Caramuscio, de 40 años y condenado anteriormente por homicidio y asociación delictiva de tipo mafioso, llevaba más de seis meses en búsqueda y captura tras fugarse mientras disfrutaba de un tercer grado por una condena de cuatro años y seis meses de cárcel por narcotráfico.

En el momento del arresto, según la Policía, no opuso resistencia a los agentes e, incluso, les felicitó por la efectividad de la operación que llevó a su detención.

La Policía cree que ha podido mantenerse todo este tiempo huido de la Justicia italiana gracias a extorsiones a varios empresarios de la zona en la que ha sido detenido, donde tenía un pequeño apartamento en el centro histórico de la localidad de Cassano Murge.

En un comunicado de prensa divulgado hoy, el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni, se felicita por la operación policial que permitió el arresto de este peligroso mafioso.

La SCU, de la región de la Apulia, es uno de los grupos mafiosos italianos menos conocidos y en la actualidad se encuentra debilitado gracias a los numerosos arrestos policiales llevados a cabo en los últimos años, aunque estuvo muy activo durante las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XX.


Efe