Pattinson y Stewart, cuando la realidad supera a la ficción

Una historia que nació en la pantalla grande, con todos los ingredientes para mantener en suspenso a cualquier espectador.
Foto referencial

Una de las parejas más jóvenes de Hollywood se encuentra en medio de una crisis amorosa. Robbert Pattinson y Kristen Stewart enfrentan el escrutinio público, luego de conocerse que ella le fue infiel con el director Rupert Sanders.

Lo irónico del asunto es que este triángulo amoroso, tan complicado como atractivo para los tabloides y los paparazzi, ya lo vivieron Pattinson y Stewart, pero en el cine, junto a Taylor Lautner, con quien protagonizan la taquillera saga “Crepúsculo” (Twilight), inspirada en los libros de Stephenie Meyer.

En la pantalla grande Bella (Kristen Stewart) es una chica extraña que no encuentra su lugar en el mundo hasta que conoce a Edward (Robbert Pattinson), un misterioso joven con un oscuro secreto: es un vampiro.

Ellos superan los obstáculos propios de una relación como esta, salvo por Jacob (Taylor Lautner), un apuesto hombre lobo que está dispuesto a luchar por el amor de la “damisela” de la historia.

Desde que empezó el fenómeno cinematográfico, la prensa internacional especuló que el amor se había trasladado de la pantalla a la realidad y aunque ellos no confirmaban su amor, sus gestos de cariño “más que fraternal”, en cuanta gala o premiación había en Hollywood, hablaban por sí solos.

No fue sino hasta luego de un año que un fotógrafo logró captarlos con las manos unidas en la espalda, mientras se abrazaban en Londres. Desde entonces, sus caricias y forma de dirigirse el uno al otro en público continuaban, hasta que en febrero de 2010, después de meses de especulaciones, finalmente fue confirmada la noticia por Robert Pattinson: sí estaba saliendo con Kristen Stewart.

En resumen, una trama cargada de aquellos elementos capaces de hacer suspirar a cualquier jovencita en el cine, con mucho drama y giros –en su mayoría predecibles- que no permiten que los protagonistas sean una pareja “normal”, hasta luego de cuatro películas.

Mientras eso ocurría en el celuloide, Stewart alistaba un nuevo gran proyecto, “Blancanieves y el cazador” (Snow White and the huntsman) con el director Rupert Sanders.

La película no solo significó un interesante ingreso, gracias a los 335.694.307 dólares que recaudó, y críticas positivas de la prensa especializada, sino también un punto de quiebre en la pareja favorita de Hollywood.

Ella, que en la ficción lo engaña por un joven y musculoso hombre lobo soltero, le fue infiel con Sanders, un hombre maduro atractivo, pero casado con la modelo Liberty Ross, con quien tiene dos hijos, Skyla y Rennyson.

El escándalo llegó a proporciones épicas, al punto que Kristen tuvo que emitir un comunicado oficial: "Lamento profundamente el daño y la vergüenza que he causado a quienes tengo cerca y a todos a los que esto ha afectado (...) Ha puesto en peligro lo más importante en mi vida, la persona que más amo y respeto, Rob. Lo amo, lo amo, lo siento mucho".

Por su parte, el cineasta también utilizó los medios para disculparse con su "hermosa mujer" y sus "hijos celestiales". "Los amo con todo mi corazón. Rezo para que podamos superar esto juntos", indicó.

¿Qué pasará ahora con la pareja ganadora cinco veces del Mejor Beso en los MTV Movie Awards? Solo el tiempo, los tabloides y los paparazzi lo dirán.