La inversión europea tiene una presencia importante en el Perú en sectores claves como infraestructura, energía, servicios, entre otros. Entre el 2014 y el 2024 las empresas de Europa invirtieron $ 30,000 millones en el país y aunque las cifras muestran un crecimiento, este dinamismo tiene como freno a la incertidumbre política.
Durante la presentación del Estudio de Inversión Directa de la Unión Europea en el Perú elaborado por EuroCámaras, el presidente de esta entidad, Marco Fragale, afirmó que solo entre el 2019 y el 2024 la inversión europea en el Perú creció en 63 %. Sin embargo, esta cifra podría haber sido mayor.
“La incertidumbre política, en mi opinión, está poniendo un poco un freno. Sin incertidumbre política, estos números podrían ser muchos más altos”, refirió el ejecutivo.
Fragale explicó que, si bien el crecimiento de la inversión europea en el Perú se debe principalmente a que las empresas confían en la fortaleza estructural de la economía, la incertidumbre política tiene una serie de consecuencias que afectan las decisiones de mayor inversión.
Y es que esta incertidumbre lleva a retrasos en los permisos o en la aprobación de potenciales normas que ayuden a agilizar la inversión. O, por el contrario, lleva a cambios en los marcos regulatorios que generan incertidumbre entre los inversionistas.
“Un riesgo que la empresa ve, es el posible cambio del marco regulatorio, que es lo que hace frenar inversiones, particularmente las de largo plazo (…). La previsibilidad del marco regulatorio es importantísima, y claramente una incertidumbre política puede poner en riesgo eso”, precisó.
Actualmente, son cerca de 800 empresas europeas las que tienen inversiones en el Perú, en diversos sectores de la economía, las cuales han permitido generar 113,000 puestos de trabajo. Son cinco los países de Europa con mayor presencia en el Perú: Alemania, Francia, España, Italia y Países Bajos.
¿Qué se requiere para mantener la inversión?
El presidente de Eurocámaras también presentó un informes denominado Documento de Posición de Eurocámaras 2025, en el cual hace un grupo de recomendaciones al Perú para mantener los niveles de inversión de empresas europeas.
Una de ellas es el mantener la seguridad jurídica, ya que para invertir a largo plazo se necesita una previsibilidad normativa, un fortalecimiento institucional, particularmente de los organismos reguladores, y una confianza para que el marco jurídico sea estable.
A ello se suman los convenios para evitar la doble imposición, la cual ralentiza a las inversiones, no solo las europeas, sino todas las de empresas extranjeras en el Perú. “Cuando uno tiene que pagar el mismo impuesto dos veces, claramente la inversión se hace menos eficiente y hay una menor previsibilidad tributaria”, añadió.
También recomiendan al Perú darle más énfasis a la transición energética hacia tecnologías limpias, donde encuentran un gran potencial de inversión de empresas europeas, así como acelerar el cierre de brecha en acceso a salud e innovación.
Europa y las APP
Una parte importante de la inversión europea en el Perú se concentra en infraestructura, la cual se realiza a través de las Asociaciones Público Privadas (APP).
Según datos de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (PROINVERSIÓN), entre el 2002 y el 2025, 35 empresas de la Unión Europea se adjudicaron y vienen ejecutando 51 proyectos vía APP, en sectores claves que generaron inversiones por más de $ 17,000 millones.
“La participación sostenida del capital europeo en Perú refleja la confianza del inversionista internacional en el sólido marco fiscal y macroeconómico, sustentado en reglas claras, sostenibilidad de las finanzas públicas y disciplina presupuestaria”, dijo el presidente ejecutivo de la entidad estatal, Luis Del Carpio.
El funcionario precisó que algunas empresas europeas ya tienen larga data en Perú, como el caso de APM Terminals (Países Bajos), Cintra (España), Swissport (Suiza), Statkraft (Noruega), ACCIONA (España), Terna Plus (Italia) y Engie (Francia).
Algunas de las principales inversiones son el Anillo Vial Periférico ($ 3346 millones), Terminal Norte Multipropósito del Puerto del Callao ($ 749 millones), Longitudinal de la Sierra Tramo 2 ($ 552 millones) y el Nodo Energético en el Sur – Planta N° 2 Moquegua ($ 334 millones).
A ellos se suman el Grupo de Aeropuertos Regionales 1 y 2 ($ 312 millones), Línea de Transmisión Eléctrica de 500 kV Chilca–Marcona–Montalvo, ($ 291 millones), Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Taboada ($ 269 millones), y el Sistema de Telecabinas de Kuélap ($ 18 millones).