*

Trafico Waze

Actualidad

Piura: Mitos y leyendas de la provincia sechurana

Los pobladores cuentan diversas historias en torno a apariciones y encantos, ahí resalta el relato de María Dominga o el de los barcos perdidos en Reventazón.

Mayra Amaya

La cultura de un pueblo o una localidad siempre está acompañada de sus mitos y leyendas, que para unos son datos anecdóticos, mientras para otras personas son hechos que forman parte de su historia y suelen pasar de generación en generación como especie de cuento con los cuales a veces se intenta explicar alguna situación, como sucede en la provincia de Sechura, en la región Piura.

La historia de María Dominga

Como varios pobladores sechuranos refieren, el personaje de María Dominga es una mujer que suele aparecerse de la nada a los pobladores, en algunos casos para brindarles beneficios económicos o proponerles matrimonio; pero aseguran que quien rechaza esta última propuesta suele tener resultados poco alentadores, según nos contaba el señor Juan Tume, un poblador del distrito de Bernal, quien conocía esta historia.

Don Juan, hace unos años, nos detallaba que la conocida María Dominga era una niña que se perdió en la zona de Catacaos cuando iba a pastorear chivos y después de un tiempo empezó a aparecerse en la zona de Sechura. Nos contó que esta mujer se acercó al fallecido poblador Jesús Pingo a quien le propuso matrimonio, pero él la rechazó por estar casado y tener casi 70 años.

Según nos cuenta, Jesús Pingo la reconoció cuando se acercaba pues a su paso sonaba como si arrastraran metales y dicen que era porque llevaba un vestido de oro y plata.

De acuerdo al relato narrado, la parcela donde cosechaba camotes este morador, que se llamaba El Overo y estaba ubicada en el desierto de Sechura, fue arrasado por las aguas del río; sin embargo, antes de este encuentro, el hombre de campo era exitoso en la producción de este tubérculo, situación que no volvió a suceder tras el pedido de matrimonio de dicha mujer.

Existen algunos pescadores que creen en María Dominga, pues los ayuda a tener una buena pesca; sin embargo, hay otras personas como la moradora Alejandrina Bancayán Sánchez, quien se la topó y por miedo no salió de su casa en más de 5 años, refieren los pobladores.

El Médano Blanco

Las leyendas relatan que la gente en Viernes Santo suele encontrar algunas cosas en esta zona, que se ubica al Este de la ciudad de Sechura, y que difícilmente hallarían en otros días del año. Detallan también que a las 03:00 p.m. si usted se encuentra sobre la cima de la loma se escucha un fuerte estruendo y se debe salir rápidamente del lugar.

Afirman que a esa hora se abre la tierra y se produce el encanto, que son apariciones que sin razón aparente atraen a las personas en contra de su voluntad para luego desaparecer o perder la noción de lo que se ha hecho.

Recuerdan que en la época que estaban buscando petróleo, los norteamericanos llegaron con maquinaria pesada para afirmar el lugar; sin embargo, al retomar las labores al día siguiente nuevamente se hallaban las lomas de tierra como si no se hubieran realizado trabajos anteriores.

Zona de Reventazón

En este sector refieren que antiguamente los barcos se encallaban sin razón aparente a pesar que la tripulación tenía un rumbo marcado. Según los relatos de los mismos moradores, un señor conocido como Carmen Namuche Zapata era quien solía auxiliar a las personas que se quedaban varadas hasta que alguien llegara en su auxilio.

Refieren que en la zona existe un encantó pues las grandes embarcaciones eran atraídas por una especie de imán y no se volvía a saber de la embarcación, sin explicarse el por qué de esto.

Son diversas las historias que algunos pobladores relatan sobre encantos, apariciones, personas perdidas que si bien podrían tener explicaciones más concretas, el misterio que envuelve los relatos se convierte en parte de la historia oral de la localidad que busca no perder la esencia de generación en generación.

Por: Lina Fiestas

Lea más noticias de la región Piura

¿Qué opinas?