Las lluvias torrenciales dejan otros 31 muertos en Corea del Norte

Las inundaciones destruyeron más de 4.900 viviendas y anegaron otras 8.530, lo que provocó que 21.370 personas perdieran sus hogares.

Las fuertes lluvias que golpearon el litoral occidental de Corea del Norte el 29 y el 30 de julio han dejado 31 muertos y 16 desaparecidos, que se suman a los 88 fallecidos que provocó otro temporal la semana pasada, informó este miércoles la agencia estatal KCNA.

Las muertes fueron causadas principalmente por corrimientos de tierras en diversas zonas de la costa oeste del país, principalmente en las provincias de Pyongan del Sur y Pyongan del Norte.

Las inundaciones causadas por las lluvias torrenciales que se produjeron el domingo y el lunes destruyeron o dañaron más de 4.900 viviendas y anegaron otras 8.530, lo que provocó que 21.370 personas perdieran sus hogares, según detalla KCNA.

La agencia aseguró que al menos 15.370 hectáreas de tierras de cultivo quedaron inundadas o arrasadas en el último temporal de dos días, que también dañó a unos 200 edificios públicos y fábricas.

Las lluvias afectaron asimismo a dos minas de carbón en las ciudades de Kaechon y Tokchon, en la provincia de Pyongan del Sur, donde carreteras, vías de ferrocarril y puentes también han sufrido daños.

Inspección de Naciones Unidas

Un equipo de inspección de Naciones Unidas llegó ayer a Corea del Norte para coordinar la ayuda internacional que se destinará a las zonas afectadas por las inundaciones, que en total han dejado 119 muertos en lo que va de verano, según datos oficiales norcoreanos.

Además, más de 80.000 personas en total han quedado sin hogar tras los dos temporales que han afectado al país, y que en total pueden haber arrasado unas 40.000 hectáreas de campos de cultivo.

Ayer decenas de helicópteros militares norcoreanos fueron observados sobrevolando zonas afectadas para, aparentemente, prestar apoyo en tareas de emergencia, según fuentes militares surcoreanas.

Los efectos de estos dos temporales podrían agravar, como ha sucedido en años recientes durante la época veraniega de tormentas, la falta de alimentos en Corea del Norte, país que depende de la ayuda exterior.

Las malas políticas agrarias y la deforestación, que empeora los efectos de las periódicas inundaciones estivales, han mermado el sustento agrícola del Estado comunista, afectado por graves hambrunas desde los años noventa.

EFE