EEUU impone restricciones de viaje a los golpistas de Mali

Las restricciones impedirán viajar a EE.UU. a las personas y la familia inmediata de aquellos que bloquean el regreso de Mali a la norma civil y a un Gobierno electo democráticamente.

Estados Unidos impuso hoy restricciones de viaje a los individuos que apoyaron activamente el golpe de Estado del pasado 22 de marzo en Mali, e instó a los rebeldes a abandonar "inmediatamente" su "ilegítimo control" sobre el país.

Las restricciones impedirán viajar a Estados Unidos a "las personas y la familia inmediata de aquellos que bloquean el regreso de Mali a la norma civil y a un Gobierno electo democráticamente", indicó el Departamento de Estado en un comunicado.

La prohibición incluye a "aquellos que promueven activamente al capitán Amadou Haya Sanogo (jefe de los golpistas) y el Comité Nacional para el Restablecimiento de la Democracia y la Restauración del Estado (CNRDRE)", como se denomina oficialmente la junta militar que arrebató el poder al presidente Amadou Toumani Touré.

La decisión de imponer restricciones "sigue y apoya las sanciones similares impuestas por la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) y la Unión Africana".

Hasta ahora, EE.UU. también ha suspendido una parte no especificada de su ayuda económica a Mali, aunque ha mantenido la asistencia humanitaria ante el temor de hambrunas causadas por la sequía.

Poco antes, en otro comunicado, la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland advirtió que si Sanogo y sus simpatizantes "no abandonan el control ilegítimo del país y de su pueblo", las instituciones malienses "se debilitarán aún más".

"Estados Unidos llama urgentemente a todos los rebeldes armados del norte de Mali a poner fin a las operaciones militares que comprometan la integridad territorial y exhorta a todas las partes implicadas en el norte a garantizar la seguridad de las poblaciones de ese área", dijo Nuland.

"A medida que se restablezca el liderazgo civil, también urgimos a todos los rebeldes a entablar un diálogo con los líderes civiles en Bamako, para encontrar un camino no violento hacia las elecciones nacionales y la coexistencia pacífica", añadió.

El presunto detonante del golpe de Estado del 22 de marzo, que depuso al presidente Amadou Toumani Touré, fue la crisis en el norte del país, donde convive una rebelión secesionista tuareg con las actividades de la red terrorista Al Qaeda.

Tras más de dos meses y medio de violentos choques, en los que han perdido la vida centenares de soldados, los independentistas tuareg se han hecho con el control de la práctica totalidad de la región septentrional, que tiene unos 850.000 kilómetros cuadrados de superficie, y reclaman su autodeterminación.

La tensión se agudizó hoy cuando Sanogo amenazó con juzgar por alta traición al derrocado presidente, cuyo paradero se desconoce, y convocó a las fuerzas del país a una convención este jueves 5 de abril.

EFE