Foto: EFE (referencial)

Un helicóptero militar en el que iban a bordo los ministros chilenos de Defensa y de Vivienda debió realizar hoy un aterrizaje de emergencia en el sur del país a causa de un problema con el combustible, sin que nadie haya resultado herido.

La aeronave despegó en la mañana de este viernes desde el aeropuerto Carriel Sur de Concepción, en la región del Biobío, a 515 kilómetros al sur de la capital, con rumbo a la isla Mocha, en dirección suroeste, en un trayecto que dura unos 50 minutos.

A los diez minutos, el panel de control del helicóptero indicó que había un problema con el aceite debido a la presencia de partículas metálicas, por lo que la tripulación decidió regresar hacia territorio continental.

"El riesgo era que la turbina hubiera dejado de funcionar", explicó el titular de Defensa, Andrés Allamand, en conversación telefónica con Televisión Nacional.

"Habíamos estado volando sobre el mar. Nos acercamos a la costa, nos vinimos por la orilla de la playa y afortunadamente pudimos aterrizar. Fuera de un pequeño susto, no pasó a mayores", relató al mismo canal el responsable de Vivienda, Rodrigo Pérez Mackenna.

Tras esta emergencia, los ministros decidieron suspender el viaje y regresar a Santiago.

Preguntado por los estándares de seguridad en estos vuelos, el titular de Defensa recalcó que "los niveles de mantención y de profesionalismo de las tripulaciones en las Fuerzas Armadas son muy altos".

Los ministros se dirigían a la isla Mocha, un pequeño pedazo de tierra con apenas 600 habitantes, para entregar el último lote de materiales para la reconstrucción de cuarenta viviendas que fueron destruidas por el tsunami del 27 de febrero de 2010.

El último accidente aéreo grave en el que se vieron implicadas las Fuerzas Armadas chilenas ocurrió el pasado septiembre, cuando un avión de la Fuerza Aérea (Fach) se estrelló frente a las costas del archipiélago Juan Fernández, a unos 670 kilómetros frente al litoral central del país.

En esa tragedia fallecieron 21 personas, entre ellos el cuñado de Allamand, Felipe Cubillos. Todos ellos participaban en una misión para colaborar también con la reconstrucción de infraestructuras en el archipiélago, arrasado por el mismo tsunami.

EFE