Elmer Huerta: “Así como hablamos de fútbol todos los días, debemos hablar de salud”

El consejero médico de RPP conversó con Raúl Vargas en el programa Fuera de Serie sobre los programas de salud en la radio, las políticas sanitarias de Estado y el cáncer.

El doctor Elmer Huerta conversó con Raúl Vargas sobre el rol del médico en la radio, entre otros temas. | Fuente: RPP Noticias

El doctor Elmer Huerta, médico oncólogo y ancashino que actualmente radica en Estados Unidos, es una de las personalidades más destacadas en el mundo de la salud pública y preventiva. Es muy didáctico al momento al momento de abordar un tema de salud, lo que le permite al público entender mejor los complejos conceptos de ciencia y medicina para aplicarlos en su vida diaria. Raúl Vargas conversó con él en el décimo cuarto episodio de Fuera de Serie.

¿Cuál es la importancia de la divulgación científica en la radio? ¿Ayuda a contrarrestar las deficiencias en asistencia médica?

El trabajo de los medios en el tema de la salud y de darle al público información científica que sea sólida y confiable está comprobado que funciona, pero necesita varios ingredientes. Uno de ellos es que el lenguaje tiene que ser sencillo, que permita entender los complicados conceptos de ciencia y medicina en la vida diaria. En vez de decir isquemia, por ejemplo, podemos decir falta de circulación. Tampoco significa trivializar.

Usted tiene una frase muy buena que es que los medios no son para hacer diagnósticos, sino para explicar los conceptos.

Exactamente, dar conceptos para que la gente los ponga en su cabeza. Ahí viene el segundo punto: se tiene que ser constante. Son muy criticadas esas campañas del ‘mes del cáncer del seno’ en octubre y de ahí no se vuelve a hablar más de eso hasta el próximo octubre. Lo que el público necesita es que así como hablamos de fútbol todos los días, una radio que no tiene programas de fútbol está condenada a no tener oyentes, tenemos que tener programas de salud. En ese sentido, RPP Noticias es vanguardia porque tiene programas de salud de lunes a sábado.

Puede ocurrir que el programa de televisión o de radio supla la asistencia médica, eso ya es un problema. Creer que el médico parlante puede ser el intermediario para los remedios.

El público en general, independientemente de su formación académica, tiene una relativa ignorancia con respecto a la salud. Es difícil hablar de salud, de los mecanismos enzimáticos, biológicos, etc., que son conceptos importantes para interpretar la enfermedad, ¿pero quién va saber esos detalles tan sofisticados? Por eso es importante que le demos todos estos conceptos al público de forma sencilla. Con respecto a lo que dices, la gente poco a poco va entendiendo que el doctor de la radio va a dar ciencia, entendimiento de lo que es salud, enfermedad, cómo actúan las medicinas.

Es un primer momento de descarte también, cuando el enfermo es uno.

Exacto. En mi programa de los sábados por la mañana, Cuidando tu salud, recibo llamadas de todas partes del Perú. Hay dos tipos. Las primeras son las que me encantan. Por ejemplo, alguien me dice que su doctor le dijo que tiene lupus eritematoso, pero que no les explicó bien. “Podría decirme qué es el lupus, qué me va a pasar” es una excelente pregunta. Ahí se explica qué es el lupus, qué es el sistema de defensa, qué es el sistema autoinmune, en palabras sencillas, y qué le va a pasar a esta persona. Pero otra persona me dice “Mire doctor Huerta, me ha dicho mi doctor que tengo lupus y me ha dado prednisona, ¿cree que la debo tomar?”. El médico de la radio no puede ir al caso específico del que llama y no puede contradecir a su médico. Cuesta decirle al público cuál es el verdadero papel del médico del radio.

Lo otro es tener detrás de cámara, por así decirlo, conocimiento de las carencias de nuestro país. Muchas de las enfermedades parten de debilidades no médicas: la alimentación, la pobreza.

Las llamadas telefónicas que tomo en mi programa de radio en Estados Unidos desde hace 30 años no difieren de las que tomó en el Perú, porque expresan una falencia del sistema. En Estados Unidos es el del migrante que no sabe de medicina, que no habla el idioma, que trabaja entre 12 y 15 horas diarias, y no tiene acceso a un sistema de salud adecuado. Llama al médico de la radio pensando que le va a solucionar el problema. En el Perú es igual. En ambos casos, la llamada de un oyente al médico de la radio revela que hay un problema de fondo.

Cuando no hay servicios de salud, que es el caso nuestro, cuánto ayuda esta medicina, este apoyo vía medios de comunicación a los enfermos.

La gente puede ser encaminada a un sistema preventivo, eso lo que he vivido en Estados Unidos y acá también cuando se fundaron los preventorios en el Alcides Carrión del Callao. Lo que he hecho en EE.UU. es convencer a miles, que no tienen seguro, plata o el idioma, que paguen para hacerse ver sin tener síntomas. He logrado convencerlos de que la medicina preventiva les puede asegurar un buen porvenir en ese país. En el Perú también, si se les da la idea de que más vale un gramo de prevención que una tonelada de curación, van a impedir que puedan surgirles enfermedades avanzadas y va a ‘ayudar’ a que el sistema de salud no se atiborre de casos avanzados. En ambos casos, los medios pueden promover el estilo de vida saludable para que la persona tenga una mejor calidad de vida y pueda usar menos el sistema de salud, de una forma más preventiva.

El doctor Elmer Huerta y Raúl Vargas conversan sobre la relación entre la medicina natural y la formal. | Fuente: RPP Noticias

LA MEDICINA TRADICIONAL

Lo que sabemos por vía de nuestras herencias y nuestras familias, ¿es validado por los médicos?

Yo creo que el sistema médico convencional debe respetar la medicina tradicional del lugar geográfico donde se encuentra. Por ejemplo, la medicina tradicional ecuatoriana es diferente a la peruana. Tenemos que respetar las diferentes medicinas tradicionales regionales. También es importante que sepamos estudiarlas bien, sistematizarlas. No le damos la importancia debida a la sistematización. Eso se ve claro en este debate de la marihuana medicinal, que está siendo aprobada en muchos lugares del mundo, pero acaban de salir dos artículos importantísimos de revisión. Unos investigadores fueron a ver cuántos artículos se han escrito para averiguar si alivia o no el dolor crónico; y otro, para el estrés post traumático. Resulta que para este último como que no funciona, por los pocos estudios que se han hecho, y en el otro es solo en ciertos dolores crónicos. ¿Cómo sabemos si las hierbas y las sobadas funcionan o no si no las estudiamos?

El médico también debe tener respeto y atracción por la medicina tradicional y por la herencia cultural.

Un médico que rechaza la medicina tradicional de su pueblo está en mal camino. Lo cual no quiere decir que no la vayamos a estudiar. Los programas en los medios sirven para decirle a la gente que se respeta lo que tiene, pero que siempre es bueno consultar con su doctor, porque de repente hay cosas mejores. En mi carrera de medicina en San Marcos aprendí bien temprano, cuando el psiquiatra Max Arnillas nos lo dijo un día, que el médico no debe tener temor de ensuciarse el fundillo del pantalón al sentarse en la mesa del curandero.

Se necesita una convivencia entre el investigador, el médico practicante y el sector empresarial, que también tiene otros intereses.

Allí es donde entra la ciencia. Estudiar y sistematizar nuestra medicina tradicional puede ser mal visto por sectores industriales de ese tipo de medicina porque no les conviene. De repente un estudio demuestra que la maca no es el viagra andino que todo el mundo dice y eso no les va a convenir. Su industria consiste en vender el producto. ¿Dónde está la evidencia? Eso es importante de entender. La industria es importante para el avance. Yo vivo en Estados Unidos, cómo no voy a ase partidario de ella, de un capitalismo bien llevado, pero para eso está el Estado y la comunidad científica: para que en base a conocimiento, se puedan hacer regulaciones que lleven a que un consumidor tenga un mejor producto.

El doctor Elmer Huerta compartió su planteamientos sobre políticas de salud estatales. | Fuente: RPP Noticias

POLÍTICAS DE ESTADO EN SALUD

La infancia y la mujer. ¿Qué de especial habría que hacer en estas áreas?

En términos generales hemos mejorado en los últimos 50 años, tanto en mortalidad infantil como mortalidad materna, cuando la madre muere en los primeros 45 días después del parto. Yendo a los últimos cinco años, en anemia y desnutrición infantil hemos empeorado. Hay regiones con índices de anemia del 75%, como Puno, sectores con desnutrición infantil con desnutrición infantil de 25%. Eso ocurre porque no hay una práctica de Estado que se venga arrastrando en los últimos 20 o 30 años con respecto a la salud. No tenemos el dinero para los programas. El gasto público destinado a la salud, como proporción del PBI, es uno de los más bajos de América Latina. Los países OCDE están casi en 8%, nosotros estamos en alrededor del 3.6%, 3.7%. El presidente Kuczynski dijo que iba a aumentar el presupuesto de salud en 0.5% por año para que en cinco años tengamos 5%. ¿Dónde está?

Todavía tenemos en el Perú la idea de que el hospital es lo que a va a salvar la salud. ¿Por qué en vez de construir un hospital en San Juan de Lurigancho, un elefantito blanco, no se les ocurre construir 150 postas médicas? Bien equipadas, bien pagaditas, con lo básico, que cubran el distrito y que cada una tenga unas 20, 30 o 40 cuadras para atender a la población. ¿Por qué no se descentraliza eso y se construye un hospital mediano de referencia de segunda categoría?

Porque queremos aplausos y que la población se asombre y diga “aquí está el gran hombre que ha construido esto”.

Exacto. Eso nos habla de que no tenemos políticas de Estado en salud. Si esta fuese que la atención primaria sea la base de todo, ese gobernador o alcalde tendría que invertir mucho más. Nos ocupamos más de hospitales, del enfermo, que del cuidado primario de la salud. 85% de los problemas de salud que aquejan a un ser humano pueden ser cubiertos por el médico de la esquina, por la posta médica. ¿Cómo explicamos que la gente haga cola desde las 5:00 a.m. en el 2 de Mayo, en el Arzobispo Loayza? Porque no hay primarias de salud y si las hay, no confían en ellas. Debemos tener esta política nacional en la que la atención primaria sea la base de la atención médica. Algunos países lo han hecho, Cuba lo ha hecho.

Ese es el milagro cubano, sin duda.

Ellos lo han visto por su pobreza misma. Yo he conversado con médicos cubanos que cuando llegan en la mañana a su puesto de salud, tienen que vivir en el vecindario y las enfermeras también, tienen una pizarra allí que dice ‘Marina Rodríguez 48 años, estuvo con diarrea y con sangre por los últimos tres días’, ‘Niño tal, está con neumonía en su casa’, ‘Señora tal, está en el noveno mes de embarazo con trabajo de parto’. Llegan los médicos, van a las casas, preguntan, toman datos, regresan al mediodía y dan cuentas: el niño ya salió de peligro, la señora necesita ser llevada al hospital. Es un sistema primario de salud. Al principio es costoso. Imagínate tener 100, 200 de esas postas en un sector pequeño, es un gasto. Pagarle a los doctores, a las enfermeras, que cada posta tenga lo básico, su maquinita de laboratorio, sus rayos x, eso va a costar dinero. Es una inversión inicial en salud.

De todas maneras es mucho más barato que imaginar todas estas cosas prodigiosas, gigantescas.

Mucho más barato que eso. En este momento en el Perú estamos en la transición epidemiológica. Seguimos enfrentando los problemas de la pobreza (tuberculosis, diarreas infantiles, enfermedades respiratorias agudas, malaria) y al mismo tiempo estamos con que el 19% de los niños entre 5 y 10 años ya tienen obesidad. Ya estamos, y esto lo ha hecho el grupo Integración, que el 58.9% de adultos está con obesidad. ¿Qué nos esperan en el 2027, 2037? ¿Una población de obesos, cardiacos, con cáncer? ¿Qué hacemos para eso? No tenemos la política nacional de mirar hacia futuro, estamos ocupados en el hospital, el enfermo, la medicina de ahora.

El doctor Elmer Huerta sobre la importancia de la salud y la educación y sobre lo que significa para él hablar sobre medicina en la radio. | Fuente: RPP Noticias

LUCHA CONTRA EL CÁNCER

¿Cuántos años trabajó usted en el Perú antes su aventura internacional?

Hice 7 años de oncología médica en el INEN (Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas). Me fui a EE.UU. porque quise cambiar de carril: en vez de tratar el cáncer, que era lo que hacía, quise irme hacia el lado de la salud pública del cáncer, la prevención, la promoción de la salud, la detección precoz. Cuando me fui en 1989, eso no había en el Perú o América Latina, solo allá lo daban.

¿No tuvo opción de trabajar como médico en el Ministerio de Salud?

Mi trabajo en el INEN fue en el ministerio y luego fui asesor ad honorem de dos ministros de Salud, pero no, no he trabajado. A la distancia he colaborado con la parte del cáncer y de eso me siento muy orgulloso y honrado. Cuando fui elegido presidente de la Sociedad Americana del Cáncer en el 2004, me preguntaron cuál iba a ser mi proyecto. Yo dije que mi país sea el primero en tener un programa nacional de lucha contra el cáncer. Recuerdo que tuvimos un programa contigo en RPP Noticias cuando vinimos a presentar ese germen que plantamos entre el 2004 y 2005, que formó la Coalición Multisectorial de Lucha Contra el Cáncer, que escribió el Plan Nacional de Control del Cáncer. Eso fue el germen para convertirse en el Plan Esperanza de atención a pacientes con cáncer. Creo que bien hecho, va a cambiarle la cara al país. A la distancia, puedo decir que algo he hecho para que la cara del cáncer cambie en el Perú.

Desde lo científico, ¿estamos próximos a vencer el cáncer?

El problema es que cuando hablamos de ‘el cáncer’, lo singularizamos. En realidad, desde el punto de vista biológico, son los cánceres, porque son más de 200 tipos. Ahora con la ciencia genómica, de los análisis de los cromosomas, estamos aprendiendo que lo que llamábamos cáncer de mama como una enfermedad, en realidad son cuatro variedades genómicas, cada una con comportamientos diferentes. Cuando me preguntas si estamos adelante, creo que sí.

¿Cómo está avanzando la investigación y el tratamiento del cáncer?

Un Gobierno tiene que ver al cáncer no como una hierba mala que sale una acá u otra acá, y para esta construyo su hospital, le doy su máquina y la opero, no. Es un problema de salud pública que tiene bases en la educación del público, en los niveles socioeconómicos, en la distribución de los recursos. El cáncer es un problema socioeconómico, no solo biológico. Entendiendo eso, ahí vienen las desigualdades. Lamentablemente, existen. Van a existir siempre grupos que están afiliados y tiene acceso a seguros privados, que pueden pagar y que cuando les venga un cáncer van a decir “yo me trato con lo mejor acá y si no, me voy a EE.UU.”. Pero para el resto no. Eso se llama desigualdad.

Cuando se está en situación de desigualdad, ¿hay más probabilidad de adquirir cáncer?

Claro, si la persona es pobre, tiene muchas más probabilidades de adquirir cáncer. En primer lugar, esa persona no va a tener acceso a un sistema de prevención y detección precoz. El cáncer de cuello de útero es la causa número 1 de muerte en la mujer peruana porque esta no tiene acceso todavía, en muchos lugares, a un simple Papanicolaou. Lo otro es que una persona pobre de repente va a tener un seguro muy débil, el cual no va a tener un tratamiento adecuado, no va a tener acceso a las medicinas modernas. Esa falta de acceso va a hacer que su tratamiento no sea tan bueno. La pobreza es factor muy importante en la probabilidad de una persona de no solamente tener cáncer, sino de sobrevivirlo.

¿Está disminuyendo la mortalidad por cáncer?

Sí, en EE.UU. el cáncer ha bajado en mortalidad en los últimos 18 años en 1.2% anual. Ha bajado muchísimo el número de muertes, tanto así que ahora se está convirtiendo en una enfermedad de ciertos grupos sociales que todavía siguen fumando, que no llevan un estilo. Uno diría que es porque en EE.UU. tiene mejores tratamientos, pero no: ha bajado porque el porcentaje de personas que fuma cigarrillos ha bajado estrepitosamente, del 52% en 1960 a 17%.

Independientemente del tabaco, qué otros consumos son perniciosos.

Alimentos procesados, ultra procesados y bebidas azucaradas, porque eso te va a llevar a que tengas obesidad y la obesidad te va a producir mayor tendencia a cáncer de la mama en la mujer, cáncer del útero en la mujer, cáncer de colon en hombres y mujeres. Es un problema ‘unisex’. En todo el mundo ambos adquieren cáncer casi por igual. Los hombres tiene un poquito más de tendencia a tener cáncer y a morir por este, un poquito más, 2% o 3%

¿Y el cáncer infantil?

Es muy doloroso. En general, no se puede prevenir. He visto bebés recién nacidos que a la semana ya tenían leucemia. Eso se llama enfermedad congénita. La prevención es difícil. Que se pueda detectar temprano uno u otro cáncer, por ejemplo el de los ojos, que se llama retinoblastoma, sí se puede hacer. Pero el cáncer infantil, lamentablemente, no se puede prevenir. Lo que necesitamos para un buen control son buenos, allí sí, sistemas de tratamiento. Con mejores sistemas de tratamiento, aquellos que tiene cáncer infantil de ciertos tipos pueden tener sobrevidas muy largas. Se pueden curar leucemias, linfomas, retinoblastomas, cáncer de los riñones; pero si no hay cirujanos, máquinas de radioterapia, pocos son los que van a tener acceso. El cáncer infantil requiere más tecnología, el del adulto necesita mejores estilos de vida y sistemas de detección para encontrarlo más temprano.

Escucha la primera parte del programa completo de 'Fuera de Serie' con el doctor Elmer Huerta. | Fuente: RPP Noticias

SALUD Y EDUCACIÓN

¿El Gobierno debe temer como alta prioridad el tema de la salud y la educación?

Completamente. Ningún país en el mundo ha avanzado sin salud ni educación, ninguno. Me pongo a pensar en que llegan los gobernantes al poder y lo saben, estoy seguro de que lo saben, pero tienen que jugar con los números y decir “si ponemos todo este dinero a salud y educación y el fruto va a venir en 15 o 20 años, cuando nos agarre la mala nos van a decir qué hemos para el avance del pueblo ahora”. Yo creo que ese es el punto básico. No hemos logrado ese equilibrio para tener políticas de Estado a largo plazo en las que la educación y la salud sean lo principal. ¿Por qué? Porque están los votos allí, la aprobación popular, los aplausos y más vale inaugurar un hospital ahora que en 20 años disminuir las cifras de enfermedad.

¿La población se ha vuelto más racional respecto a esas dos exigencias?

Se está dando cuenta. En salud, por ejemplo, esta huelga médica que hemos tenido ha sido para aumentar los presupuestos y para que el presidente diga “sabe qué señor, usted prometió, ¿dónde está?”. El problema que tenemos también es que a veces politizamos las cosas y queremos que cambie tal ministro. Con que cambien esa cabeza no va a cambiar nada, porque falta la política de Estado.

¿Qué ha significado la radio para usted?

Una oportunidad maravillosa para poder conversar con la gente y transmitirle, traducirle lo complicado que es la ciencia y la medicina en palabras sencillas que ellos puedan incorporar en su vida diaria y puedan cambiar. Que puedan tener un mejor porvenir para ellos y sus familias.

Escucha la segunda parte del programa completo de 'Fuera de Serie' con el doctor Elmer Huerta. | Fuente: RPP Noticias
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