Chilenos aún sufren estrés traumático tras terremoto

Las 2.108 personas encuestadas a nivel nacional señalaron, además, sentir diversos síntomas que han perdurado en el tiempo.

Uno de cada cinco chilenos que viven en la región metropolitana de Santiago y en la zona del epicentro del terremoto del pasado 27 de febrero sufre aún estrés post traumático como efecto del impacto que tuvo éste en su salud mental, según un estudio difundido hoy.

La investigación efectuada por académicos del Instituto Salud y Futuro de la Universidad Andrés Bello y académicos de la Universidad Irvine de California fue realizada en terreno tres meses después de ocurrido el fenómeno telúrico, que fue precedido de un maremoto en las zonas costeras.

El terremoto, de 8,8 grados en la escala abierta de Richter, y posterior maremoto dejó en la zona centro sur de Chile 521 muertos, 800.000 damnificados y pérdidas por 30.000 millones de dólares y desde entonces cientos de temblores de relativa intensidad han seguido afectando a la misma zona, incluida la capital chilena.

Los doctores Pedro Uribe, Manuel Inostroza y Francisco Ugalde, de la chilena Universidad Andrés Bello, destacaron que una de las conclusiones más importantes del estudio reveló que el porcentaje de personas con estrés post traumático (EPT) en Santiago, con 6,2 millones de habitantes, llegó a niveles tan altos como quienes están en la zona del epicentro.

"De esta manera, el porcentaje de EPT en la capital chilena llegó a 21,4 por ciento, mientras que en el epicentro ascendió a 22,9 por ciento", añadieron los académicos en rueda de prensa.

"La investigación implicó un levantamiento a nivel país. Muchos estudios efectuados tras una catástrofe se preocupan sólo de la zona afectada y no del resto de las regiones, pero nuestra investigación se enfocó en analizar qué sucedía con localidades más alejadas del epicentro", comentó el doctor Uribe.

En tanto, Roxane Silver y Dana Garfin, doctores de la Universidad Irvine, de California, indicaron que este estudio es el primero en su tipo en Chile y América Latina, pese a que esta es una zona altamente expuesta a desastres naturales.

Las 2.108 personas encuestadas a nivel nacional señalaron, además, sentir diversos síntomas que han perdurado en el tiempo.

Entre ellos, un 41,3 por ciento ha vuelto a experimentar el temor ante los nuevos movimientos sísmicos y un 20,5 por ciento sufre trastorno por evitación (inhibición social e hipersensibilidad).

Otras manifestaciones son agitación o ansiedad (24,4%) y sintomatología de estrés post traumático (14,8%), mientras que un 56,1 por ciento de la población pensó que su vida o la de alguien cercano estaba en peligro.

Otro resultado importante de la investigación muestra que las mujeres son las que más se ven afectadas frente a las réplicas, repitiéndose también en los demás perfiles de personas que padecen estrés post traumático.

El estudio determinó que las personas más vulnerables al estrés post traumático son las de menores recursos económicos y las que tenían problemas de salud mental previos.

Son también agravantes para este cuadro siquiátrico la pérdida de bienes como el hogar, el trabajo y el continuar experimentando réplicas.

Este jueves un temblor de 5,5 grados Richter sacudió parte de la región de Antofagasta, en el norte de Chile, sin ocasionar víctimas o daños visibles, fenómeno telúrico que se sumó a varios otros de similar magnitud que afectó a Santiago y a la zona centro sur de este país, de 17 millones de habitantes.

Según Francisco Ugalde, psicólogo de la Universidad Andrés Bello, estudios internacionales demuestran que pasados seis meses de una catástrofe, el 25 por ciento de las personas debería retomar su normalidad, mientras que al año debería ser del 40 por ciento, pero para ello hay que realizar un seguimiento de las personas consultadas. EFE