Estudiantes de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT) han sido seleccionados para competir en la NASA con su innovador diseño de vehículo lunar, marcando un hito para la región. Descubre todos los detalles en la siguiente nota.
Desde las aulas de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT), un grupo de jóvenes visionarios está llevando a Lambayeque al espacio. El equipo “Apolo Rise”, liderado por Jaiyim Villalobos, ha sido seleccionado para competir en el Concurso “Human Exploration Rover Challenge” organizado por la NASA. Este proyecto, que hace algunos años parecía un sueño, hoy se convierte en una realidad gracias al trabajo, esfuerzo y conocimientos de estos jóvenes estudiantes.
¿Quiénes son los estudiantes que impulsan este proyecto?
Gerson Martínez, Mattías Gabriel Albújar Díaz, Sofía Yolanda Bravo Puicón, Frank Vásquez Cardoza, Ángel Medardo Lizana Flores, César Zeña Sernaqué, Cristian Jesús Quiroz García, Carlos Lee Chung Mesones, Jasmin Elizabeth Villa Mera, Briam Gabriel Bautista Salazar, Diego Noriega Longa y Francis Josué Tarrillo Santa Cruz forman parte del equipo que inició este sueño en una cochera, con reuniones semanales para diseñar un vehículo lunar que destacara por su ligereza y capacidad para superar obstáculos.
Tras meses de arduo trabajo y con el apoyo y orientación del Ing. Elmer Polo Briceño, docente de la USAT y experto en materiales, el equipo logró cumplir su objetivo y envió su innovador diseño para ser evaluado por los mejores ingenieros de la NASA. La emoción fue indescriptible al recibir la noticia: habían sido seleccionados entre miles de estudiantes, logrando así un hito histórico para la región.
El compromiso de la universidad también ha sido una pieza clave en este logro, financiando el proyecto en su totalidad y brindando a los estudiantes acceso completo a sus laboratorios especializados. Pero eso no es todo: la propuesta de “Apolo Rise” no solo contempla el vehículo lunar, sino también la recreación de un circuito espacial para probar su funcionalidad, demostrando así su ingenio y determinación.
Ahora, solo falta la última etapa: viajar a Estados Unidos para competir en la base espacial Marshall, en Alabama, donde este pequeño pero decidido grupo de estudiantes demostrará que está listo para competir a nivel mundial, con la meta puesta en las estrellas y la esperanza de inspirar a otros jóvenes a seguir sus sueños.
¡El equipo “Apolo Rise” está listo para llevar su propuesta más allá del planeta!
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