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Los recientes sismos en Chile han causado alarma entre la población. Sin embargo, lo peor quizá todavía no ha pasado. De acuerdo a expertos chilenos y extranjeros, el sismo de 8.2 grados que se registró en Iquique no es el terremoto mayor que se espera en la zona.

Ello debido a la energía acumulada por más de 130 años en el roce de las placas de Nazca y la Sudamericana en el fondo marino, informa la agencia AP.

El martes 1 de abril, un terremoto de 8.2 grados se registró en Iquique, sintiéndose incluso en el sur peruano. El movimiento telúrico generó una alarma de tsunami para Chile, Perú y Ecuador. Al día siguiente, otro sismo de 7.6 grados se volvió a registrar en Chile, generando una nueva alarma de tsunami.

De acuerdo a la agencia EFE, los expertos discrepan en cuanto a si el sismo de 7.6 grados es una réplica del terremoto de la víspera. Algunos sostienen que se trata de un nuevo terremoto.

Mark Simons, geofísico del Instituto de Tecnología de California, citado por AP, manifestó que “"el punto clave aquí es que esta magnitud 8,2 no es el gran terremoto que esperábamos para esta zona. De hecho estamos todavía esperando potencialmente un terremoto más grande”.

Por su parte, Sergio Barrientos, del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile, apuntó en ese sentido, tras el sismo del 1 de abril, que luego de la energía liberada hay posibilidades de otro terremoto mayor o similar.

A su turno, Paulina González, magister en sismología de la Universidad de Santiago de Chile manifestó a The Associated Press que “se ha liberado bastante energía, pero no toda la que se liberó ese año”, en referencia a 1877, cuando se produjo un gran terremoto en el norte de Chile.  Se estima que el terremoto del 1 de abril, liberó un tercio de la energía acumulada.