Imagen de Sagitario A* que fue elaborada por el Observatorio Chandra de Rayos X. | Fuente: Observatorio Chandra de Rayos X

El profesor de la Universidad de Cambridge John Michell escribió un artículo en 1783 en las Philosophical Transactions of the Royal Society of London en el que decía que, si una estrella era suficientemente masiva y compacta, entonces su campo gravitatorio sería tan grande que la luz no podría escapar. Esta fue la primera teoría sobre los agujeros negros.

Pasó más de un siglo para que Albert Einstein en 1915 formulara la Teoría de la Relatividad y con ella se especificara cómo es que la gravedad afecta a la luz. Así es como relata Stephen Hawking la evolución del estudio de los agujeros negros en su libro La teoría del Todo.  

Los agujeros negros no son ajenos a nosotros. El sistema solar es un diminuto espacio en uno de los brazos de la Vía Láctea, el lugar donde vivimos. Los brazos de esta galaxia se unen a un resplandor blanco muy intenso que pude ser apreciado desde la Tierra en un cielo despejado. ¿Qué oculta este misterioso velo blanco? Sí, un agujero negro de un tamaño inimaginable. 

Con el nombre de Sagitario A* (o Sagitario estrella A) se le bautizó a este agujero negro supermasivo que fue descubierto en febrero de 1974 por los astrónomos Bruce Balick y Robert Brown del National Radio Astronomy Observatory

El descubrimiento fue asombroso, pero la cúspide llegó en 2004 cuando se descubrió que en el centro de la Vía Láctea no solo había un agujero negro, sino varios. Uno referido como GCIRS 13E fue captado cuando era absorbido lentamente por el ‘gran extractor’. Sí, Sagitario A* crecía absorbiendo otros agujeros negros.

En el centro de la Vía Láctea es donde se encuentra el agujero negro supermasivo Sagitario A*. | Fuente: NASA

El Observatorio Europeo Austral dio una prueba del efecto gravitatorio de Sagitario A* con una serie de fotos que muestran cómo una nube de polvo se mueve en dirección al agujero negro desde 2006 hasta 2013. 

En abril de 2017, un equipo internacional de astrónomos logró capturar la primera imagen de Sagitario A*, en el centro de la Vía Láctea. Este gigante oscuro se ubica a 25,000 años luz de distancia de la tierra y aproximadamente tendría una masa de 4,3 millones de veces la masa del sol.

¿Qué significa que esté presente Sagitario A* al centro de la Vía Láctea? Que en algún momento, todas las millones de estrellas que la conforman serán devoradas por este ‘gran extractor’. Claro, para eso ya habrá desaparecido el sistema solar y nosotros quizá seamos un diminuto recuerdo del universo.

Sagitario A* lleva a una nube de polvo a moverse en dirección al agujero negro desde el punto azul (2006) al verde (2010) y finalmente al rojo (2013). | Fuente: ESO / S. Gillessen
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