El Gobierno postergó hasta junio de 2026 el alza en la tarifa del agua potable, que ya no se aplicará desde febrero. El reajuste será gradual y trimestral, con incrementos de entre S/ 7 y S/ 7.70 para hogares promedio, buscando evitar un impacto brusco y dar previsibilidad a las familias.
El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) anunció un cambio en el cronograma del incremento de la tarifa del agua potable. El alza, que inicialmente estaba prevista para entrar en vigor en febrero, ha sido postergada hasta el mes de junio del 2026.
El ministro Wilder Sifuentes sostuvo que esta decisión modifica lo establecido anteriormente en el Decreto Legislativo N.° 1620 de diciembre de 2023. Para formalizar esta reprogramación, el Poder Ejecutivo publicará un nuevo decreto supremo coordinado con la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) y la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
Según informó el titular del sector, el ajuste de precios para los usuarios domésticos que mantienen un consumo promedio de 16 metros cúbicos mensuales oscilará entre S/ 7.00 y S/ 7.70,. Sifuentes enfatizó que este incremento no se aplicará de golpe, sino que se realizará de manera gradual y trimestral a partir de la nueva fecha establecida,.
Respecto a la autonomía de las empresas prestadoras y la necesidad de este nuevo marco legal, el ministro Wilder Sifuentes declaró lo siguiente:
"Habíamos emitido un decreto supremo para estas tarifas y para que las EPS (Empresas Prestadoras de Servicios de Saneamiento) se puedan acoger de manera proporcional. Sedapal que es una entidad adscrita al Ministerio de Vivienda, que es autónoma administrativamente, decidió no acogerse a este Decreto Supremo, pero sin perjuicio de ello, nosotros nuevamente estamos emitiendo un nuevo decreto supremo para que estas tarifas no se incrementen de manera rápida, que era en febrero, sino de manera trimestral, aproximadamente a finales de junio de este año", dijo a Canal N.
Se espera que con esta postergación se brinde previsibilidad a las familias peruanas y se evite un impacto económico abrupto en los hogares. El reajuste se basará en evaluaciones técnicas y priorizará la sostenibilidad del servicio.
Por su parte, la SUNASS subrayó que cualquier incremento en los recibos debe estar estrictamente vinculado a mejoras concretas y verificables en el servicio de agua y saneamiento.
Por ello, el ente regulador intensificará la fiscalización para garantizar que los recursos adicionales obtenidos por las empresas prestadoras se utilicen exclusivamente en beneficio del usuario. Se espera que el nuevo decreto supremo sea publicado durante la primera semana de febrero.