 2000 metros, debido a que a principios de este año se desplomó el techo del salón parroquial y, según el párroco Alberto Lara Navarro, su restauración está en proceso, pero se requieren varios permisos y una fuerte inversión económica.  

El interior, además de las imágenes sagradas, podrás observar, debajo de los bancos de los devotos, catacumbas o galerías subterráneas.   

Los terremotos de 1687, 1746 y 1940, así como un incendio a finales del siglo XVIII ocasionaron cambios en la edificación barroca hasta acentuarse un estilo neoclásico, en el que predominan detalles de la Grecia y Roma antigua.      

 

Quinta parada. Avanzamos y en la cuadra 14 del Jirón Junín, cerca de la conocida zona de ‘5 Esquinas’, nos encontramos con el Monasterio Nuestra Señora del Prado, construido en 1640, el mismo año en el que se fundó la villa de San Clemente de Mancera, hoy conocida como Pisco.

Ocupa 4 mil metros cuadrados aproximadamente, y es uno de los monumentos que a pesar de los cambios conserva su esencia barroca que se luce en la fachada color durazno, el campanario y una torre que lo adornan.

Este recinto no está abierto al público permanentemente puesto que, en varias oportunidades, las religiosas sufrieron actos vandálicos. Ellas prefieren mantener las puertas cerradas y así proteger la colección de arte, como pinturas, esculturas, retablos, orfebrería y cerámica que poseen.

 

Sexta parada. A cuatro cuadras, en la 7 del jirón Conchucos y frente a la Plaza del Cercado, encontramos la Parroquia Santiago Apóstol del Cercado. Esta iglesia fue fundada en 1571, un año después de la instalación del Tribunal de la Santa Inquisición en el Perú.  

La construcción formaba parte de lo que los españoles denominaron reducciones: zonas en las que se agrupaba a la población indígena para tener un mayor control sobre ellos y así cobrarles tributo, enseñarles a adorar a los santos católicos y forzarlos a trabajar. La Reducción del Cercado estaba rodeada con muros altos de adobe y sus puertas se cerraban por las noches para evitar que los indios salieran a emborracharse o a saquear las tiendas de la ciudad.

Según el padre Percy Farfán, esta fue la primera iglesia en tener una sala de cine, en 1930. En el salón parroquial se habilitaron un proyector de películas, una pantalla y algunos asientos para fomentar una actividad recreativa, pero no queda rastro de ello.

Su fachada amarilla muestra un estilo neogótico, con un toque de detalles de la Roma y Grecia antigua; aunque en un principio tuvo una forma barroca que cambió por los terremotos que sacudieron Lima.

En otro espacio también existe una pila bautismal del siglo XVII, aproximadamente, que no está en uso porque la humedad ha dañado parte de la construcción. Junto a ella podemos observar en una pared de alrededor de tres metros una pintura restaurada, pero original, del bautismo de Jesús.          

 

Séptima parada. Nuestro último punto es la iglesia Santo Cristo de Maravillas, una de las más modernas de nuestro listado. Se le dio ese nombre debido a la cercanía con la desaparecida portada de Maravillas que daba acceso al barrio del Cercado de indios. Se ubica entre la avenida Sebastián Lorente y el pasaje José Vásquez de Acuña, a pocas cuadras del Museo Cementerio Presbítero Maestro.   

Se desconoce la fecha exacta de su construcción. Se dice que se fundó a mediados del siglo XIX, años antes de la proclamación de la Independencia del Perú, en 1821.

En el altar principal encontramos las imágenes del Santo Cristo de Maravillas y la de la Virgen de Rosario. En otros retablos también se observa imágenes de santos peruanos como Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, además de un Cristo echado en una caja de cristal. Aquí los atractivos no son muchos porque el estado de la iglesia es malo, incluso algunas paredes están a punto de desplomarse.


Y recuerde, visitar las siete iglesias no debe ser solo una actividad excursionista sino también debe de ser un acto de peregrinación y sacrificio. Medite y viva el espíritu religioso que esta fecha amerita. 

Plano de Lima 1859. | Fuente: Foto: Colección Vladimir Velásquez
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