Crece el temor a la violencia entre el partido entre Croacia y Serbia

Las federaciones de fútbol de los dos países acordaron hace semanas prohibir la asistencia organizada de aficionados al campo del rival, con el objetivo de prevenir incidentes.

Las selecciones de Croacia y Serbia se enfrentarán mañana en Zagreb en el duelo de clasificación para el Mundial de Brasil 2014, un partido considerado de alto riesgo porque evoca las tensiones bélicas de los años noventa y por el historial de violencia entre los aficionados "ultras" de ambos países.

La Policía croata anunció que ha adoptado grandes medidas de seguridad y advirtió de la posibilidad de suspender el partido si el apoyo de la hinchada degenera en ofensas por motivos étnicos.

Las federaciones de fútbol de los dos países acordaron hace semanas prohibir la asistencia organizada de aficionados al campo del rival, con el objetivo de prevenir incidentes.

En declaraciones a la prensa, el técnico croata, Igor Stimac, se mostró "más tranquilo que nunca ante un gran partido", y señaló que su equipo está bien preparado y seguro de sí mismo.

"No tenemos derecho a cálculos, debemos a los aficionados ataques desde el primer minuto", comentó Stimac.

El seleccionador se mostró convencido de que el partido transcurrirá con calma y de que en Croacia no hay "una cabeza loca que cause incidentes", tras recordar las críticas de la UEFA al país balcánico por la gravedad del problema de la violencia en su fútbol.

Por su parte, el técnico serbio, Sinisa Mihajlovic, aseguró que en su equipo reina "un ambiente de normalidad, como ante cualquier otro partido", si bien admitió que el rival es difícil.

"Croacia es ahora un equipo mejor, más experimentado, y cualquier resultado que no sea su victoria sería una sorpresa. Sin embargo, haremos todo lo posible para que no sea así, deseamos ganar y trabajamos para lograr ese objetivo", dijo.

Mihajlovic indicó que la ventaja del equipo serbio es "la juventud y el deseo de luchar para probar las capacidades".

EFE