Desde Suiza, Felipe Valencia-Dongo, explicó por qué Perú tiene oportunidades importantes de desarrollo, pero remarcó que estas solo podrán concretarse si distintos actores —públicos y privados— logran trabajar juntos pese a sus diferencias, generando consensos en temas clave como educación, salud, energía y minería.
En Davos, Suiza, donde se reúnen los líderes más influyentes del mundo, el economista peruano Felipe Valencia-Dongo participa en el Foro Económico Mundial.
El también socio principal de Grupo Estrategia explicó que la clave para superar la inestabilidad política no es que todos piensen igual, sino encontrar puntos de unión para avanzar,.
En su sesión titulada "Redescubriendo la confianza" que presentará en Davos, Valencia-Dongo señaló que, aunque parezca un tema menor, la confianza es una necesidad urgente y un "poder transformador" para cualquier nación.
Según explicó, esta no se construye con discursos, sino con el contacto diario entre personas que piensan distinto para lograr entenderse, aunque no compartan las mismas ideas.
Un llamado a la unión práctica
Para el economista, el Perú no puede permitirse seguir detenido por divisiones políticas mientras el mundo avanza. Por ello, dejó una frase contundente: "No se necesita estar de acuerdo con todo o en todo para trabajar juntos".
Valencia-Dongo insistió en que esta mentalidad es necesaria para sacar adelante proyectos vitales en sectores como la minería, la salud y la educación.
"El tema es que nos pongamos de acuerdo en algunas cosas y empecemos a trabajar en ello", recalcó en RPP.
Por otro lado, el especialista destacó que el Perú tiene frente a sí una oportunidad "fabulosa" gracias a la inteligencia artificial y la transición energética. El mundo necesita millones de kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y centros de datos (data centers) que consumen enormes cantidades de cobre.
Como el Perú posee la segunda reserva de cobre más grande del planeta, tiene la oportunidad de generar un desarrollo masivo. Sin embargo, Valencia-Dongo advirtió que esta ventana de oportunidad tiene fecha de vencimiento.
Recordó las lecciones de la historia con el guano y el caucho, recursos que se desperdiciaron por no construir infraestructura a tiempo. Advirtió que en 10 años podrían aparecer sustitutos sintéticos para el cobre, por lo que existe un "sentido de urgencia" para actuar ahora.
Finalmente, el economista compartió una visión renovada sobre la tecnología. Citando al inversor Larry Fink, explicó que los países que más ganarán con la inteligencia artificial no serán solo los que la inventen, sino aquellos que la "difundan y usen más rápidamente".
El reto para el Perú, concluyó, es llevar estas herramientas a las escuelas y centros de salud para mejorar la vida de la gente, algo que solo se logrará si dejamos de lado las diferencias y empezamos a trabajar en conjunto.