Se cierra un capítulo del caso Roman Polanski, que dura ya 33 años

Acaba, por ahora, un culebrón judicial iniciado en 1977, cuando fue acusado de violación de una menor y, estando en libertad bajo fianza, huyó del país.
Foto: EFE
Roman Polanski está libre y puede respirar tranquilo: Suiza no le extraditará a Estados Unidos. Acaba, por ahora, un culebrón judicial iniciado en 1977, cuando fue acusado de violación de una menor y, estando en libertad bajo fianza, huyó del país.

Samantha Geimer, tenía entonces 13 años y había posado para Polanski en una sesión fotográfica para una conocida revista de moda.

La tormenta se desató cuando acusó al director de "Frantic" de haberla drogado y violado, y el cineasta se declaró culpable de "relaciones sexuales ilegales", por lo que fue enviado a prisión en "evaluación" durante tres meses, aunque sólo pasó 47 días.

Sin embargo, Polanski no se presentó ante el juez, sino que huyó a Europa y es, desde hace treinta años, prófugo de la Justicia estadounidense, que ni perdona ni olvida, a pesar de que el cineasta llegó a un acuerdo económico con Geimer y su familia, y los cargos fueron retirados.

Tres décadas de exilio de la meca del cine para uno de los más complejos cineastas que dio el siglo XX. Sus películas, paradójicamente, fueron celebradas y valoradas por Hollywood, cuya Academia le otorgó en el 2002 el Óscar por su filme "The pianist".

El director de cine prosiguió con su vida y su carrera en Europa hasta que en septiembre del año pasado las cuentas pendientes volvieron a visitarle y fue detenido por las autoridades suizas a pie de escalerilla nada más aterrizar en Zúrich, donde iba a recibir un homenaje.

Estados Unidos solicitó de inmediato a Suiza su extradición para juzgarle por los hechos de 1977 y Polanski pasó mas de dos meses en prisión hasta que a principios de diciembre y previo pago de una fianza de 4,5 millones de francos suizos (4,2 millones de dólares) pasó al régimen de arresto domiciliario en su chalé de la estación alpina de Gstaad.

Desde entonces, se han sucedido en un goteo constante las informaciones sobre el devenir judicial del "caso Polanski" y también los posicionamientos tanto a favor como en contra del cineasta, quien en general cuenta con el favor de la industria cinematográfica y ha recibido numerosas muestras de apoyo.

Si Suiza hubiera dado luz verde a la extradición, el director de "Rossemary"s baby" podría haberse enfrentado hasta a dos años de prisión, aunque tras la decisión de la Justicia helvética de no dar curso a la petición estadounidense por falta de pruebas concluyentes, sobre la que no cabe recurso, Polanski quedó libre.

-EFE-