AFP

En la ida de las semifinales de Champions League entre Barcelona y Bayern Munich, Lionel Messi, como ya es costumbre, deslumbró con un gol de ensueño, con la diferencia de que ahora había añadido algo que dio más vista a su jugada: dejó a Jerome Boateng en el suelo tras efectuarle un quiebre.

Pero no fue la primera ocasión en que el 10 argentino protagonizó este acto de magia. Previamente, en el 2009, en un partido de Liga ante el Athletic de Bilbao, Messi realizó el mismo movimiento, aunque en ese encuentro el zaguero no terminó en el césped, y tras el quiebre, también bombeó al arquero, tal y como lo hizo con Manuel Neuer.

A continuación te dejamos las dos 'joyitas':