Rafael Correa tuvo exceso de confianza con el papa Francisco

"¿Quién iba a decir que un boludo como yo iba a estar aquí?", expresó el mandatario ecuatoriano para sorpresa del sumo pontífice.

Rompiendo con el protocolo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y el papa Francisco se dieron un fuerte abrazo al reunirse en el Palacio Apostólico del Vaticano, pero ese fue solo el inicio de una cita marcada de singulares incidentes.

El jefe de Estado se dirigió al sumo pontífice de una forma muy informal, que hasta podría considerarse excesiva. Correa explicó que lo hacía porque ambos hablaban el mismo idioma y avalado en un encuentro previo, cuando el clérigo argentino no era la máxima autoridad de la Iglesia católica.

“Utilizo estos términos, Santo Padre, informales. ¿Quién iba a decir que un boludo como yo iba a estar aquí?”, expresó el mandatario para sorpresa del papa Francisco.

Al finalizar el encuentro, que duró 20 minutos, el mandatario ecuatoriano lanzó una broma, que tuvo como blanco a su asistente personal.

“No la tiene que confesar, sino hacer un exorcismo porque es una dictadora. Me maltrata”, dijo Correa, cuando su colaboradora le pedía al pontífice una bendición para ella y su familia.

Tras la fotografía para el recuerdo, el encuentro concluyó así como empezó, con un fuerte abrazo.