Especialista identificó tres problemas fundamentales en la raíz de la alta informalidad en el Perú: regulaciones inadecuadas, la necesidad de invertir en formación de habilidades y la falta de información de calidad en el mercado.
En el marco de CADE 2025, Miguel Jaramillo, investigador principal de Grade, lanzó una advertencia severa sobre el estado actual del mercado laboral peruano, señalando que la recuperación del empleo post-pandemia no está beneficiando a todos, siendo los jóvenes el grupo más afectado, cuyo empleo ha caído cerca de un 20%.
Jaramillo identificó tres problemas fundamentales en la raíz de la alta informalidad en el Perú: regulaciones inadecuadas, la necesidad de invertir en formación de habilidades y la falta de información de calidad en el mercado.
"El Perú tiene una oferta educativa muy diversa. Tenemos universidades de diferente calidad. Buena parte de esas universidades son una estafa. Los chicos que pasen por esas universidades no tienen mejor chance de conseguir empleo que si no hubiesen pasado por ahí", dijo a RPP.
El especialista fue enfático al criticar la oferta educativa que no garantiza resultados laborales. Un punto crucial de su análisis se centró en la deficiente orientación y la baja calidad de algunas instituciones de educación superior, un factor que contribuye directamente al desajuste entre la formación y la demanda empresarial.
Jaramillo también conectó directamente la falta de oportunidades formales para los jóvenes con el aumento de la delincuencia y la condena a una vida de pobreza futura.
"Un riesgo es la delincuencia y lo que hemos observado en los últimos cinco años es que ha aumentado la delincuencia y ha aumentado el desempleo juvenil. El otro riesgo es que la calidad de los primeros empleos predice la calidad de los empleos a futuro. Un chico que no tiene una oportunidad de un empleo formal no la va a tener en 10 años, estamos condenándolo a una vida de pobreza, de subempleo", advirtió.
Jaramillo instó a que se ponga el problema de los jóvenes en el mercado laboral en la agenda pública, un debate que, según él, ha estado ausente en los últimos años.