AFP

Ben Affleck y Jennifer Garner, quienes anunciaron sus planes de divorcio en junio después de 10 años de matrimonio, fueron vistos reunidos en Los Angeles el jueves.

La expareja sonreía mientras caminaba al carro de Affleck. A pesar de que ninguno de los actores tenía puesto su anillo de matrimonio, ellos acordaron ser amigos por el bienestar de sus hijos. De hecho, como una fuente le dijo a E! News, su ruptura es amigable.

Affleck y Garner pasaron el verano en Atlanta, donde Jennifer estaba filmando Miracles form Heaven, mientras que Ben cuidaba de sus tres hijos: Violet de 9 años, Seraphina de 6 años y Samuel de 3 años. Desde que la familia regresó a L.A. a finales de agosto, Jennifer y los niños se han quedado en la casa de la familia, la cual está en remodelación. Mientras que Ben está viviendo alquilado una calle más abajo.

La semana pasada, E! News reportó en exclusiva que Ben llevó a sus dos hijas al concierto de Taylor Swift en el Staples Center en L.A. y hasta compartieron con la intérprete de Wildest Dreams detrás del escenario.

“Las niñas estuvieron suplicando para ir”, dijo una fuente. “Él estaba muy emocionado por ellas”, agregó.

Dos días después, Jennifer llevó a Seraphina a pintar envases de cerámica en Color Me Mine en Santa Monica. Luego, el domingo llevó a sus tres niños a la iglesia y al mercado.

Desde que anunciaron su ruptura en junio, Ben y Jennifer se han mantenido unidos por el bienestar de los niños.

“Después de mucho pensar, hemos tomado la difícil decisión de divorciarnos. Seguimos adelante con amor y amistad el uno por el otro y el compromiso de criar juntos a nuestros hijos, cuya privacidad pedimos que sea respetada durante este momento difícil”, le dijeron los actores a E! News.

“Este será nuestro único comentario sobre este asunto familiar. Gracias por entender”, concluyeron.