Si vas a hacerte cargo de un animal

Adopta siempre. Adoptando un animal, realmente salvas dos: el que compartirá tu vida y el que ocupará su lugar en el albergue del que lo sacaste.
 

Comprende, ante todo, que un animal no es un juguete: es una vida. No se regala ni se compra. Implica la suficiente responsabilidad como para que, tanto la decisión de tenerlo como la tarea de velar por él, sea una cuestión de adultos, no de niños.

 

Plantéate primero el bienestar de ese nuevo compañero. ¿Dispones de tiempo para él? ¿De un espacio adecuado a sus necesidades? ¿Puedes afrontar sus gastos?

 

No compres nunca un animal. Evitando la compra contribuyes a parar el ciclo que genera la cría y posterior abandono de animales. Mucho menos si se trata de un animal exótico cuyo hábitat, por mucho empeño que pongas, no vas a conseguir reproducir y no tendrás un compañero, sino un animal enjaulado.

Esterilízalo para evitar nuevas camadas. Nunca sabes dónde pueden acabar los descendientes. Además muchos animales sin hogar necesitan una oportunidad.

 

Adopta siempre. Adoptando un animal, realmente salvas dos: el que compartirá tu vida y el que ocupará su lugar en el albergue del que lo sacaste. Si no puedes hacerte cargo de él jamás lo abandones ni lo lleves al Centro Antirrábico. Tendrá la menor oportunidad de vivir. Es tu responsabilidad, y de nadie más. Busca a alguien que se ocupe de él por ti.

 

Puedes hacer mil cosas: desde indagar entre familiares y amigos hasta solicitar la ayuda de una protectora de animales que te ayude a seleccionar a alguien que pueda responsabilizarse de su cuidado.

 

Promociónalo por Internet, tómale una foto bonita y escríbele una historia que conmueva o chistosa. Así será adoptado más rápido. Lo más recomendable es que lo esterilices sobre todo si es hembra para que no vengan al mundo más perritos o gatitos

 

¿Tú puedes garantizar que todas las crías de ese animal estarán en hogares responsables? ¿No, verdad? la esterilización es una operación muy sencilla e indolora para el animal, el corte que se hace es muy pequeño y el animalito se recupera pronto.

 

Los diferentes grupos protectores tiene programas de esterilización o puede recomendarte un veterinario que cobre un precio módico teniendo en cuenta que es un animal rescatado de la calle.