Empresas incluidas en plan de rescate en EE.UU. usaron millones en lobby

Empresas beneficiadas gastaron 114,2 millones de dólares en campañas de presión y en donaciones políticas en 2008.

Las compañías que recibieron ayuda del plan de rescate de Wall Street el año pasado gastaron 114,2 millones de dólares en campañas de presión y en donaciones políticas en 2008, según un informe divulgado hoy.

El Centro para Políticas Responsables (CRP, por su sigla en inglés) que se dedica a rastrear y estudiar las donaciones políticas, dijo en su informe que las compañías que recibieron ayuda del Gobierno de EE.UU. para paliar la crisis económica, realizaron fuertes inversiones con fines políticos.

El Congreso aprobó en octubre de 2008 un plan de 700.000 millones de dólares para el rescate de Wall Street, con la idea sanar la crisis de liquidez de bancos e instituciones financieras y flexibilizar el crédito a consumidores y negocios.

Según la investigación de CRP, las compañías gastaron 77 millones de dólares en activistas de "lobby" el año pasado y otros 37 millones en contribuciones para las elecciones generales.

Y, al parecer, lograron jugosas ganancias por ese empeño.

En respuesta a esas actividades de presión política, por ejemplo, las empresas recibieron un total de 305,2 millones de dólares del Gobierno federal, a través del plan de rescate conocido por su sigla en inglés TARP, equivalente a una "extraordinaria" ganancia.

"Aún en el mejor de los tiempos económicos, no encontrarás una inversión con una mayor ganancia que las que han estado obteniendo estas compañías", dijo en un comunicado Sheila Krumholz, directora ejecutiva del Centro.

Según CRP, algunos de los líderes del Congreso que han recibido donaciones políticas de las empresas beneficiadas por el plan de rescate, "son los mismos que presiden comités a cargo de regular al sector financiero y de supervisar la eficacia de este programa gubernamental sin precedente".

El centro de estudios enfatizó que las compañías que dieron más donaciones o que gastaron más en "lobby" fueron, a su vez, las que más fondos recibieron del plan de rescate para mantenerse a flote.

En esa lista figuran: Bank of America, y la empresa de inversiones Merrill Lynch que adquirió el banco el año pasado; la automovilística General Motors; la aseguradora American International Group (AIG), y Citigroup.

Entre las primeras diez empresas también se encuentran JPMorgan Chase, Wells Fargo, Goldman Sachs, Morgan Stanley, PNC Financial Services Group y US Bancorp.

De las más de 300 empresas que han recibido fondos del TARP, 25 gastaron cerca de 77 millones de dólares a cabilderos para que les representarán ante el Congreso en 2008, según el informe.

El nuevo secretario del Tesoro, Tim Geithner, dejó en claro que, de ahora en adelante, los beneficiarios del TARP tendrán prohibido hacer "lobby" ante el Congreso.

El informe también señaló que 161 compañías aprobadas bajo el programa de TARP donaron 37,5 millones de dólares a candidatos federales, partidos y comités en el ciclo electoral entre 2007 y 2008. El 57 por ciento de los donaciones quedó en manos de candidatos demócratas.

El análisis surge en unos momentos en que el Congreso debate un inmenso plan de estímulo económico, y continúan las quejas de algunos legisladores por la gestión del Departamento del Tesoro de los fondos del TARP.

Acerca de los recortes a los salarios de los ejecutivos, el presidente Obama indicó: "todos debemos responsabilizarnos ante la crisis", incluidos los altos cargos en las empresas financieras "que han ido de pedigüeños al pueblo estadounidense cuando tenían problemas, al tiempo que se pagaban sus habituales bonificaciones generosas".

"No solamente es de mal gusto, es una mala estrategia y no la toleraré durante mi presidencia", agregó.

Como parte de las medidas de su Administración, los ejecutivos de empresas que reciban asistencia extraordinaria del Estado verán sus bonificaciones recortadas a un máximo de medio millón de dólares.

El anuncio responde en parte, según observadores, a la indignación de la opinión pública porque las empresas ayudadas por el Gobierno no han hecho lo suficiente para ayudar a la gente más afectada por la crisis. EFE