La economía peruana muestra una recuperación este 2025. Mientras la agroexportación y la pesca industrial impulsan el crecimiento, la minería y el turismo siguen rezagados por factores políticos, regulatorios y de seguridad. En el informe de Fiorella Hokama se revisan los sectores que dinamizan el PBI y los que aún no logran despegar.
La economía peruana cerraría el año en azul. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyecta un crecimiento del 3.2 % del Producto Bruto Interno (PBI), cifra impulsada por sectores como la agricultura, minería, pesca y turismo, entre otros. No obstante, mientras algunos de estos sectores productivos avanzan, otros se mantienen limitados.
En agroexportaciones, el año 2025 se mantiene positivo por las buenas condiciones climáticas y la estabilidad regulatoria, según la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP). Gabriel Amaro, presidente de dicha institución, proyecta que el sector crecerá hasta un 20 % en comparación con lo registrado en 2024, que alcanzó los $ 12,400 millones.
Destaca además que productos como el cacao, el café, la uva, los arándanos y la granada obtuvieron mejores resultados en exportación, mientras que el banano orgánico, el espárrago y la cebolla registraron menores índices de ventas al extranjero.
Por su parte, el sector minero mantuvo un débil desempeño a pesar del buen precio de los metales a nivel internacional. La producción del cobre proyecta crecer 1,5 % frente a los resultados de 2024, cuando cerró en 2,7 millones de toneladas.
En el caso del oro, la producción bordearía las 108 toneladas en el cierre de 2025, un nivel similar al del año pasado. Por otro lado, el zinc sería la excepción con un aumento de más del 15 %, tras haber cerrado el 2024 en alrededor de 1,27 millones de toneladas finas.
Además, la inversión en minería creció entre un 5 y un 7 %, alcanzando unos 5,300 millones de dólares. Según Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), el bajo desempeño del sector se debe a factores políticos, la falta de nuevos proyectos y el avance de la minería ilegal.
"El Reinfo no ha funcionado, ha fracasado y lo único que está haciendo es blindar como un escudo a las economías ilegales, a la minería ilegal... Alrededor de 5000 millones de dólares al cierre del 2025, se va a exportar como oro ilegal, prácticamente lo mismo que se exporta, como desde la parte formal regulada, de minería legal", indicó la experta.
El sector pesquero se estima que cierre 2025 con cifras positivas, pese a las actividades ilegales que ponen en riesgo la sostenibilidad del recurso, señala Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP).
"En toda la agenda nacional está el tema de la minería ilegal. Hay una oportunidad en el tema de la pesca ilegal, que se parece mucho al fenómeno de la minería, se espera que se pueda avanzar y poder luchar contra ese flagelo. Hay varios proyectos de ley en el congreso que buscan extender el proceso de formalización de la pesca; si ello ocurre, lamentablemente va a haber una presión muy importante que no solo va a afectar la sostenibilidad del sector, sino también a los pescadores artesanales", sostuvo Luna.
En cuanto al total de los desembarques de anchoveta, el recurso más abundante del mar peruano, se proyecta que estos superen ligeramente los 4 millones de toneladas, una cifra menor a los 4,5 millones de toneladas registrados en 2024. A pesar de esta caída, hasta septiembre de 2025 ya se registraron más de 2,131 millones de dólares en exportaciones de harina y aceite de pescado, lo que representa un crecimiento de 2,6 % aproxidamente, en comparación con el año anterior.
En el sector turismo, los ingresos por divisas se recuperan, pero el número de visitantes sigue estancado debido a la inestabilidad política y social, afirma Carlos Loayza, gerente general de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur):
"Si veíamos el crecimiento que iba teniendo el país año a año, prepandemia, que era de 4 % a 5 %, pues ahora deberíamos estar superando los 7 a 8 millones de turistas al año. Estamos en los 3.5 %. Ahora, hay que sí reconocer de que si bien es cierto tenemos menos turistas, el nivel de ingreso de divisas se ha incrementado. O sea, tenemos el mismo nivel de divisas que teníamos con 4,400,000 turistas, teniendo 3,300,000 al cierre del 2024", menciona.
Loayza Camarone alerta que debido a diversos problemas alrededor de la gestión del turismo en la zona arqueológica del Machu Picchu, los niveles de ingresos por divisas no superarán, por sexto año consecutivo, lo obtenido antes de la pandemia del nuevo coronavirus, en 2019, cuando se llegó a los 4,934 millones de soles en ingresos.
Además, señala que se debe revisar el marco que rodea el cobro de la Tarifa Unificada por Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia y se necesita diversificar destinos como el norte, la sierra y la selva central para pasar de 7 a 8 millones de turistas anuales.
El desempeño de 2025 confirma que el crecimiento del Perú requiere superar cuellos de botella internos. Mientras la agroexportación y parte del sector pesquero sostienen la recuperación económica, la minería, el turismo y otros sectores productivos siguen limitados. El desafío para 2026 será fortalecer la formalidad y crear condiciones estables para un crecimiento más equilibrado.