Assange lamenta no poder defenderse ante acusaciones de acoso sexual

"Las autoridades suecas rechazaron ambas propuestas", prosiguió el activista, quien está refugiado en la embajada de Ecuador de Londres desde junio de 2012.
EFE

El fundador de Wikileaks, Julian Assange, dijo hoy sentirse "extremadamente decepcionado" por la decisión de la fiscalía sueca de cerrar una parte de las acusaciones que pesaban sobre él por haber prescrito los cargos de acoso sexual formulados por dos ciudadanas suecas.

"No había necesidad para nada de esto. Soy inocente. Ni siquiera se habían presentado cargos. Desde el principio ofrecí soluciones simples. Ir a la embajada para prestar declaración o que me prometieran que no me iban a enviar a Estados Unidos", dijo Assange en unas declaraciones recogidas por la agencia de noticias británica PA.

"Las autoridades suecas rechazaron ambas propuestas", prosiguió el activista, quien está refugiado en la embajada de Ecuador de Londres desde junio de 2012, cuando la fiscalía sueca presentó su demanda contra él.

La parte de la acusación que queda sobreseída se refiere a los delitos de acoso sexual presuntamente cometidos en 2010, mientras queda pendiente la acusación de violación, que no prescribiría previsiblemente hasta 2020.

"Esto va más allá de la incompetencia. Yo soy fuerte, pero el coste que tiene esto para mi familia es inaceptable. Aunque he sido tratado indebidamente, me gustaría agradecer a mucha gente en Suecia y en el Reino Unido que hayan comprendido el mal que se me ha hecho a mí y a mi familia", agregó Assange.

La fiscalía sueca ha dejado caer esos casos tras no haber podido presentar a tiempo una acusación formal suficientemente fundamentada para llevarla adelante, ya que no pudo interrogar a Assange.

El fundador de Wikileaks se ha negado reiteradamente a acudir a Suecia para responder de esos cargos, por considerar que existía el peligro de que se le extraditara a Estados Unidos.

La alternativa habría sido realizar el interrogatorio en la embajada ecuatoriana de Londres, pero para ello precisaba la autorización de las autoridades británicas, además de las de Quito, lo que hasta ahora no obtuvo.

EFE