Basura espacial pasa sin afectar a Estación Espacial Internacional

Restos de un satélite chino destruido en 2007 se acercaba a gran velocidad a la EEI, siendo advertidos sus tripulantes de un posible refugio en la nave Soyuz.
Foto: Nasa

 

El fragmento de satélite que amenazaba con acercarse demasiado a la Estación Espacial Internacional (EEI) hoy pasó de largo el complejo espacial y sus tripulantes no tuvieron que refugiarse en la nave Soyuz, como estaba previsto, informó la NASA.

El Control de Misión en Houston vigilaba desde primera hora de la mañana la pieza de un satélite chino destruido en 2007, que se acercaba a gran velocidad y calculaban que pasaría a 4,5 kilómetros de la EEI.

El problema es que la trayectoria de la basura espacial en ocasiones es incierta y la NASA activó el código "rojo" de seguridad ya que no tenían tiempo suficiente como para corregir el rumbo de la EEI.

El comandante Dmitry Kondratyev y los ingenieros de vuelo, Cady Coleman y Paolo Nespoli, habían sido advertidos de que si continuaban en ese nivel de alerta tendrían que refugiarse en la nave espacial Soyuz, en la que llegaron en diciembre pasado.

"No hay tiempo suficiente para redirigir el rumbo de la estación, como se hizo el viernes pasado debido a otra pieza de desecho, por lo que si la probabilidad de colisión sigue estando en "rojo", el equipo tendrá que desplazarse a la Soyuz TMA-20", indicó la NASA en un comunicado.

Sin embargo, dos horas antes de que pasara el deshecho espacial, la NASA constó que no suponía un peligro para la estación y finalmente no hizo falta que los astronautas se desplazaran a la Soyuz.

El satélite chino FENGYUN 1C fue destruido en 2007 sumándose así a las más de 19.000 piezas de basura espacial que circulan en la órbita de la Tierra, según el observatorio de la NASA que se dedica a su control.

Tras el visto bueno de la NASA, la tripulación continuó con las tareas asignadas para el día. Nespoli estuvo preparando el equipo necesario para las caminatas espaciales que realizará la tripulación de la misión STS-134 cuando llegue el Endeavour en mayo.

Mientras tanto, el astronauta de la NASA Ron Garan y los cosmonautas rusos Andrey Borisenko y Samokutyaev Alexander continúan su viaje hacia la estación a bordo de la Soyuz TMA-21, que partió a las 02.18 de hoy, hora local de Moscú, (22.18 GMT del lunes) desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán.

El trío se acoplará al módulo Poisk a las 23.18 GMT del miércoles, con lo que la tripulación de la Expedición 27 volverá a ser de seis miembros, e iniciarán una misión de casi seis meses a bordo del laboratorio orbital.

EFE