La historia real de un bebé chimpancé es llevada al cine por Disney

La película está rodada en la selva Taï, en Costa de Marfil, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982.

La conmovedora historia de un bebé chimpancé que, tras perder a su madre, logra ganarse el favor del macho alfa del grupo para que lo proteja y enseñe a sobrevivir -algo que nunca antes había sido filmado, según los expertos- llega mañana, 20 de abril, a las pantallas de Estados Unidos de la mano de Disney.

"La adopción de un infante por un macho adulto líder no se había filmado nunca. El hecho de que sucediera justamente cuando se realizaba el film es asombroso", apunta al respecto la conocida primatóloga británica Jane Goodall, que se ha asociado con Disney para promocionar esta cinta.

Además, por cada entrada que se venda en la primera semana de proyecciones Disney se ha comprometido a hacer una donación al Instituto Jane Goodall.

Con imágenes reales grabadas durante cuatro años, "Chimpanzee" ("Chimpancé") es la cuarta producción de Disneynature, que llega a los cines de este país y lo hará el viernes, en vísperas de la celebración el próximo 22 de abril del Día de la Tierra.

Con el único apoyo sonoro de la narración del actor y comediante estadounidense Tim Allen, quien pusiera la voz a Buzz Lightyear en la saga "Toy Story", y con un logrado acompañamiento musical que imprime ritmo a la cinta, los directores Alastair Fothergill y Mark Linfield narran las peripecias de "Oscar" y de su familia.

"Chimpanzee", para todos los públicos, muestra aspectos de la vida diaria de los chimpancés y, de la mano del recién nacido "Oscar", repasa lo importante que son para estos animales los lazos familiares y sociales, desde para enseñarse unos a otros el uso de herramientas imprescindibles para comer, hasta para darse confianza mutua a la hora de combatir a grupos rivales.

La cinta muestra escenas que nos parecen tan cotidianas como las travesuras de los más pequeños que no descansan mientras los padres están deseando echar una cabezadita o la torpeza de los más pequeños que quieren imitar a sus padres cascando nueces y siempre terminan pillándose los dedos con la piedra que usan de martillo.

EFE