Petroperú estuvo al borde de la insolvencia y el Ejecutivo aprobó un decreto de urgencia para evitar su colapso, aseguró el Minem. La medida plantea una reestructuración sin privatización con el apoyo de ProInversión.
El titular del Ministerio de Energía y Minas (Minem), Luis Bravo, brindó detalles sobre las recientes medidas adoptadas por el Ejecutivo para intervenir en la situación de Petroperú. Según el ministro, la petrolera estatal se encontraba en una situación crítica, a menos de un punto de la insolvencia, lo que hizo indispensable la emisión de un decreto de urgencia para evitar su colapso y proteger el suministro de combustible en el país.
Reestructuración sin privatización
Bravo señaló que las medidas no implican una privatización de la empresa, sino un proceso de reestructuración organizacional orientado a ganar eficiencia gerencial. Para este fin, se contará con el apoyo de ProInversión, que trabajará en el diseño de bloques patrimoniales en los activos de la petrolera.
"Esta medida es urgente, no existe otro camino para garantizar la seguridad energética de Perú y salvar a la empresa de que pueda haber caído en insolvencia. Este es un trabajo serio y técnico para que la empresa vuelva a ser el orgullo de todos los peruanos", puntualizó el ministro para Radio Nacional.
El objetivo de estos bloques patrimoniales es permitir que Petroperú atraiga nuevas inversiones y restablezca su flujo operativo, accediendo a más recursos sin depender directamente del Estado.
Fin de los "salvatajes" y privilegios
Uno de los puntos de la nueva estrategia es la sostenibilidad financiera independiente. El ministro Bravo aseguró que la empresa debe ser capaz de generar su propio esquema de financiamiento para la compra de crudo y el pago de deudas a través de sus activos.
"No más salvatajes de parte del erario nacional, sino que, a través de sus activos, pudiera generar el esquema de financiamiento necesario para la compra de crudo, y empezar a trabajar la refinación como corresponde", finalizó el titular del sector.
Asimismo, la reestructuración buscaría poner fin a los privilegios que se mantuvieron dentro de la organización a pesar de la difícil situación económica, responsabilizando a "malos funcionarios" por el perjuicio causado a la empresa en años recientes.
Finalmente, el Minem descartó que estas medidas o la situación actual de la empresa provoquen un desabastecimiento o un alza en los precios de los combustibles.