Objetos de la reina Victoria Eugenia irán a subasta

La abuela del rey Juan Carlos conservó hasta su muerte muchos objetos entre ellos un abanico de encaje con su monograma y adornado de diamantes, rubíes y esmeraldas.
EFE

Una colección de unos treinta objetos que conservó hasta su muerte la reina Victoria Eugenia, abuela del rey Juan Carlos, serán subastados próximamente en Ginebra, junto a documentos y fotografías de gran importancia histórica del último periodo del Imperio Ruso.

Los objetos de la reina, junto a numerosas pertenencias del último zar de Rusia, Nicolás II, fueron presentados hoy a la prensa en esta pequeña localidad de los Alpes suizos antes de que se vendan al mejor postor a partir del 10 de diciembre.

Victoria Eugenia de Battenberg falleció en Lausana (Suiza) en 1969 y desde entonces todos los objetos que se pondrán en venta han permanecido dentro de la familia, como lo atestigua el inventario de sucesión establecido tras su deceso.

"La procedencia directa y legitimidad de todos los objetos está confirmada a través de este inventario", aseguró a Efe Bernard Piguet, comisario de la subasta y director del "Hotel de Ventes", la firma que organiza esta subasta.

El inventario precisa los detalles de la herencia y los depositarios de los objetos que Victoria Eugenia cedió tras su muerte, una información que este empresario franco-suizo mantiene en secreto por expresa voluntad del propietario de la colección.

Lo que sí pudo asegurar Piguet es que el propietario no es el mismo del brazalete de perlas y diamantes que alcanzó un valor de más de 3 millones de dólares (2.321.160 de euros) en la reciente venta de otoño de Sotheby"s, que también tuvo lugar en Ginebra.

De la colección que el "Hotel de Ventes" pondrá a la venta destacan varios objetos cuyo principal valor es sentimental y que estuvieron muy presentes en ciertos periodos de la vida de la esposa del rey Alfonso XIII.

Entre ellos figuran uno de los abanicos preferidos de la reina, de encaje y con su monograma -adornado de diamantes, rubíes y esmeraldas-, que la soberana llevó en varias de sus apariciones en público y que aparece en varias fotos oficiales.

Se trata del abanico de mayor valor -estimado (entre 2.500 y 4.000 euros o 3.230 y 5.170 dólares)-, pero no del único, pues la venta incluirá otros dos procedentes de China, un dúo de abanicos de pergamino con dibujos en acuarela y un conjunto de cinco abanicos que llevan igualmente su monograma, aunque esta vez sin piedras preciosas, por valores estimados de entre 500 y 1.000 euros (646 y 1.292 dólares).

También se ofrecerán pequeños recuerdos de la reina, como bordados, objetos de plata, una pequeña caja de caoba y un crucifijo de oro que a Victoria Eugenia le gustaba mucho colgar de una pulsera y que lleva en una famosa fotografía publicada en la edición del 26 de abril de 1969 de la revista "Semana", en la que ella aparece con su hijo y su nieto, el rey Juan Carlos.

Piguet también destacó la presencia de varias condecoraciones, algunas recibidas directamente por la reina, como la griega Orden de "Santa Olga y Santa Sofía", que utilizó en la boda de los reyes Juan Carlos y Sofía en 1962, así como la Orden de la "Cruz Roja Española" y la "Corona Preciosa", una medalla japonesa muy rara y destinada únicamente a mujeres de sangre real.

De ese conjunto surge la condecoración rusa "Alexander Nevsky", que proviene de la colección de Victoria Eugenia, aunque no existe certeza de si fue atribuida a la reina o a un miembro de su familia, objeto que crea un vínculo simbólico con la otra sección más distinguida de la subasta, procedente de la última dinastía de zares rusos.

Se trata de decenas de cartas, gran parte de ellas de contenido político y militar, de gran importancia histórica, además de cientos de fotografías pertenecientes al príncipe Nicolás Romanov, descendiente directo del zar Nicolás I y que desde 1989 encabeza la unión de los miembros de la dinastía Romanov.

Entre los documentos hay cartas inéditas y que nunca han aparecido en público que dirigió Nicolás II, último zar de Rusia, al gran duque Nicolas Nicolaievich, comandante supremo de las fuerzas imperiales al inicio de I Guerra Mundial y tío abuelo de este Romanov que pasa los inviernos en su chalé de la localidad de Rougemont, en el cantón suizo de Valais.

Aquí recibió a un grupo de periodistas, a quienes explicó que las cartas que ha conservado por décadas presentan bajo una óptica positiva a su tío abuelo, que en 1915 fue destituido por Nicolás II de su responsabilidad al frente del ejército ruso.

En total, el "Hotel de Ventes" pondrá a la venta un total de 3.000 lotes por un valor estimado de 3 millones de dólares, un cifra conservadora si se recuerda que, hace un año, sólo las ventas de otra colección de fotos de la familia imperial rusa totalizaron 1,3 millones de euros (1.680.000 de dólares).

EFE