Terremoto debilita aún más la frágil economía japonesa

Si bien sigue siendo la tercera economía del mundo, Japón permanece estancado hace más de una década por la acumulación de deuda externa y enfriamiento de exportaciones.

De la gran potencia mundial en la exportación de tecnologías y bienes de equipo queda muy poco. Si bien Japón es aún la tercera economía del mundo, hace más de una década permanece estancada en términos macroeconómicos.

La apreciación del yen que frena las exportaciones, la creciente tasa de desempleo, la enorme deuda pública que ha potenciado la intervención del Gobierno inyectando miles de millones de yenes para reflotar la economía y la congelación del crédito en el mercado asiático (Japón es el país más endeudado después de Estados Unidos), son los rasgos más nítidos de la difícil situación que atraviesa la nación que llora a sus centenares de víctimas por el terremoto del viernes.

El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó un 1,7% después de ocurrir el fenómeno en la costa noreste de Japón. Al cierre de la jornada de ayer, cerró con una baja de 179,95 puntos quedando en 10.254,43.

Por otra parte, la fortaleza moneda japonesa ha amortiguado los efectos negativos del encarecimiento del petróleo, generando también el abaratamiento de las importaciones. Sin embargo, las exportaciones no son nada favorecidas.

Hoy el yen se revalorizó un 0,14% frente al dólar, que se intercambia por 82,95. En cambio cayó 0,02% contra el euro, el tipo de cambio es 114,46 yenes.

Cabe indicar que el terremoto y posterior tsunami ocurre en un contexto de crisis política en Japón. El primer ministro japonés Naoto Kan confirmó que recibió donaciones políticas de un contribuyente extranjero, situación ilegal en Japón, pero no renunciará por ello. Hace un par de semanas, similar situación costó el puesto al ministro de exteriores Seiji Maehara.

La popularidad de Kan supera apenas el 20% y en julio del año pasado perdió la mayoría del Senado. Hoy la oposición bloquea parte de sus iniciativas legislativas y solicita la disolución del parlamento para convocar elecciones anticipadas.