Los candidatos a la Casa Blanca, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney, visitaron este martes el escenario habilitado en la Universidad Hofstra donde debatirán en unas horas con 80 ciudadanos que les harán preguntas sobre política nacional y exterior.

El presidente Obama estuvo durante unos 20 minutos dentro del complejo deportivo David S. Mack de la universidad, acondicionado para el debate que comenzará a las 21.00 hora local (01.00 GMT del miércoles).

Después se retiró al hotel Melville Marriott, donde volverá a reunirse con sus asesores para ultimar la preparación del debate y luego cenará con su esposa, Michelle, que llegará a Hempstead (Nueva York) procedente de Carolina del Norte tras haber hecho campaña allí hoy.

Un poco después que Obama, su rival republicano visitó también el lugar donde se celebrará este segundo cara a cara, en el que los ciudadanos invitados estarán sentados en un semicírculo y los candidatos tendrán dos butacas a su disposición y un amplio espacio para moverse e interactuar con ellos si así lo desean.

En las horas previas al debate, en la sala habilitada para la prensa hubo más movimiento y presencia de asesores de la campaña demócrata que de la republicana, según constató Efe.

El tema de la inmigración

Jennifer Psaki, portavoz de Obama, concedió varias entrevistas y la estratega demócrata Stephanie Cutter explicó a Efe que el presidente "está deseando debatir" y "listo" para hablar esta noche "con pasión" de lo hecho en los últimos cuatro años para "mover al país hacia adelante".

"No es tiempo de volver atrás" y Obama "explicará con pasión y confianza lo que tenemos que hacer en los próximos cuatro años", subrayó Cutter.

A su juicio, "al final de la noche el éxito para el presidente será haber sido capaz de describir" lo mucho que hay en juego en las elecciones del próximo 6 de noviembre.

Según Cutter, si en el debate sale el tema de la inmigración Obama recordará su promesa de llevar a cabo una reforma migratoria y enfatizará, además, que Romney "es el candidato más extremo de la historia" en cuanto a las políticas para los inmigrantes.

Mientras, Romney hablará sobre economía "cada vez que pueda", según han indicado fuentes de su campaña, y quiere destacar su pasado de trabajo bipartidista como gobernador conservador de Massachusetts que colaboró con una legislatura estatal controlada por los demócratas.

Además, si se da la oportunidad, el republicano ofrecerá su punto de vista sobre las últimas declaraciones de la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, quien dijo ayer que asume la responsabilidad por el ataque del pasado 11 de septiembre al consulado estadounidense en Bengasi (Libia) y liberó de la misma a Obama.

EFE