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¿Hasta qué punto los pensamientos tóxicos afectan nuestros resultados?

Conoce cuáles son los pensamientos negativos que debes sacar de tu cabeza para llevar con éxito tu vida laboral y personal.
Lo que marca la diferencia no es que que tengas un problema o no, sino cómo reaccionas ante él. | Fuente: www.exploringyourmind.com

Todos somos conscientes de que nuestras creencias y pensamientos influyen en nuestra actitud y, por tanto, en nuestros resultados y satisfacción. Suzanne Evans, periodista y política inglesa, menciona en el libro “The way you do anything is the way you do everything”, que uno se cree especial (y no en un sentido positivo, precisamente) por los problemas que tiene. 

La cuestión es que en ese aspecto todos somos especiales, porque absolutamente todos tenemos problemas de algún tipo. Lo que marca la diferencia no es que tengas un problema o no, sino cómo reaccionas ante él. 

Respecto a esto, la profesional menciona un resumen de cierto tipo de pensamientos tóxicos que solo te perjudican. Aquí cuatro de ellos:

Pensar que eres una víctima. Es decir, quejarte por todo y echarle la culpa a los demás o a las circustancias. Puede que no te guste lo que te está pasando, pero culpar a los demás no va a solucionar nada. Es hora de hacerte responsable de tu vida y de tus decisiones.

Pensar que puedes cambiar a otras personas. En esto caemos todos en algún momentos u otro por distintas razones, pero es frustrante e inútil. Es difícil de asumir pero hay que aceptar a las personas exactamente como son y ayudarlas en lo que te pidan o servirles de inspiración cambiando tú para que encuentren esa motivación.

Resistirte a la realidad. Hay muchas cosas que puedes cambiar: puedes cambiar de trabajo, mejorar tu aspecto físico o aprender algo nuevo. Pero también hay cosas que no puedes cambiar, como a tu jefe o tener que pagar los impuestos. Hay muchas cosas que directamente no puedes cambiar, pero puedes aceptarlas en lugar de resistirte, para que puedas tomar mejores decisiones al respecto.

Pensar que las cosas son siempre más fáciles para los demás. Las personas que han conseguido lo que quieren no lo han tenido fácil. Todo cuesta y da igual si tienes más dinero o eres más delgado. Cada situación tiene sus pros y contras. Una personas alta quizás llegue mejor a la canasta pero tenga problemas para comprarse un auto. Así que no te engañes, deja de pensar en lo "fácil" que lo tienen los demás y si de verdad quieres algo, ponte manos a la obra.

 

 

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