El actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger estrenó su autobiografía "Total Recall: My Unbelievably True Life Story", un libro planificado para engrandecer su leyenda y que pasa de puntillas por sus asuntos más turbios.

Schwarzenegger reconoció además la relación que tuvo con la exesposa de Sylvester Stallone, la actriz Brigitte Nielsen, cuando estaban rodando "Red Sonja".

Esa aventura fue un año antes de casarse con Shriver, algo que Nielsen ya había contado en sus memorias en 2011, pero el actor no había confirmado hasta el momento.

Presentado al más puro estilo de Hollywood, Schwarzenegger echó mano de su carisma para realizar un cinematográfico tráiler de lanzamiento del libro, en el que resume su trayectoria como el paradigma del sueño americano, a medio camino entre un héroe de ficción y uno de la vida real.

"Si mi vida fuera una película, nadie la creería", dice en las imágenes el exculturista austríaco que pasó de "Terminator a Governator", que saluda a las tropas estadounidenses y se fuma un puro contemplando el capitolio del Parlamento de Sacramento.

La música solemne y su figura iluminada sobre un fondo oscuro pone fin a un video efectista con el que Schwarzenegger, a sus 65 años, confirma su regreso a la primera línea mediática. Una estudiada promoción con la que el intérprete parece querer pasar página, zanjar escándalos e iniciar un nuevo capítulo.

"No importa qué hagas en la vida, la venta es parte de todo", asegura el actor que llegó a ganar 20 millones de dólares por película y que antes que otra cosa se considera a sí mismo un "hombre de negocios".

EFE