Review | Huawei P20 y P20 Pro por Jesús Veliz

La empresa china innova su teléfono de gama alta convirtiendo a la inteligencia artificial en un gran valor agregado a la hora de tomar fotos.

Review de la nueva línea de Huawei por Jesús Veliz. | Fuente: RPP

A pocos les queda la duda de que Huawei representa un peligro para los puntales de la industria móvil. En los últimos 3 años, ha dado varios pasos en la dirección correcta en implementación paciente y desarrollo en una línea clara.

Sin embargo, siempre han sido la “eterna promesa” de la marca líder, a pesar de superar las tres cuartas partes de los sistemas de telecomunicaciones en el mundo. Incluso hoy, debido a conflictos serios con el gobierno estadounidense por temas de posible espionaje desde China, la estrategia de Huawei no parece mermarse. Ahora, luego del evento en París, tenemos la chance de probar lo mas reciente de su catálogo en dos versiones. Estos son los Huawei de gama alta 2018: el P20 y el P20 Pro

Un diseño que evoca al iPhone

P20: 149.1 X 70.8 X 7.7mm – 165 gramos

P20 PRO: 155 X 73.9 X 7.8mm – 180 gramos

Y hay que decirlo así. Este año, el objetivo de Huawei es quitarle piso en diseño y especificaciones al iPhone X de Apple. Y estas líneas de construcción tan reconocibles son la prueba más palpable. Ambos equipos tienen un acabado realmente premium, rodeados en cristal y con un borde de acero. Además de este esmero en los detalles, el catálogo de colores es muy nutrido. En el caso del modelo P20 a prueba, tuvimos un modelo azul muy elegante. En el caso del P20 Pro, el tono “Twilight” ha sido el punto alto en esta serie.

Huawei decide cambiar muchos valores establecidos en el modelo P10 del año pasado. Para empezar, hay una evidente reducción de bordes en la parte superior y los laterales. En la base descansa el puerto USB C, pero ya no tenemos un ingreso para audífonos vía Jack de 3.5mm. En su lugar, Huawei añade en el empaque un adaptador para conectar cualquier audífono tradicional en el puerto USB C. Lamentablemente no podrás cargar el equipo mientras conectes este adaptador, pues no hay carga inalámbrica. Otra diferencia es la ubicación del sensor de huellas, que hoy ha sido forzada a besar el borde inferior.

La distancia entre ambos modelos se acentúa cuando les damos la vuelta y nos encontramos con la distribución de las cámaras. Además, el modelo P20 Pro añade un emisor de infrarrojos para utilizar el equipo como control remoto. Por último, el P20 cuenta con una protección IP53– resistencia alta al polvo y resistencia a leves salpicaduras de agua -, mientras que el modelo PRO llega a IP67 – protección absoluta contra el polvo y protección contra el agua durante media hora a un metro de profundidad -.

No hay duda del esmero en el acabado de ambos dispositivos. Y, pese a que los ojos críticos notarán el tremendo parecido con el flagship de Apple, eso no será un tema tan importante. Sin embargo, prepárate para sacar el paño de microfibra cada cinco minutos. Se le pegan todas as huellas.

Huawei sabe hacer pantallas

P20: LCD IPS de 5.8 pulgadas - 770 nits

P20 PRO: AMOLED de 6.1 pulgadas -  442 nits

Lo aprendido con el Mate 10 y Mate 10 Pro el año pasado, Huawei ha aprendido a cimentar el valor de sus pantallas. No llegan a los niveles extraordinarios del AMOLED de Samsung en el S9, pero son paneles muy bien desarrollados. Ambos tienen 2244 x 1080 de resolución, y cuentan con una relación de aspecto de 18,7:9, un poco más larga que el resto debido a la forma de la pantalla. A pesar de no estar a la altura de la competencia, el brillo de las pantallas resulta muy bueno debajo de luz directa. Además, el panel RGBW del P20 tiene la cualidad de ajustar el balance de blanco en la pantalla basándose en la luz del ambiente. En el caso del P20 Pro, el altísimo contraste del AMOLED le permite tonos más definidos y su calibración de color sRGB es precisa. La representación de color en este panel de 6.1 pulgadas es perfecta. Además, incorpora el modo Always On, que usa pocos píxeles del panel apagado para mostrar notificaciones y el reloj del smartphone. Por último, el modelo PRO tiene un modo oscuro del menú de Android, que puede ser activado en el apartado BATERÍA en el menú de configuraciones.

Ambas pantallas pueden reducir su resolución hasta 1493 x 720 para ahorro de batería. Pese a no contar con una resolución QHD o mayor, las pantallas de ambos equipos muestran un muy buen nivel de detalle y color, en diferentes ángulos de visión.

La parte controversial es el notch, o muesca en la parte superior de la pantalla. Este punto también está presente en el iPhone X; y Huawei lo replica a menor escala, pero le añade menos componentes que Apple. En esta muesca se acomodan el parlante para llamadas y la cámara delantera. Lo novedoso aquí es la remoción del notch por software. Basta con ingresar a la opción de la muesca en el menú de PANTALLA para colocar una barra negra en la parte superior de la pantalla que esconde sin problemas esta protuberancia superior. A simple vista, el teléfono gana un poco de borde, pero la parte oscura también incluye la barra de notificaciones y el reloj, ahorrando valioso espacio.

El problema con esta muesca es que hay aplicaciones que aún no se ajustan a este cambio. Y no son apps menores. Instagram, por ejemplo, presenta tremendos problemas para funcionar al 100% con el notch en Android. Por momentos, esta saliente se posa sobre la herramienta “LUX”. En el modo Stories, cubre los modos de letra, y hasta parte de la barra de herramientas superior. Es un problema que podría desaparecer cuando el dispositivo se actualice a Android P, pero eso parece bastante lejano.

El notch en la nueva línea de Huawei se usa para alojar la cámara, receptor y sensores. | Fuente: Huawei

EMUI comienza a verse anticuado

Android Oreo 8.1

EMUI 8.1

Aquí llegamos al sinsabor tradicional. Todas mis reseñas de Huawei aterrizan fatídicamente en el apartado de software, en donde argumento acerca de lo mal que se ve EMUI como launcher de Android. Y es una pena, porque me gustan muchas de las herramientas que la marca china incorpora en sus equipos, pero termino cambiando el lanzador a Nova Launcher por salud mental. Afortunadamente, ambos dispositivos corren bajo Android 8.1, la versión más reciente de OREO. Esto le permite varias ventajas, como parches de seguridad más actuales, mayor estabilidad de sistema, mejor gestión en la energía y, sobre todo, ARCore. Esta nueva versión incorpora las herramientas de realidad aumentada que Google ha desarrollado desde el Proyecto TANGO, y le permite al equipo soportar aplicaciones que aprovechan la realidad aumentada y virtual de manera fluida y consistente, con pocos recursos de hardware.  He utilizado JUST A LINE, STACK IT AR y otras apps que usan ARCore y van sin problemas. Por ese lado, ha sido un placer utilizar cámaras de gran detalle para el uso de AR.

Por otro lado, la inteligencia artificial sigue su camino seguro y firme, tanto en la cámara como en el rendimiento integral del equipo. Mientras está en reposo durante la carga, el dispositivo analiza el flujo de trabajo de aplicaciones más usadas y optimiza su tiempo de ejecución y mide el consumo de recursos para que no tenga problemas al abrir y funcionar. Huawei promete que sus dispositivos nutridos con la NPU – unidad de proceso neural – que lleva su procesador Kirin 970, tendrán un performance parejo durante 18 meses.

Para redondear, Huawei añade un gestor muy eficiente de las condiciones del equipo. Podemos limpiar la RAM, bloquear aplicaciones con el sensor de huellas, reconocer llamadas y SMS de peligro, clonar aplicaciones y liberar datos innecesarios del almacenamiento principal. En concreto, Huawei ha optado por darle a sus equipos las condiciones necesarias para un buen funcionamiento.

Sin embargo, hay dos problemas. Por un lado, Huawei sigue proponiendo su propia suite de aplicaciones básicas por encima de las apps que Google propone en Android. Tenemos una galería de Huawei y Google Photos. Tenemos un calendario de Huawei y Google Calendar. Lo mismo pasa con el correo y Gmail, Notas y Google Keep, entre otras. Por otro lado, EMUI se está volviendo anticuada, sin brío, sin gracia. No hay una real evolución estética en su launcher desde el P8 con Lollipop. Y muchas son las marcas que invierten en interfaces más limpias, mucho más modernas y llenas de color. EMUI se está estancando mucho, y no parece que haya un cambio intenso en las siguientes versiones.

La gran apuesta de las cámaras Leica

P20: Principal de 12MP (f/1.8) y monocromo de 20MP (f/1.6) 2X de zoom

P20 PRO: Principal de 40MP (f/1.8) monocromo de 20 MP (f/1.6) y telefoto de 8MP (f/2.4) hasta 5x de zoom

En ambos:

Delantera de 24MP (f/2.0)

Video hasta 2160p@30fps y 720p@960fps

Desde que se filtraron los modelos, estuvimos muy pendientes de lo que eran capaces de hacer estos lentes. Luego de probar ambos equipos, podemos reafirmar las primeras impresiones luego del evento en París. Las cámaras son, realmente, fenomenales en ambos modelos. Para empezar, Huawei dota de inteligencia artificial a la suite fotográfica, con un reconocimiento automático de imágenes, que le permite al lente saber qué está viendo y ajustar sus parámetros de enfoque de manera automática. Si hay un sunset, aparecerá un aviso en la parte de abajo en donde el equipo nos notifica que ha reconocido un sunset y que ha ajustado los valores de exposición para una captura óptima. Ahora tiene casi 20 modos de reconocimiento de imagen, y cada uno se ajusta de modo inteligente. Para los puristas en fotografía, podría ser un sacrilegio la tremenda intromisión del software en disparo. Para la gran mayoría de usuarios, sin embargo, será un alivio disparar en modo AUTO con un teléfono que decide cuál es la mejor calibración de color para la foto perfecta. Esto está implementado en ambos modelos. La diferencia radica en la calidad del sensor y el mod de zoom. En el P20 tenemos hasta 2 niveles de acercamiento, mientras que el P20 Pro combina el zoom +óptico y digital para llegar hasta cinco aumentos en modo híbrido. La calidad de la toma no se altera en absoluto en el 3X, pero en el 5x hay una leve distorsión. El valor añadido del modelo PRO es la resolución de su sensor principal de 40 megapíxeles, sobre todo cuando podemos obtener fotos en modo RAW y guardar en esa resolución una foto con gran cantidad de metadata. Una foto en formato DNG obtenida por el P20 Pro a resolución máxima pesa casi 80 MB.

Adicional a este placer, Huawei añade un modo nocturno que es de quitarse el sombrero. Por software, superpone imágenes capturadas en una toma de larga exposición, e interpreta los movimientos involuntarios de la mano mediante inteligencia artificial para hacer un reacomodo perfecto de las líneas. El resultado es inmejorable. Ya había disfrutado de ese modo con el modelo simple, pero con el PRO resalta mucho más.

La inteligencia artificial, además, asiste al usuario con un control de equilibrio en la toma y un asistente de enfoque en modo grupal. De esa manera, el equipo le propone al usuario el mejor encuadre para la foto que piensa obtener. La suite fotográfica comprende también un modo APERTURA, en donde podemos variar la profundidad de campo de la foto, y un modo RETRATO para fotos que buscan destacar al sujeto fotografiado. Por otro lado, la cámara delantera incorpora herramientas de iluminación en 3D para que el sujeto tenga la luz correcta y manipular la sombra del rostro a varios niveles. Es casi un port de lo que hemos visto en el modo retrato del iPhone X, para variar.

Cuando vemos el modo video, con pena vemos que no está a la altura. No existe una optimización en este punto, y una cámara que destaca muchísimo en foto, desentona en grabación. Y el modo noche en video es todo lo contrario a la suite fotográfica. Imágenes pálidas, carentes de detalle, con ruido, sin vida. En un teléfono que se jacta de “tomar las mejores fotos de noche”, no consigue registrar un video decente en esas mismas condiciones.

El modo SloMo de grabación a 960 cuadros por segundo no tiene un método claro de captura, a diferencia de Samsung o Sony. Y tampoco está bien optimizado, porque mantiene un ghosting o rastro fantasma, casi como un barrido que no permite apreciar las bondades de una grabación a esa velocidad. En este apartado, el S9+ de Samsung y el XZ1 de Sony son superiores, sin duda.

No se puede negar que el trabajo de los P20 en fotografía es para destacar. Han llegado a un punto en el que las cualidades por software han reforzado un concepto trabajado en colaboración con LEICA durante años. El error en esta fórmula es que no tenemos la misma calidad de ejecución en video.

La línea P20 ofrece mayor ayuda a la estabilización de las tomas usando la inteligencia artificial. | Fuente: Huawei

No hay quien lo pare

Procesador Kirin 970 (Octa-Core de 2,4GHz y 1,8GHz)

Gráfica Mali G72 MP12

Procesador Neural

128GB de almacenamiento, no expandible por SD

Ya en el Mate 10 PRO, Huawei nos mostraba las bondades de su nuevo procesador Kirin 970, creado en la empresa HiSilicon, propiedad de Huawei. En ese modelo del año pasado, vimos con asombro la implementación de la NPU – unidad de proceso neural – y el beneficio de su incorporación en la estructura del SoC. Ahora, y luego de lo aprendido en ese modelo, nos encontramos con el mismo chipset, y mantiene la misma vehemencia. Si bien ambos modelos llevan la misma estructura, en el PRO encontramos 6GB de RAM, dos más que en el modelo normal. Y esa diferencia se nota. El P20 tiene algunos hipos, sobre todo en multitarea y en el paso de la suite de foto a la galería. En el modelo PRO, eso desaparece. Aun falta optimizar el trabajo de la memoria en el modelo menor, sobre todo porque Kirin es un procesador muy exigente.

Frente a procesadores más actuales, como el SnapDragon 845 de Qualcomm, sí notamos que el 970 está un poquito atrás. Eso es más evidente en la multitarea, y la manera en que Kirin se traba ligeramente al partir la pantalla en Android. Salvo ese detalle, es un muy buen procesador. Y no solo por desempeño, sino por la optimización alrededor, con la NPU y el gestor por software. Ya había mencionado que la NPU se encarga de optimizar las funciones del equipo, y uno nota que el dispositivo se siente fluido, salvo ciertos hipos. La calidad de las llamadas es tremenda, y se adapta muy bien a redes veloces. Todos los atributos de conectividad y estabilidad en la comunicación del Mate 10 PRO, se replican en estos equipos de la línea P. Tenemos compatibilidad con audio de hasta 24 bits de resolución.

El sensor de huellas siempre es una garantía en Huawei, pues sigue manteniendo la valla muy alta en funciones y seguridad. Además del desbloqueo, este sensor reemplaza los botones de navegación de Android con movimientos laterales y pulsaciones largas. Así podemos ganar un poco más de espacio en el panel de ambos equipos. Además de la huella dactilar, Huawei dota a ambos modelos de un desbloqueo facial realmente veloz. No solo es fácil de configurar, sino que es muy rápido para destrabar el equipo. No importa las condiciones lumínicas, o si el rostro está de frente hacia el sensor. El reconocimiento facial de Huawei es sumamente preciso.

En concreto, estamos ante dispositivos de gama alta en el sentido estricto. Buen performance, muy bien implementados, de mucha potencia y con un alto nivel de proceso.

Una bestia difícil de alimentar

P20: 3500mAh

P20 PRO: 4000 Mah

EN AMBOS: Super carga – 58% en media hora

Sin carga inalámbrica

Al tener un procesador tan intenso, la autonomía que lo mantiene vivo debe ser eficiente. Aquí, solo el modelo PRO puede raspar ese criterio. A diferencia de los 4000 mAh del equipo mejor equipado, el P20 normal llega a cuotas regulares de autonomía con sus 3500 mAh. La combinación de un panel IPS de ese tamaño, a esa resolución, con un procesador muy vehemente y un combo de cámaras que te incita siempre a tomar fotos, hacen que esa energía no supere las 13 horas de uso promedio. En tiempo de pantalla, esta autonomía se traduce en 4 horas y media, por lo general. En el modelo PRO teneos un panel AMOLED, que sufre menos el consumo de energía, y tiene 6GB de RAM que permiten al equipo respirar sin sufrir. Afortunadamente, tenemos una carga rápida capaz de empujar 3900 mAh de manera constante al equipo hasta los últimos puntos de carga. Otro punto a favor de estos equipos es su buen standby, que controla el drenaje del equipo cuando no se usa por periodos largos. Huawei añade configuraciones para estirar la vida de la batería, y resultan eficaces hasta cierto punto, en el que comienzan las restricciones en el uso de datos y la cámara.

¿Vale la pena?

Sí, por supuesto. Es un equipo que será el deleite de los fanáticos de la fotografía. Ya sea para selfies o fotos ocasionales, es un equipo atractivo. Personalmente me iría por el PRO, pero el P20 normal satisface demandas exigentes en fotografía también. Si eres un amante de la personalización en Android, posiblemente no te guste este equipo. EMUI es poco dócil, y su estética n es la más moderna.

Si buscas un teléfono Android de buen look, y fácil de usar, este equipo es ideal. Si vienes de un modelo premium de otra marca, el no tener un slot para microSD podría significar un problema al inicio, pero 128GB deberían ser suficientes para cualquiera. Es un gran terminal, pero hay pequeños ajustes por hacer en el software y la suite de video. Huawei sigue firme en el camino al liderazgo, pero este P20 no ha sido suficiente para ponerse adelante. Pero este intento estuvo realmente cerca.

0 Comentarios
Valora la nota:Review | Huawei P20 y P20 Pro por Jesús Veliz
¡Excelente!
Valoración Total
5/5
¿Qué opinas?