La estatua del papa polaco Juan Pablo II más alta del mundo fue inaugurada en Czestochowa, una ciudad del sur de Polonia a la que habitualmente acuden peregrinos católicos para rezar.

La estatua es de fibra de vidrio y tiene una altura de unos cinco pisos, casi 14 metros, sobre un cerro que domina la ciudad.

Esta imagen fue levantada en un parque de miniaturas donde se encuentran reproducciones de arquitectura religiosa, en particular los santuarios de Lourdes, de Fátima y de Santiago de Compostela.

Este parque temático fue financiado por el empresario Leszek Lyson en gratitud al Santo Padre por la intervención que hiciera en la salvación de su hijo cuando estuvo a punto de ahogarse.