Parada Cívico Militar inició con media hora de retraso

La ausencia del vocal supremo Javier Villa Stein y de los padres del presidente Humala llamaron la atención entre los hombres de prensa.

La Parada Cívico Militar, presidida por el mandatario Ollanta Humala, inició con media hora de retraso.

Los asistentes en las graderías empezaban a inquietarse hasta que el mandatario llegó lentamente en su jeep oficial y fue recibido por el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, y el jefe del Comando Conjunto de las FFAA, José Cueto.

En el estrado principal estaban ubicadas las autoridades gubernamentales, del Poder Judicial, congresistas y el representante de Iglesia Católica del Perú, Juan Luis Cipriani.

La ausencia de los padres de Humala, y del presidente de la Sala Penal Permanente de Corte Suprema, Javier Villa Stein, fue lo más comentado entre los hombres de prensa que estaban siguiendo los incidentes del desfile patrio.

Antes de la llegada del presidente, la primera dama de la Nación Nadine Heredia, llegó caminando por la avenida Brasil y fue ovacionada por los asistentes en las graderías. Ella llegó con un conjunto azul y ocupó el lado izquierdo del mandatario.

Entre las autoridades estaban el fiscal de la Nación, José Peláez Bardales; el presidente del Poder Judicial, César San Martín; el titular de la PCM, Juan Jiménez Mayor; la vicepresidenta Marisol Espinoza, ministros, funcionarios y congresistas.

Al inicio del desfile, las delegaciones de Chile y Ecuador, marcharon frente a la tribuna de honor. Pero los cadetes del país del sur fueron interrumpidos por las grúas de la televisión generando molestias a su paso.

Los ‘boinas azules’, así como los representantes de las tribus de la selva fueron los más aplaudidos.

La Brigada Canina con sus piruetas fueron el deleite de los chicos que agitaban sus banderas.

En los edificios las familias tuvieron palcos privilegiados y pudieron presenciar el desfile, cómodos en sus balcones.

La anécdota de la parada militar fue un perro callejero que se ‘infiltró’ entre las filas del pelotón del Ejército, provocando la risa entre los asistentes, incluida la pareja presidencial.