Crónica | Saramurillo, el diálogo después del paro

En Saramurillo, las reuniones continúan mañana martes 6 de diciembre entre 48 comunidades de Loreto y el Estado. La limpieza de los derrames del oleoducto Norperuano de Petroperú y de los lotes 192 y 8 de empresa Pluspetrol, serán abordados entre otras demandas.

Los dirigentes de las 48 comunidades se reunieron el pasado 28 de noviembre, en Saramurillo (Loreto), con miembros del Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. | Fuente: Federación de Comunidades Indígenas del alto Rio Tigre (Feconat)

Esta semana será decisiva para Saramurillo, una comunidad indígena del distrito de Urarinas, en Loreto. Representantes del estado peruano se reunirán (del martes 6 al jueves 8 de diciembre) con los líderes de seis organizaciones indígenas (*) por segunda semana consecutiva para tratar de llegar a un acuerdo sobre la modernización del Oleoducto Nor Peruano de Petroperú, la postergadísima limpieza de los derrames de petróleo en los lotes 8 y 192, y la revisión del contrato de Pluspetrol S.A. Son las principales demandas de una larga lista.

La semana pasada, el inicio de las reuniones permitió levantar el paro que duró más de un mes y que impedía el acceso al río Marañón y a las embarcaciones petroleras salir del lote 8 de Petroperú en la Reserva Nacional Pacaya Samiria, una de las reservas más biodiversas y extensas del país. Los dirigentes reclamaban entonces dialogar directamente con el Presidente del Consejo de Ministros.

La ministra de Justicia, María Soledad Pérez Tello, encabezó la Comisión de Alto Nivel en la que participaron también Rolando Luque, jefe de la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad; Diego Reátegui, representante de la Defensoría del Pueblo de Loreto; Jorge Meléndez Celis, gobernador de Loreto; Luis Zapata, representante de Petroperú y Gonzalo Bravo, representante de Pluspetrol Norte. En total 28 personas estuvieron presentes para iniciar la reunión

La lista de pedidos

El paro en Saramurillo empezó en setiembre y se prolongó por casi dos meses hasta que empezaron las negociaciones hace una semana, el 27 de noviembre. Estos son los siete asuntos que están sobre la mesa:

  1. Modernización y mantenimiento del oleoducto norperuano.
  2. Remediación ambiental de los lotes 8 y 192 y de los derrames del oleoducto.
  3. Revisión del contrato de Pluspetrol Norte S.A.
  4. Creación de la ley de monitoreo ambiental comunal.
  5. Revisión de la ley 30151, que declara la inimputabilidad de la policía y las fuerzas armadas cuando, en cumplimiento de sus funciones, causen lesiones o muerte a quienes participen en protestas violentas.
  6. Compensación a las poblaciones afectadas por los derrames.
  7. Una comisión que investigue y comunique por qué ocurrieron los derrames de petróleo.

“Este gobierno tiene la oportunidad histórica de demostrar a los demás gobiernos que sí va a haber justicia para los pueblos indígenas. Son cuarenta años de actividad petrolera que hemos sufrido. Es una responsabilidad muy grande para este gobierno y un reto también de nosotros”, declaraba el asesor de las comunidades indígenas José Fachín unos días antes de la primera reunión.

La noche del martes 29 de noviembre, los participantes lograron plantear las mesas de negociación de las siete demandas que serán negociadas a partir de este martes 6 de diciembre. Cada mesa estará integrada por representantes del Estado y de las comunidades. Según la agenda de las actividades la empresa Pluspetrol no participará en estas negociaciones.

Pluspetrol fue sancionada por el Organismo de Fiscalización y Evaluación Ambiental (OEFA) con una multa de alrededor de 35 millones de soles por no cumplir con el plan ambiental complementario de los lotes 8 y 192. Pero en agosto del 2015, el juez Hugo Velásquez del quinto juzgado de la Corte Superior de Justicia suspendió esa multa.

Apus de Saramurillo fueron recibidos por la Comisión de pueblos andinos, amazónicos y afroperuanos del Congreso de la República. | Fotógrafo: Audrey Cordova

La necesidad de viajar a Lima

A inicios de septiembre, los jefes de 48 comunidades se congregaron en la comunidad de Saramurillo para exigir al Estado una mesa de diálogo sobre los impactos de los derrames de petróleo del oleoducto Nor Peruano de la empresa estatal Petroperú.

Mediante la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad, solicitaron la presencia del Presidente del Consejo de Ministros, el Ministro de Energía y Minas, de Educación, Salud, Defensoría del Pueblo, a los cuatro congresistas de Loreto, al director de Petroperú y Perupetro y al Gobernador Regional de Loreto, informó en su momento el portal Actualidad Ambiental.

Sin embargo, al no lograr la atención del Estado, los dirigentes decidieron iniciar el bloqueo del ingreso de embarcaciones al río Marañón y tres bases de la empresa Pluspetrol fueron ocupadas por miembros de las comunidades.

Más de un mes después del inicio del paro, una primera comisión, encabezada por la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad, viajó a Iquitos para iniciar las negociaciones. Acordaron entonces que los Apus (jefes de las comunidades) viajaran a Lima para dialogar directamente con el Presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala.

A mediados de noviembre, el entonces Ministro de Defensa Mariano González acompañó a los Apus desde Iquitos. La llegada a Lima fue cubierta por la prensa: unas 125 personas bajaron del avión de las Fuerzas Armadas. Esa misma noche los dirigentes indígenas se reunieron con el Presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala.

La comisión de pueblos andinos, amazónicos y afroperuanos del Congreso de la República también los recibió. Al salir de esta reunión, José Fachín explicó que "los pueblos quieren saber qué es lo que el Gobierno puede resolver en cinco años. Una cosa es resolver los conflictos sociales, otra es resolver las demandas".

Los Apus de Saramurillo estaban saliendo del Congreso cuando la Policía les preguntó a dónde querían ir. Los llevaron a la Plaza de la Democracia. | Fotógrafo: Audrey Cordova

"¿A dónde quieren ir?"

El martes 15 de noviembre, poco después de la 1 de la tarde, los dirigentes, acompañados por algunas madres, niños y ancianos, salieron de la audiencia con la Comisión de Pueblos Indígenas del Congreso. Iban caminando por el jirón Ancash sin tener a dónde ir. "¿Y ahora qué hacemos?", era la frase que más se escuchaba.

Los Apus no querían regresar a la base naval de Ancón, situada a más de una hora del centro histórico de Lima, en la que estaban hospedados. Se quejaban porque desde ahí no pueden comunicarse con nadie de afuera. En la base se sentían aislados. Decidieron avanzar hasta la avenida Abancay. Allí unos policías preguntaron: “¿A dónde se dirigen?”. El intercambio entre los policías y los indígenas duró unos tres minutos.

Policía: Ustedes no pueden movilizarse, son muchas personas. ¿A dónde quieren ir?

José Fachín: Solo estamos buscando un lugar donde reunirnos para conversar. Una plaza o un parque. No vamos a manifestar o impedir la circulación señor. Solo queremos un lugar dónde hablar.

El policía asintió la cabeza y contestó: “Te entiendo, pero no podemos dejarlos pasar. Debemos acompañarlos.”

Y así se inició la marcha de unas 125 personas por el centro histórico de Lima rodeadas por una decena de policías. Flechas, lanzas de madera y vestidos tradicionales desfilaron en las calles sobrecargadas de autos y combis, en medio del sonido estridente de las bocinas y la mirada desconcertada de los limeños que pasaban por ahí. “Esto es increíble. En nuestro propio país. Nosotros, también somos peruanos y mira como nos tratan”, decía un dirigente, desconcertado.

Nadie de la Presidencia del Consejo de Ministros estuvo presente. Cuando llegaron a la Plaza de la Democracia todos se sentaron. Eran casi las 3 de la tarde. Empezaron a discutir entre ellos cuáles serían los próximos pasos. Finalmente el grupo se fue en busca de un almuerzo para todos los miembros.

Los 125 miembros de las diferentes comunidades que vinieron a Lima para dialogar con el Estado se reunieron en la Plaza de la Democracia después de haber sido recibido en el Congreso por la Comisión de Pueblos Indígenas. | Fotógrafo: Audrey Cordova

“Un porvenir grandioso” y el fútbol

Una de las primeras tardes soleadas de la primavera llegaba a su fin. Todos en la ciudad estaban a la expectativa del partido de fútbol entre las selecciones de Perú y Brasil. Todos en la ciudad, incluyendo al presidente Pedro Pablo Kuczynski, quién se tomó el tiempo para visitar a los futbolistas en su hotel.

Mientras las cámaras registraban la reunión entre PPK y el equipo de fútbol, veinte dirigentes indígenas decidieron quedarse en un hotel de la plaza San Martín mientras que el resto del grupo regresó a Ancón.

Esa semana fue además marcada por la expectativa por la llegada de Barack Obama, presidente de Estados Unidos y de Mark Zuckerberg, fundador de la red social Facebook al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Lima se hacía más grande. En las redes sociales, miles de personas compartían las fotos de la llegada los diferentes presidentes, empresarios y directivos que iban a participar en el foro, como la directora del Fondo Monetario Internacional, la francesa Christine Lagarde quien declaró, entre otras cosas “el Perú tiene escrito en el libro del destino un porvenir grandioso". Ese mismo día los dirigentes indígenas quisieron marchar hacía la sede del APEC pero la policía no les permitió.

Al día siguiente, los Apus convocaron a una conferencia de prensa en el hotel en el que se hospedaban para explicar a la prensa por qué habián iniciado el paro en Saramurilloy los puntos del diálogo con el Estado.

Al acabar el APEC, los dirigentes lograron obtener una última reunión con el gobierno de PPK que se comprometió a ir a Saramurillo para iniciar las negociaciones que seguirán esta semana. El caso de las 48 comunidades que han protestado en Saramurillo, entre ellas Cuninico (afectada por un derrame en 2014 y en la que los miembros se han estado quejando de problemas de salud como la aparición de manchas en la piel) no es el único que está actualmente en proceso de discusiones con el Estado.

Algunas mujeres de los dirigentes de las comunidades que protestaban en Saramurillo tambien estuvieron en Lima. | Fotógrafo: Audrey Cordova

11 derrames en 2016

Dentro de tres semanas se acaba el 2016. Durante este año, Petroperú declaró 11 derrames de petróleo en varios tramos del oleoducto Norperuano, que atraviesa los departamentos de Loreto, Amazonas, Cajamarca, Lambayeque y Piura. En total 854 kilómetros de largo, casi 100 kilómetros más que un viaje de Lima a Chiclayo.

Estos derrames la contaminación de las aguas profundas de los ríos, de los peces y los cultivos. Han afectado la economía, la salud y sobre todo la principal fuente de agua de las comunidades indígenas que siempre han vivido allí.

Nueva Alianza es una comunidad del mismo distrito de Urarinas afectada por dos derrames de petróleo este año: uno en agosto y otro en octubre. A fines de agosto la comunidad pedía declarar el estado de emergencia por el temor a que las lluvias puedan empeorar la contaminación. Esta emergencia se declaró recién el 29 de octubre por 60 días en los distritos de Urarinas y Parinari.

La comunidad, junto con otras federaciones que representan también a las cuencas del Pastaza, Corrientes, Tigre y Marañón (FEDIQUEP, FECONACO, OPIKAFPE y ACODECOSPAT), pidieron a fines de noviembre a la misma Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad (ONDS) que “el Ministerio de Energía y Minas apruebe el Reglamento de la Ley 30321 (aprobada en 2015): ley que crea el Fondo de Contingencia para Remediación Ambiental y el aumento del mismo fondo, inicialmente de 50 millones de soles.

El estado de emergencia se acaba a finales de diciembre. Dentro de 25 días.

Texto: Audrey Cordova

 
 
154 conflictos sociales
 
En Perú existen 154 conflictos activos registrados por la Defensoría del Perú durante el mes de octubre del 2016: 122 son socioambientales. Durante el gobierno de Ollanta Humala, se contabilizaron unos 312 conflictos socioambientales activos y durante Alan García, unos 202.
 
Actualmente, 35 personas en la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad atienden directamente los conflictos sociales en el territorio. Esta oficina fue creada en 2012 y su labor es intermediar entre los diferentes actores durante un conflicto social así como darle seguimiento a las meses de diálogo. Actualmente existen unas 109 mesas de diálogo. 
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